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jueves, 3 de marzo de 2016

INDICE DE ABUELIDAD




"El índice de abuelidad" desarrollado por el Dr. Victor Penchaszadeh, clave para hallar a los nietos


El uso de la genética forense para la identificación y el reconocido índice de abuelidad son capaces de establecer datos de filiación entre personas con una probabilidad del 99,99 por ciento, como acredita el caso del nieto de Estela de Carlotto, recuperado ahora tras 36 años de búsqueda.

En un día histórico para Argentina, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, recuperó a su nieto expropiado por la última dictadura tras 36 años de búsqueda.“Él me buscó, vino a Abuelas, fue a la CONADI (Comisión Nacional para el Derecho a la Identidad), fue recibido y escuchado y hoy me dicen: ‘Es tu nieto en un 99,9 por ciento’”, anunció Estela de Carlotto en una conferencia de prensa desde la sede Abuelas de Plaza de Mayo.

Huellas digitales genéticas

¿Pero cómo se determina “a ciencia cierta” cuál es la relación de parentesco? El uso de la genética forense para la identificación y el reconocido índice de abuelidad son capaces de establecer datos de filiación entre personas con una probabilidad del 99,99 por ciento, como acredita el caso del nieto de Estela.

Victor Penchaszadeh, miembro argentino del grupo científico que creó el índice de abuelidad destacó, en diálogo con la Agencia CTyS, los aportes de las Abuelas en cuanto a los avances de la genética como disciplina, y el prestigio alcanzado por el Banco Nacional de Datos Genéticos.

“En el momento en que ocurre el terrorismo de Estado en Argentina la genética de identificación dependía de características que circulan en la sangre, como los grupos sanguíneos y los antígenos de histocompatibilidad. El hallazgo de Alec Jeffreys (genetista inglés) hacia fines de los 70 fue lo que se llamó huellas digitales genéticas. En ese momento aparece la posibilidad de hacer identificación humana analizando el ADN”, recordó el investigador y docente de la Universidad Nacional de La Matanza.

La utilización del ADN para casos de derechos humanos apareció con las atrocidades cometidas en Latinoamérica y en el mundo. Aparece la necesidad de identificar personas vivas que han sido víctimas de supresión de identidad. Este es un delito de lesa humanidad reconocido por la ONU, entre otros organismos.

Para Penchaszadeh “no existe manera de falsificar un dato de ADN” porque, según sostiene, “no hay ninguna prueba científica de ningún tipo que sirva a menos que sea reproducible. Eso es lo que se llama validez clínica de una prueba”.

Un dato que resulta curioso es que la gran mayoría de las personas adoptadas o expropiadas sienten, en algún momento de su vida, como ocurrió con el nieto de Carlotto, la necesidad de conocer sus orígenes genéticos.

“Es una realidad y tiene que ver con el valor que la gente da a su identidad y a sus orígenes. Eso no quiere decir que el único ni el más importante elemento de identidad personal sea el genoma. También está la historia, la cultura, la crianza, la religión, y otras circunstancias de vida”, opina Penchaszadeh.

Índice de abuelidad

En el año 1984, a pedido de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), la célebre genetista Mary Claire King y su grupo arribaron a la Argentina donde probaron por primera vez el índice de abuelidad en el Laboratorio de Inmunogenética del Hospital Durand.

Esta prueba permitió el reconocimiento de la niña Paula Logares, la primera nieta recuperada. El caso fue tan exitoso que en el año 1987 se creó por Ley de la Nación 23.511 el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), con el objeto de “obtener y almacenar información genética que facilite la determinación y esclarecimiento de conflictos relativos a la filiación”.

El BNDG, hoy funcionando bajo la órbita del MinCyT por Decreto 38/2013, recibe aproximadamente a unas 1.000 personas por año que dudan sobre su identidad genética. Cuenta, además, con 310 muestras de abuelas que buscan a sus nietos ocultados bajo la oscuridad de la última dictadura.

El caso Carlotto

Según informa la asociación Abuelas de la Plaza de Mayo, Laura Estela Carlotto, la madre del nieto ahora recuperado, nació el 21 de febrero de 1955 en la ciudad de La Plata. Militaba en la organización Montoneros. Sus compañeros la llamaban "Rita". Fue secuestrada el 26 de noviembre de 1977 en su domicilio de la Ciudad de Buenos Aires. Estaba en ese momento embarazada de dos meses y medio.

Walmir Oscar Montoya, su marido, nació el 14 de febrero de 1952 en Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut. Su familia y amigos lo llamaban "Puño" o "Puñalito". Era integrante de la organización Montoneros y sus compañeros le decían "Petiso", "Chiquito" o "Capitán Jorge". Walmir Oscar fue secuestrado a fines de noviembre de 1977 y posiblemente haya permanecido detenido en el CCD "La Cacha".

En mayo de 2009, en el marco de la Iniciativa Latinoamericana para la Identificación de Personas Desaparecidas llevada adelante por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), sus restos fueron identificados. El joven había sido inhumado como NN en el cementerio de Berazategui el 27 de diciembre de 1977.

Por testimonios, se supo que Laura permaneció detenida en el CCD en "La Cacha". El 26 de junio de 1978, dio a luz un niño al que llamó Guido en un Hospital Militar. Luego del parto, fue regresada al CCD "La Cacha" sin su bebé. El 25 de agosto de 1978, la joven fue asesinada y, en 1985, sus restos fueron exhumados en el cementerio de La Plata e identificados por el EAAF.

La identidad actual del nuevo nieto recuperado se mantiene en secreto por la Asociación.

(Fuente: tendencias21.net)
http://www.diariojornada.com.ar/103359/sociedad/El_indice_de_abuelidad_desarrollado_por_el_Dr_Victor_Penchaszadeh_clave_para_hallar_a_los_nietos_


Identificación genética e índice de abuelidad

Introducción

El conjunto de las características genéticas de cada ser humano es único para cada persona y, con excepción de los gemelos idénticos, no existen dos individuos con la misma constitución genética. El conocimiento de este fenómeno y los avances de la genética humana en los últimos decenios han sido la base del desarrollo de técnicas de identificación genética. Estas se han aplicado en medicina, para transfusiones sanguíneas, trasplante de órganos e identificación de restos humanos. Además, como las características genéticas son heredadas, han servido de base para probar relaciones de parentesco, como en el caso de determinar paternidad de un niño en casos de disputa legal.
Cuando la última dictadura militar argentina se dedicó a secuestrar y desaparecer a disidentes, las víctimas incluyeron niños cuyos padres fueron asesinados o que nacieron en cautiverio de mujeres que estaban embarazadas en el momento de su secuestro y desaparición, y que fueron asesinadas luego del parto. Estos niños fueron entregados por los militares como "botín de guerra" a individuos conectados de alguna manera con el poder: personal de seguridad, médicos militares, amigos de jueces venales, etc.
La organización Abuelas de Plaza de Mayo se dedicó a buscar el paradero de estos niños y a investigar las posibilidades de que los que fueran hallados pudieran ser adecuadamente identificados, estableciendo su relación con sus familias biológicas. En esta gesta las Abuelas solicitaron ayuda a varios genetistas de diversos países.
Entre los genetistas que colaboraron y desarrollaron la tecnología para identificar a esos niños desaparecidos se contaron el autor de este artículo; el Dr. Cristian Orrego, entonces con la American Association for the Advancement of Sciences, de Estados Unidos; la Dra. Marie-Claire King, de la Universidad de Berkeley; el Dr. Fred Alien, del New York Blood Center; el Dr. Pierre Darlu, de la Universidad de París; y la Dra. Ana María Di Lonardo, del Laboratorio de Inmunología del Hospital Durand de Buenos Aires. El resultado de este trabajo colaborativo fue la aplicación de las técnicas de identificación genética para estimar la probabilidad de que un niño determinado, cuyos padres se encuentran desaparecidos, sea nieto de un determinado set de abuelos.
Desde 1984 estas técnicas se han empleado en un número grande de casos por mandato judicial y han permitido la identificación de por lo menos 30 niños hijos de desaparecidos por la dictadura militar.
Algunos de estos casos resultaron en controversias de diverso tipo, por razones políticas, familiares, psicológicas y/o sociales. En estas controversias lo primero en cuestionarse ha sido la validez de las pruebas de identificación genética y la certeza de sus conclusiones. El seguimiento de estos temas en los medios de difusión evidenció una gran ignorancia y confusión pública sobre el significado e interpretación de estas pruebas. Uno de los objetivos de este trabajo es facilitar la comprensión, por parte del público no especializado, de un tema en sí muy complejo.
Lo que sigue a continuación está basado en la experiencia propia del autor y en las presentaciones de los Dres. Wilma Bias, José Antonio Ocariz, Daniel Corach y Marie-Claire King en el Panel de Genética del Seminario de Identificación, Localización y Restitución realizado en Buenos Aires del 18 al 20 de abril de 1992.

La genética en pocas palabras

El material hereditario está constituido por genes. Los genes son segmentos de la molécula hereditaria ácido desoxirribonucleico o ADN, que contiene la información necesaria para que las células del cuerpo fabriquen productos con función biológica, tales como enzimas, hormonas, grupos sanguíneos y otras proteínas.
El organismo humano cuenta con aproximadamente 50.000-100.000 genes, que en conjunto constituyen el genoma del individuo. Los genes existen de a pares llamados alelos. Cada par de genes alelos es responsable de la fabricación de un producto determinado: por ejemplo, insulina, hormona de crecimiento, grupo sanguíneo Rh, etc. De cada par de alelos, un ejemplar proviene del padre y el otro de la madre. En el ejemplo anterior, todo individuo tiene un par de genes alelos del grupo Rh: un alelo Rh materno y otro alelo Rh paterno.
Los genes están ubicados en estructuras llamadas cromosomas, que se encuentran, también en pares, en el núcleo de cada célula del cuerpo. El sitio en el cromosoma que le corresponde a cada gen se llama locus (del latín: lugar; plural: loci): así, existe un locus para el gen de la insulina, un locus para el gen del grupo Rh, etc. Una característica esencial del genoma es su variación. Es decir que los genes alelos que constituyen una pareja no siempre son idénticos entre sí. Un ejemplo de este fenómeno es el grupo sanguíneo AB0. Los grupos sanguíneos están determinados por sustancias adheridas a la superficie de los glóbulos rojos. Estas sustancias se llaman antígenos y son producidas por genes. Existe un locus génico en un par cromosómico con dos genes alelos que determinan el grupo sanguíneo AB0. Se conocen por lo menos tres variantes de genes alelos que pueden ocupar el locus AB0: el A, el B, y el 0. O sea que el par de alelos en el locus AB0 puede estar constituido por dos A (AA), dos B (BB), dos 0 (00), un A y un B (AB), un A y un 0 (A0), o un B y un 0 (B0). Cada una de esas combinaciones se llama genotipo. Este término se puede usar en forma particular, para describir la combinación de alelos en un locus, o en forma general, refiriéndose a las combinaciones de varios loci, o del total del genoma. Los genotipos AA y A0 determinan el grupo sanguíneo "A", los genotipos BB y B0 determinan el grupo "B", mientras que el genotipo 00 determina el grupo "0". Cuando los dos alelos son idénticos (p. ej. AA, BB, 00) se dice que el individuo es homocigota en ese locus; si los alelos son diferentes (p. ej. AB, A0, B0), se dice que el individuo es heterocigota en ese locus.
La transmisión hereditaria del material genético se hace a través de las células reproductivas: el espermatozoide en el varón y el óvulo en la mujer. A diferencia de las demás células del organismo, las células reproductivas poseen una sola copia de cada gen. Para cada par de alelos, el azar determina cuál de los dos va a cada óvulo o espermatozoide. Es decir que un progenitor transmite a su hijo un miembro de cada par de genes alelos de su genoma. En el ejemplo del grupo sanguíneo AB0, una persona con el genotipo AB puede transmitir el alelo A o el B; un individuo A0 puede transmitir el A o el 0, etc. Lógicamente, una persona homocigota (AA, BB, 00) sólo puede transmitir un sólo tipo de alelo. Una persona sólo puede transmitir a sus hijos los alelos de que dispone, y un hijo sólo puede heredar alelos que estén presentes en sus padres. Por ello, conociendo qué alelos de un locus determinado están presentes en los padres, se pueden predecir los alelos posibles en los hijos. Y viceversa, conociendo los alelos de un locus en una persona, se sabe que cada progenitor debe tener uno de ellos. La variación genética descripta para el locus ABO está presente en la mayoría de los miles de loci que componen el genoma. Algunos de los genes con mayor variedad son aquellos que determinan los antígenos de histocompatibilidad HLA. Estos antígenos son sustancias adheridas a la superficie de los glóbulos blancos que determinan la respuesta inmunológica a los trasplantes. Los antígenos HLA son producidos por células inmunes de acuerdo a información de varios genes HLA, denominados con letras: el A, el B, el C y el D son los que se analizan más comúnmente. Cada gen de HLA ocupa un locus específico y existen decenas de alelos diferentes para cada uno. Las combinaciones posibles de alelos de HLA en un individuo son tantas que es casi imposible que dos personas no emparentadas puedan tener la misma combinación. Por eso los antígenos HLA se usan tanto en identificación humana (Dupont, 1989). Con 50.000 a 100.000 genes que constituyen el genoma, y con la posibilidad de muchas variantes alternativas en la mayoría de ellos, las combinaciones posibles de alelos en cada célula reproductiva, y por ende en cada individuo, son prácticamente infinitas. De hecho, no existen dos personas con un set idéntico de todos los genes del genoma (excepto los mellizos idénticos).
Con el desarrollo de la genética se ha descubierto que no todo el ADN contiene información que se traduce en la fabricación de productos con función biológica. En efecto, existen segmentos de ADN entre y dentro de los genes que no codifican para ningún producto. Significativamente, son estos segmentos los que presentan la mayor variabilidad genética.
A esta altura, podemos preguntarnos: ¿cuál es la base molecular de la variación genética? El ADN es una cadena formada por cuatro bases: adenina (A), guanina (G), citosina (C) y timina (T). La identidad de la molécula de ADN está dada por la secuencia específica de estas cuatro bases a lo largo de la cadena. La variación genética está dada por cambios en la secuencia y/o número de bases: puede faltar una base, puede haber un cambio de una base por otra, puede haber una secuencia repetitiva de una base de mayor o menor longitud, etc. Cuando estos cambios ocurren en segmentos de ADN que codifican determinados productos, se observa un cambio correspondiente en el producto. Por ejemplo, los diferentes tipos de HLA obedecen a modificaciones en la secuencia de ADN en cada uno de los loci correspondientes. Ya hemos visto que la variación genética es la base de la identificación genética y del establecimiento de lazos de parentesco. Los rasgos genéticos que se prestan para este objetivo son aquellos que tienen un alto grado de variabilidad (número alto de alelos alternativos) y que son relativamente fáciles de detectar en la sangre. Por eso se llaman marcadores genéticos. Los marcadores genéticos se pueden analizar de dos maneras: se puede estudiar la variación en los productos (por ejemplo, determinando los grupos AB0, HLA, etc.), o en el propio ADN.

Análisis genético de productos

Los productos cuyas variaciones se estudian para análisis de filiación son numerosos y su utilización ha variado con el desarrollo de esta disciplina. Entre estos se cuentan: los grupos sanguíneos de los glóbulos rojos de los cuales hay varios (AB0, Rh, Kelly, Lewis, etc.), ciertas proteínas séricas, y los antígenos de histocompatibilidad HLA-A, HLA-B, HLA-C y HLA-DR. Estos últimos han reemplazado a todos los demás pues son los más variables: hay más de 20 alelos diferentes de HLA-A, más de 40 alelos de HLA-B, más de 40 alelos para HLA-DR, etc. (Dupont. 1989). La combinación de los alelos en los loci de HLA se denomina haplotipo: cada persona tiene dos haplotipos: uno heredado del padre y el otro heredado de la madre. Un ejemplo de haplotipo sería: A1-B18-DR4. La probabilidad de que dos individuos no emparentados compartan los mismos dos haplotipos de HLA es bajísima. La técnica tradicional de análisis de tipo de HLA se basa en la tipificación serológica. Algunos alelos de estos marcadores genéticos son más frecuentes en la población y otros son menos frecuentes; además, la frecuencia de los distintos alelos varía según los diversos grupos étnicos. Como veremos más adelante, el conocimiento de la frecuencia poblacional de los diferentes marcadores genéticos es fundamental en las pruebas de parentesco.

Análisis genético directo del ADN nuclear

Como se dijo arriba, el ADN es la molécula hereditaria que se transmite de padres a hijos, cuyas unidades de información, llamadas genes, codifican la producción de proteínas en las células. El 99% del ADN se encuentra en los cromosomas, en el núcleo de las células. Por eso se denomina ADN nuclear. Cada hijo recibe el 50% de su ADN nuclear de cada progenitor. Una pequeña fracción del ADN se encuentra en organelas del citoplasma de las células llamadas mitocondrias, y contiene genes que codifican enzimas relacionadas con la respiración celular: este es el ADN mitocondrial. Cuando se forman los espermatozoides en el varón, las mitocondrias desaparecen; es decir, no hay transmisión de mitocondrias del padre a los hijos. En cambio, las mitocondrias maternas sí permanecen en los óvulos y son transmitidas a los hijos de ambos sexos. Es decir que las mitocondrias de un individuo se heredan por vía materna: madre, abuela materna, bisabuela materna, etc.
La variación detectada en todos los productos génicos (los grupos sanguíneos, antígenos HLA, enzimas, etc.) se debe a variaciones en la secuencia de ADN en los genes que los codifican. Los avances en la tecnología del ADN en la década de 1970 allanaron el camino para la detección de la variación genética en secuencias específicas de ADN, y determinaron un cambio en la dirección del estudio de la variación genética, de los productos del ADN al ADN mismo.
Las investigaciones han demostrado gran variación entre individuos en la secuencia de bases del ADN, tanto en regiones (genes) que codifican proteínas como en regiones que no codifican productos (National Research Council, 1992). Un tipo de variación en el ADN se debe a cambios en una base (por ejemplo, en un sitio determinado, una adenina en lugar de una guanina). Se estima que dos individuos no emparentados tienen una diferencia en la secuencia de ADN cada 500 bases (el total de bases del genoma se estima en 3 mil millones). Otro tipo de variación se basa en que ciertas regiones del ADN, particularmente aquellas que no codifican productos, contienen secuencias de bases repetidas en tándem. Estos segmentos se llaman repeticiones numéricas variables en tándem (VNTR, por las iniciales en inglés). La unidad repetida puede ser de sólo dos bases (p. ej., timina-guanina, repetida numerosas veces) o tan grande como de 30 bases o más. La variación entre individuos radica en la longitud del segmento repetido: una persona en un sitio determinado puede tener un segmento repetido 3 veces, mientras que otra persona puede tener en ese mismo sitio una repetición de 20 veces. Dado que estas repeticiones ocurren generalmente en zonas que no codifican productos, la longitud de la repetición no tiene trascendencia alguna para la salud. Sin embargo, aportan un elemento muy valioso para la identificación genética, y ya se están usando en medicina forense, por ejemplo para asignar una muestra de sangre, semen, u otro tejido a un individuo determinado en situaciones criminales Además, dado que todas las variaciones en el ADN son hereditarias, también se utilizan para determinar relaciones de parentesco, como veremos pronto. Estas dos formas principales de variación del ADN (cambios de a una base y VNTRs) pueden detectarse analizando el ADN de cualquier célula de un individuo, mediante técnicas especiales. En primer lugar, se debe extraer el ADN de las células. El paso siguiente es someter el ADN a la acción de enzimas de restricción, que tienen la facultad de "cortar" la molécula en segmentos cortos. La longitud de estos segmentos varía en función de si hay o no cambios en la secuencia de bases (es decir, si hay o no variación genética). Luego se somete la muestra a electroforesis, con lo cual los segmentos de ADN se separan de acuerdo a su tamaño, apareciendo en forma de bandas ubicadas a distintas alturas en relación con su tamaño. Esta técnica se conoce con el nombre técnica de Southern, y cuando se la aplica para determinar genotipos de loci altamente variables se habla de tipeo de ADN por "huellas digitales de ADN" (fingerprinting) (Jeffreys et al., 1985). Esta denominación no es muy feliz, pues si bien no hay dos individuos con exactamente las mismas huellas digitales, la variación en estas tiene un origen predominantemente no genético, mientras que el ADN es obviamente genético y hereditario.
La tecnología de análisis de ADN para identificación humana y establecimiento de relaciones de parentesco entre individuos se está desarrollando a pasos acelerados. Hay muchas variaciones en las técnicas y cada laboratorio se especializa en un tipo de técnica. Algunos usan "sondas" de ADN para identificar segmentos de ADN ubicados en varios sitios del genoma, mientras que otros determinan la variación en unos pocos loci seleccionados. Estas técnicas recién ahora están comenzando a estandarizarse en los Estado Unidos por el Federal Bureau of Investigations (FBI) para su uso en medicina forense.

Análisis genético directo del ADN mitocondrial

Como se explicó arriba, las mitocondrias se heredan sólo por vía materna y contienen genes que codifican diversas enzimas respiratorias. A diferencia del ADN nuclear, que existe por duplicado (diploide) y que varía entre hermanos, el ADN mitocondrial existe en una sola copia (haploide) y cada individuo tiene exactamente el mismo patrón que sus hermanos, su madre, tíos maternos, abuela materna, primos por vía de las hermanas de la madre, y así de seguido. El ADN mitocondrial ha sido secuenciado en su totalidad (es decir que se conoce toda su secuencia de bases), y se ha evidenciado que existe una altísima variación entre individuos no emparentados. En particular, la región de control del ADN mitocondrial, que no codifica ningún producto, es altamente variable entre individuos. Las investigaciones de varios autores (Aquadro y Greenberg, 1983; Orrego y King, 1990; DiRienzo y Wilson, 1991) han demostrado que analizando una zona hipervariable de 347 bases de la región de control, la probabilidad de que dos individuos no emparentados puedan tener una secuencia idéntica por azar es de 1 en 370.
Esta probabilidad depende de dos factores principales. En primer lugar, qué región y longitud del ADN mitocondrial se analice. Obviamente, cuanto más variable sea la región analizada y cuantas más bases se secuencien, menor será la chance de que dos individuos no emparentados tengan idéntica secuencia (es decir, mayor será la probabilidad de que una secuencia idéntica indique parentesco por vía materna). El otro factor que influye en la probabilidad de que una secuencia idéntica indique parentesco materno directo, está relacionado con aspecto complejos de genética poblacional, cuya explicación en detalle no cabe aquí (tasa de endogamia en la población, grupos étnicos, etc.).

Uso de marcadores genéticos en pruebas de filiación

La identificación positiva de relaciones de parentesco en base al análisis de marcadores genéticos depende de cuántos y qué tipos de marcadores estudiemos de las personas investigadas, es decir, cuántos loci estudiemos en ellos. Como ya se explicó arriba, hay marcadores más discriminantes que otros. Hoy en día, los análisis directos del ADN, ya sea nuclear o mitocondrial, brindan mucha más seguridad a las conclusiones. Es claro que dos individuos que poseen un mismo patrón de alelos en un solo locus no necesariamente están emparentados. Sin embargo, cuanto mayor sea el número de loci analizados, mayor será la probabilidad de que dos personas que compartan los mismos marcadores de acuerdo con los patrones de herencia pertenezcan a la misma familia. Por otra parte, hay loci más aptos que otros para ser usados en identificación. La regla es que cuanto más variación exista en un locus, menor será la probabilidad de que dos individuos tengan un mismo alelo por azar, y entonces más apto será ese locus para revelar filiación. Además, en cada locus hay alelos más frecuentes y alelos menos frecuentes. Si dos individuos comparten un alelo que tiene una frecuencia muy baja en la población, es más probable que sean parientes que si comparten un alelo muy frecuente.
Las pruebas genéticas de parentesco se han utilizado desde hace muchos años en disputas legales de paternidad. Hasta hace poco era universal el uso exclusivo de los marcadores de antígenos HLA determinados serológicamente. En casos de duda, se agregaban marcadores de ADN nuclear. En Estados Unidos, hoy se tiende cada vez más a analizar directamente los marcadores de ADN nuclear, pues son más fáciles de determinar y dan una mayor certeza. La demora en incorporar estas pruebas se debe a la falta de experiencia de los tribunales en estos métodos y a problemas técnicos que se han ido superando. A continuación se explicarán los conceptos básicos del análisis de paternidad tradicional, pues son los mismos en los que se basan los estudios para identificar a los abuelos de los niños secuestrados en la Argentina. Los conceptos son los mismos ya sea que se trate de marcadores clásicos de productos (HLA) o marcadores de ADN nuclear. Al final haremos consideraciones con respecto al uso del ADN mitocondrial, que tiene características especiales.
En las disputas de paternidad la pregunta que se formula es: ante un niño de quien no se conoce el padre, ¿cuál es la probabilidad de que un individuo determinado sea el padre? Aquí el concepto clave es el de probabilidad, que estará siempre presente en todas las consideraciones que siguen. En teoría, nunca se puede probar con un 100% de certeza que un individuo es el padre de otro. Sin embargo, sí se puede llegar a establecer que la probabilidad de que lo sea es, por ejemplo, 99,99%. El primer paso es analizar marcadores genéticos en la madre, el niño y el supuesto padre. Si este individuo no es el verdadero padre, el niño poseerá marcadores genéticos paternos que no se encuentran en él. Si los marcadores del individuo incriminado no se encuentran en el niño, es prueba de que no es el padre. En la práctica, usando marcadores de HLA es posible excluir paternidad en la casi totalidad de casos en los que el padre supuesto no es el padre verdadero. Esto quiere decir que cuando no hay exclusión, la probabilidad de que el individuo incriminado sea el padre es altísima. En un ejemplo con marcadores de HLA, supongamos que el niño es A 1,18; B3,9 (es decir en el locus HLA-A tiene los alelos 1 y 18, y en el locus HLA-B tiene los alelos 3 y 9) y la madre es Al ,4; B3,12. En este caso el niño recibió de su madre al alelo Al y el B3, o sea que el padre debe necesariamente tener los alelos A 18 y B9. Si el individuo incriminado no posee ambos alelos no es el padre. La exclusión es siempre absoluta con una certeza del 100%, y basta para probarla que haya discordancia en un solo locus, aun cuando haya concordancia en los demás. Ahora supongamos en ese caso que el padre supuesto tiene marcadores HLA A4,18; B 7.9. En este caso no hay exclusión, y este individuo podría ser el padre verdadero pues posee los alelos A 18 y B9, pero esto también podría ocurrir por coincidencia. La probabilidad de que este individuo sea efectivamente el padre se denomina probabilidad de inclusión de paternidad o índice de paternidad. La probabilidad de inclusión se determina por cálculos matemáticos complejos que generalmente requieren la ayuda de programas de computación, y que tienen en cuenta el número y tipo de marcadores analizados, su variabilidad, y la frecuencia de sus diferentes alelos en la población. Este último dato es crucial para saber cuál es la probabilidad de que una concordancia dada pueda ser producto del azar.
En principio, la probabilidad de inclusión nunca llega a 100%, pues la chance del azar nunca se puede excluir absolutamente. En casos de no-exclusión, sin embargo, se usa un gran número de marcadores para disminuir al mínimo la probabilidad de coincidencias al azar. Es decir, la concordancia para decenas de marcadores "vale" más que la concordancia para uno solo. Además, hay marcadores que "valen" más que otros: cuanto más variable sea un marcador en la población, más valioso será para discriminar entre coincidencia y prueba. Además, como se describió arriba, cuando la concordancia es de un alelo muy raro en la población, la probabilidad de parentesco es mayor que si el alelo es muy frecuente. Para los marcadores tradicionales, los tribunales suelen requerir probabilidades de inclusión por encima del 95% para determinar paternidad. Hay que recordar que además de las pruebas genéticas, existen evidencias circunstanciales que también son tomadas en cuenta por los jueces. Con el advenimiento de los marcadores de ADN, la certeza que adquieren estas pruebas es mucho mayor, y cuando no hay exclusión la probabilidad de inclusión de paternidad no baja del 99%.
Ahora bien, ¿cómo utilizar estas pruebas para probar relaciones de parentesco cuando los padres están desaparecidos, como es el caso de los nietos de las Abuelas de Plaza de Mayo? Obviamente, todas las características genéticas de los niños en cuestión provienen de sus padres, y los genes de estos, a su vez, provienen de los abuelos. Por lo tanto, se pueden probar estas relaciones familiares analizando a los abuelos supuestos de los niños localizados. La suposición de que determinados individuos pueden ser los abuelos de niños de padres desaparecidos, surge de evidencias circunstanciales. Este es el tipo de evidencias en que la Abuelas se han hecho expertas por necesidad: denuncias anónimas, parecidos físicos, coincidencias de fechas y lugar, adopciones dudosas, etc. En caso de que los padres supuestos estén desaparecidos es necesario hacer una modificación de las formulaciones matemáticas de la probabilidad de inclusión de paternidad para tener en cuenta esa situación. En estos casos, no se habla de probabilidad de inclusión de paternidad, sino de probabilidad de inclusión de abuelidad, o índice de abuelidad, es decir la probabilidad, expresada en porcentaje, de que un set de abuelos supuestos sean efectivamente los abuelos reales de un niño determinado. Los principios son exactamente los mismos que en las pruebas de paternidad. Lo que varía es que los genotipos de los desaparecidos que podrían ser los padres del niño deben inferirse del estudio de los genotipos de sus padres, es decir de los abuelos supuestos del niño. Acá aparecen más incertidumbres, pues no se tiene la certeza de los genotipos de los padres, sino una inferencia. Las mejores situaciones son cuando los cuatro supuestos abuelos están disponibles para estudio, y hay además parientes colaterales como hermanos de los padres supuestos desaparecidos y sus descendientes (posibles tíos y primos del niño). En estos casos se pueden deducir los genotipos de los padres supuestos con casi la misma certeza que si se los analizara directamente. Sin embargo, en varios casos reales de niños localizados, la familia biológica supuesta dista mucho de estar completa, por desaparición de hermanos de los supuestos padres o por fallecimiento de abuelos. Como siempre, el primer paso en cada caso es intentar la exclusión de abuelidad de aquellos abuelos supuestos, cuya posibilidad de ser los abuelos del niño ha surgido de evidencias circunstanciales. Si se excluye la relación de parentesco directa, se debe calcular la probabilidad de inclusión.
Cada caso que se estudia representa un desafío a las técnicas de identificación genética y al poder de la metodología estadística que establece la probabilidad de inclusión de abuelidad. El primer caso de identificación positiva de un niño localizado fue el de Paula Logares, efectuado en 1984 gracias al estudio de antígenos de HLA con una probabilidad de inclusión de 99,8% (DiLonardo AM y col., 1984). Posteriormente, se efectuaron decenas de pruebas en otros tantos niños sospechados de ser hijos de desaparecidos y sus abuelos supuestos. En muchos casos, la supuesta "abuelidad" fue excluida, lo que sin embargo mantiene la posibilidad de que el niño en cuestión sea hijo de otros padres desaparecidos. En varios casos, la supuesta abuelidad no fue excluida y se obtuvieron altas probabilidades de inclusión, con posterior restitución de los niños a sus familias biológicas. Un ejemplo de exclusión inicial de parentesco e inclusión posterior en otra familia es el caso de los mellizos Reggiardo-Tolosa, que inicialmente se pensó que pudieran ser los hijos del matrimonio Rosetti-Ross. En este tema la posibilidad de error está presente en cada paso. Desde la selección de los familiares a estudiar, la confusión de muestras, la selección de los marcadores a analizar, el desconocimiento de la frecuencia de los marcadores utilizados en la población de nuestro país, etc. Factores adicionales que pueden confundir incluyen la falta de evidencias circunstanciales, los errores de laboratorio, la falta de informatividad de las pruebas, la inexistencia de los cuatro abuelos y la necesidad de recurrir a parientes colaterales, con la consiguiente "rebaja" del poder de discriminación de los análisis, y muchos más. Finalmente, hay que recordar que la probabilidad de inclusión es siempre una probabilidad, y nunca llega al 100%. El azar puede intervenir y llevar a una conclusión equivocada. El caso trágico de la niña Juliana, adoptada por la familia Treviño durante la dictadura militar, y que bien podría ser hija de desaparecidos, sirve para recordarnos la posibilidad de conclusiones erróneas. Juliana fue identificada erróneamente como hija de la pareja Sandoval-Fontana, pues la probabilidad de inclusión con marcadores de HLA fue muy alta (99.8%). Es posible que si se hubieran estudiado otros familiares colaterales en su momento se hubiera excluido esa posibilidad desde el principio. La exclusión luego se hizo por análisis de ADN. Recientemente se ha usado el análisis del ADN mitocondrial para el estudio de varios casos (King, 1991). Un caso notorio fue el de un niño que por evidencias circunstanciales se pensó que podría estar relacionado con las familias López Guerra, Belaustegui Herrera y Weisberg, varios de cuyos integrantes fueron desaparecidos por la dictadura, incluyendo dos parejas que estaban embarazadas. El ADN mitocondrial en esta familia sirvió para excluir parentesco pues se encontraron varias diferencias en la secuencia del niño con respecto a los supuestos familiares de la rama materna de las parejas desaparecidas.

Conclusión

Los análisis genéticos para determinar identidad y relaciones de parentesco tienen un gran poder de resolución y bien usados pueden jugar un papel trascendente en la reparación de las injusticias y violaciones a los derechos humanos que se cometieron durante la pasada dictadura militar. Efectivamente, al identificar a niños secuestrados y relacionarlos positiva mente con sus familias biológicas, se efectiviza uno de los derechos fundamentales del niño que es el derecho a su identidad, a su historia y a su familia.
La responsabilidad de la sociedad y los medios de comunicación masiva es que no se usen pretextos como el de que las pruebas "no sirven", para impedir la acción de la Justicia. Estas pruebas han demostrado su valor y poder en muchas partes del mundo, donde son reconocidas ampliamente por la Justicia. Por supuesto que dada la enorme trascendencia que estos análisis tienen para la vida de los protagonistas (los niños y sus familiares), es imprescindible que sean realizados con la máxima idoneidad y calidad, y que sean interpretados con suma cautela y sin presiones de ninguna naturaleza.

Bibliografía

Aquadro Cf., Greenberg BD (1983). Human mitochondrial DNA variationand evolution analysis of nucleotide sequences from seven individuals. Genetics 103:287-3/2.
DiLonardo AM, Darlu P., Baur M., Orrego C., King MC (1984). Humangenetics and human rights: identifying the families of kidnapped children. Am JForen Med Pathol 5:339-347.
DiRienzo A, Wiisnn AC (1991). Branching pattern in the evolutionary tree forhuman mitochondrial DNA. Proc Natl Acad Sci USA.
Dupont B (1989). Inmunobiology of HLA. Springer Verlag, New York.
Jeffreys AJ, Wiison V, Thein SL (1985). Individual-specific "fingerprínts" ofhuman DNA. Nature 316:76-79.Kíng MC (1991). An application of DNA sequencing to a human rightsproblem. Molecular Genetic Medicine 1:117-131.
National Research Council (1992). DNA Technology in Forensic Science.National Academic Press, Washington.
Penchaszadeh VB (1992). Abduction of children of political dissidents inArgentina and the role of human genetics in their restitution. J Public Health Policy13: 291-305.
Orrego C, King MC (1990). Determination of familial relationships: En"PCR Protocols: A Guide to Methods and Applications" (Innis M, Gelgand D,Sninsky J, White T, editores), pp. 416-426. Academic Press, San Diego.

Extraído del libro Filiación, identidad, restitución, 15 años de lucha de Abuelas de Plaza de Mayo.
En http://www.conadi.jus.gov.ar , Biblioteca digital

http://repositoriorecursos-download.educ.ar/dinamico/UnidadHtml__get__92b51d8c-7a0b-11e1-827b-ed15e3c494af/index.html


Abuelas: la lista completa de los 114 nietos recuperados

6 AGO2014

Las Abuelas de Plaza de Mayo recuperaron este martes a Guido Carlotto, el nieto 114 al que han logrado restituir su identidad desde que iniciaron su lucha en 1977, en plena dictadura cívico militar. Tres de estas "restituciones" corresponden a jóvenes que fueron asesinadas embarazadas. Este tipo de confirmaciones, que se conocieron el pasado 30 de abril, significan para las Abuelas la tristeza de conocer "el final atroz" de las jóvenes que fueron asesinadas antes de dar a luz, pero por otro lado la tranquilidad de que pudieron "conocer la verdad sobre lo ocurrido". 

Mónica Edith De Olaso, Alicia Beatriz Tierra y Laura Gladys Romero, asesinadas por el terrorismo de Estado, fueron identificadas a través de la Iniciativa Latinoamericana para la Identificación de Personas Desaparecidas del Equipo Argentino de Antropología Forense. Para ellas, "la noticia confirma, una vez más, la virulencia con que los represores se ensañaron con nuestros hijos. Los secuestraron, torturaron, a algunas mujeres las dejaron con vida hasta el momento de dar a luz, para luego robarles sus bebés; a otras las acribillaron aun con su hijo en el vientre". 

"Hoy sabemos cuál fue el destino final de Mónica, Alicia y Laura, y con dolor cerramos la búsqueda de tres nietos, no porque hayamos restituido su identidad, sino porque sus madres fueron asesinadas embarazadas. Con esta información el número de casos resueltos por la institución asciende a 113", señalaron el día en que anunciaron la noticia. Este martes esa cifra sumó a Guido, el nieto recuperado 114. 

El proceso de Memoria, Verdad y Justicia iniciado en 2003 por el entonces presidente Néstor Kirchner les permitió a las Abuelas y a sus nietos ver cómo la justicia argentina, en junio de 2012, reconocía la existencia de un Plan Sistemático de Robo de Bebés a mujeres secuestradas durante la última dictadura, y condenaba a 50 años de reclusión, la máxima sanción prevista en la legislación nacional, al ex dictador Jorge Rafael Videla, y aplicar severas penas de hasta 40 años a otros represores. 

Pero la búsqueda sin retorno comenzó en 1977 y luego de dos años dio sus frutos. 

La recuperación de identidad de los hijos de sus hijos, arrebatados de las manos de sus padres por la dictadura militar se inició en 1979, con la localización en Chile y la restitución de los hermanos Anatole Boris y Victoria Eva Julien Grisonas. 

Desde allí fueron recuperadas las hermanas Tatiana Mabel Ruarte Britos y Laura Malena Jotar Britos; Juan Pablo Moyano; Tamara Ana María Arze; Martín Baamonde; los hermanos Humberto Ernesto Colautti Fransicetti y Elena Noemí Ferri Fransicetti;Sebastián Rosenfeld Marcuzzo; Eduardo Garbarino y Ana Laura Hisi. 

También recuperaron su identidad Astrid Patiño Carabelli; Federico Luis Spoturno; Andrés La Blunda Fontana; Amaral García Hernández; Diego Mendizabal Zermoglio; Paula Eva Logares; Sebastián Ariel Juárez; los hermanos Felipe Martín y María Eugenia Gatica Caracoche; Carla Graciela López Rutila Artes; Jorgelina Paula Molina Planas y María Fernanda Alvarez. 

Las hermanas Marina Leonor y Liliana Bau Delgado; los hermanos Paula Eliana y Esteban Javier Badell Acosta; Ramón Angel Pintos, Laura Ernestina Scaccheri; Marcos Lino Moscato; Paula Orlando Cancela; Elena Gallinari Abinet; Gabriela Alejandra Gallardo; María José Lavalle Lemos; Hugo Ducca; María Victoria Moyano Artigas y Ximena Vicario, también fueron restituidos. 

También recuperaron su historia los mellizos Gonzalo Javier y Matías Angel Reggiardo Tolosa; Marcelo Mariano Ruiz Dameri; Emiliano Carlos Castro Tortrino; Mariana Zaffaroni Islas; José Sabino Abdala Falabella; los hermanos María Alejandra, Stella Maris y Raúl Roberto Fuente Alcober; Carlos D`Elía Casco; Laura Fernanda Acosta y Manuel Goncalves Granada. 

Javier Gonzalo Penino Viñas; Paula Cortassa; Andrea Viviana Hernández Hobbas; Carmen Gallo Sanz; María de las Victorias Ruiz Dameri; Claudia Victoria Poblete Hlaczik; Hilda Victoria Montenegro; María Macarena Gelman García; Guillermo Rodolfo F. Pérez Roisinblit; Martín Castro Rocchi y Gabriel Matías Cevasco, recuperaron su identidad. 

Se suman también Simón Antonio Gatti Méndez; María Eugenia Sampallo Barragán; Susana Coloma Larrubia; Horacio Pietragalla; Gustavo Godoy Ferreyra; Juan Cabandié Alfonsín; Victoria Donda Pérez; Pedro Luis Nadal García; Leonardo Fossati Ortega; Sebastián José Casado Tasca; (Natalia) Suárez Nelson; Alejandro Pedro Sandoval Fontana y Marcos Suárez Vedoya. 

También fueron recuperados (Pablo Hernán) Casariego Tato; Celina Rebeca Manrique Terrera; Belén Altamiranda Taranto; (Evelin) Bauer Pegoraro; Laura (Carla) Ruiz Dameri; (Milagros) Castelli Trotta: Jorge Guillermo Goya Martínez Aranda; (Alejandra) Cugura Casado; Laura De Sanctis Ovando; Federico Cagnola Pereyra y Sabrina Valenzuela Negro. 

Recuperaron su historias: (Bárbara) García Recchia; (Martín) Amarilla Molfino; Matías Nicolás Espinosa Valenzuela; Francisco Madariaga Quintela y el hijo de María Graciela Tauro y Jorge Daniel Rochistein. 

Durante 2011 recuperó su identidad María Pía, hija de Cecilia Beatriz Barral y Ricardo Horacio Klotzman; y Laura Reinhold Siver. 

El caso 104 es igual que los últimos conocidos, ya que fue la confirmación del asesinato deLiliana Ross cuando estaba embarazada de cinco meses y medio. 

En 2012 recuperaron su identidad Pablo Javier Gaona Miranda; la hija de María de las Mercedes Moreno y Carlos Héctor Oviedo; y finalmente el 108 un caso similar al 104: el hijo de Mirtha Noelia Coutoune, secuestrada en 1976 embarazada, quien no llegó a dar a luz. 

El 7 de agosto de 2013 recuperó su historia Pablo Germán Athanasiu Laschan, apropiado a los cinco meses de edad cuando sus padres fueron secuestrados en 1976, que se convirtió en el nieto recuperado 109. 

El 6 de febrero de 2014 recuperó su identidad la hija de Oscar Rómulo Gutiérrez y deLiliana Isabel Acuña, secuestrados el 26 de agosto de 1976, cuando su madre estaba embarazada de cinco meses. 

Las últimas restituciones anteriores a las de Guido se anunciaron el 30 de abril, pero fueron sobre tres mujeres que estaban embarazadas al momento de ser asesinadas: Mónica Edith De Olaso, Alicia Beatriz Tierra, y de Laura Gladys Romero.

http://noticias.terra.com.ar/sociedad/abuelas-la-lista-completa-de-los-114-nietos-recuperados,48e085290daa7410VgnVCM10000098cceb0aRCRD.html

Abuelas de Plaza de Mayo logró la recuperación de 114 nietos

jueves, 18 de febrero de 2016

VERDADES FUNDAMENTALES SOBRE EL FASCISMO Y EL COMUNISMO

Por el profesor @edgardoricciuti de @VFutura
El fascismo nace como una tercera alternativa, opuesta al capitalismo liberal y el comunismo marxista.
Para calificar a un régimen de fascista es imprescindible ubicar en su práctica acciones que evidencien objetivos nacionalistas.
El fascismo sostiene que una nación necesita un fuerte liderazgo y una sólida identidad colectiva que se sustente y organice en su fin último: el Estado Ético. Serán entonces la Familia tradicional, la Patria y el Estado los más altos valores reconocidos por el pensamiento fascista. Cada ser humano, dentro de su clase social, gremio o corporación, contribuirá con la grandeza de la Nación encarnada en la organización del Estado Ético.
No existe ni se propugna lucha de clase alguna, más bien se divulga la idea de una comunión entre las clases sociales, donde en cada una los individuos ejerzan su rol de manera óptima y consensuada para el enaltecimiento de la Patria. En Venezuela no ha existido jamás, no sólo un movimiento político como el fascismo, sino tampoco nada similar en su estructura, organización o línea de pensamiento. Se comete un grave error al confundir el pseudotradicionalismo de origen cristiano, típico de los partidos socialcristianos, demócratas cristianos o afines, con el verdadero tradicionalismo laico y terrenal que responde a ideas como la de grandeza de la Patria, el respeto por los símbolos nacionales o el enaltecimiento de los orígenes de un glorioso pasado.
Dichos partidos, en cambio, responden a valores que por ser cristianos y socialistas, derivados de la Encíclica Rerum Novarum de León XIII, contrastan absolutamente con los principios que sostuvieron al fascismo, cuya inspiración provenía de la grandeza, el valor, el dominio y la gloria de la civilización Romana.
Por otra parte, el comunismo posee como principal característica su vocación internacionalista, es decir, la supremacía de un interés supranacional como es la dictadura del proletariado en cada país. Ésta se sitúa por encima de los intereses de la Nación. La Patria no existe para el comunista: así lo sostiene Marx en su manifiesto. Cuando la propaganda de todos los regímenes comunistas del mundo hacen de la Patria un valor, se debe a la ignorancia de sus seguidores en cuanto al tema y a la inmensa fuerza atávica de cohesión tribal que este valor aún tiene. Además, el comunismo persigue una homogeneización que conduzca a la eliminación de toda estratificación social a través de la erradicación de la propiedad privada, hasta alcanzar el carácter común de los medios de producción, junto a una organización colectiva del trabajo.
Su fracaso es intrínseco a dicha nivelación de la sociedad que conduce a un estéril colectivismo, que termina sofocando toda fuerza creativa de los diversos componentes de la sociedad y la pérdida de la riqueza nacional.
La afinidad más resaltante en sentido ideológico entre el fascismo y el comunismo radica en su animadversión por la Libertad individual, económica y política, inclinándose por una visión colectivista y constructivista del orden sobre bases socialistas. En el caso del fascismo, dicha base emanará de un socialismo utópico premarxista de la primera mitad del siglo XIX, como ideal de justicia social opuesta a la explotación y a las injusticias. El fascismo devendrá en un socialismo conservador, es decir un modelo de orden político que coloca al bien colectivo por encima del individual sobre bases culturales tradicionalistas que giran entorno a los valores patrios y nacionales.
En el comunismo se evidencia esa misma característica colectivista y constructivista, cuya mayor inspiración derivará del marxismo científico; no obstante y a diferencia del fascismo, los valores sobre los que se asienta este modelo son antitradicionalistas, antinacionales y antipatrióticos.
Tenemos entonces socialismos tradicionalistas y nacionalistas como el fascismo y socialismos progresistas e internacionalistas que, después de su debida transformación, devendrán en comunismo.
Si bien es cierto que ambos modelos se yerguen en contra de los valores liberales con diferentes argumentos, es errado confundirlos, y, peor aún,definir con cierta ligereza a los regímenes de fascistas por razones no inherentes a sus raíces ideológicas sino a técnicas de propaganda política o de represión.
Entorno a este último punto, existen unas prácticas específicas que anteceden a los regímenes fascistas y comunistas basadas en el Terror, provenientes de la época de la Revolución Francesa. En pocas palabras, el Terror es un instrumento de dominación que posee una técnica específica y una aplicación universal que puede adaptarse a todo régimen autoritario o totalitario. Por ser una herramienta que no tiene tilde político, es erróneo considerarlo como aspecto revelador de las características ideológicas de un régimen cualquiera; todos los sistemas políticos, en mayor o menor medida, utilizan los aparatos de represión del Estado para mantener el poder político.
Causa ruido e indignación, aunque no sorpresa por la influencia marxista en la educación de casi todos los “intelectuales”, que apenas vean dichas prácticas represoras en cualquier régimen, lo tilden inmediatamente de fascista.
Esta costumbre, cuando no deriva de la ingenuidad o de la ignorancia de dichos “intelectuales”, se basa en una práctica premeditada que beneficia no sólo a sus bolsillos, sino también a su ego, que no soportaría jamás aceptar y ver como los gobernantes socialistas-marxistas también reprimen eficientemente. Por otra parte, dicha práctica socorre a toda la izquierda internacionalista al deslastrarse del último de sus engendros políticos que, como usualmente fracasan, lo tachan de fascista para promover al próximo déspota que, según ellos, sí será un verdadero “socialista” que traerá el “paraíso terrenal”.
http://www.forolibertad.com/verdades-fundamentales-sobre-el-fascismo-y-el-comunismo/

CONCEPTO DE GOBIERNOS TOTALITARIOS O AUTOCRACIAS


LA DOCTRINA DEL FASCISMO:
 En los años 20 aparecen en Europa, como reacción contra la marea ascendente de los socialistas, una serie de movimientos ideológicos que con los medios de la revolución de izquierdas hacen una revolución de derechas. El contenido doctrinal pasa a segundo piano, se da más importancia a los hechos; así Hitler se resiste, al principio, a presentar un programa y Mussolini exclama:
“Nuestra doctrina es el hecho”. Aunque el proceso afecta a varios países europeos sus realizaciones modélicas se materializan en Italia y Alemania. Algunas notas pueden resaltarse en unos movimientos que arguyen el valor adjetivo de las ideas frente al sustantivo de los hechos:
  1. a) Omnipotencia del Estado. Los individuos están totalmente subordinados al Estado; todo para el Estado, será la fórmula. El Estado totalitario no tolera la separación ni el contrapeso de los poderes, que es en cambio el símbolo de los Estados democráticos. En el campo político se suprime toda oposición, a la que se considera sólo como una perturbación para el buen gobierno; en el campo intelectual el Estado monopoliza la verdad y la propaganda, al tiempo que se rechaza cualquier crítica. “Todo en el Estado, nada fuera del Estado”, sentencia Mussolini
  2. b) Protagonismo de las “elites”. Una minoría debe gobernar. Se parte de la desigualdad de los hombres, en contraposición al liberalismo decimonónico, basado en la igualdad, y en consecuencia se rechaza la democracia porque concede los mismos derechos a todos. Las elecciones se consideran un espectáculo inútil, una “falacia democrática”; Mussolini niega que el número pueda dirigir las sociedades humanas, y Hitler afirma que “es más fácil ver a un camello pasar por el ojo de una aguja que descubrir un gran hombre por medio de la elección”.
Esta desigualdad esencial de los seres humanos ofrece reflejos diversos. En primer lugar una desvalorización de la mujer. Las mujeres, dirán los ideólogos nazis, deben estar en su lugar, su objeto deben ser las tres K (Kinder, Küche, Kirche: niños, cocina, iglesia). Argumentando que las mujeres son incapaces de usar las armas se convierten automáticamente en ciudadanos de segunda clase y se procura evitar la mano de obra femenina; el papel de la mujer se centra en el hogar, donde vive subordinada al marido. Más dramáticas fueron las conclusiones racistas que se dedujeron de la desigualdad de los hombres. Mussolini habla de la superioridad de los gobernantes y de la grandeza del pueblo italiano, llamado a regir y dominar a otros pueblos. Hitler desarrolla en Mein Kampf su doctrina de la superioridad de la raza aria.La igualdad democrática se basaba en la tradición judeocristiana, que considera a todos los hombres hijos de Dios. Para el fascismo, que rompe con esta tradición, la desigualdad no sólo es un hecho, sino un ideal. La dicotomía superioresinferiores ha sido bien resumida por Einstein: “En el código fascista, los hombres son superiores a las mujeres, los soldados a los civiles, los miembros del partido a los que no lo son, la propia nación a las demás, los fuertes a los débiles, y (lo que quizás es más importante para el punto de vista fascista), los vencedores en la guerra a los vencidos
  1. c) Exaltación del jefe carismático. Llevando a sus últimas consecuencias el postulado de la desigualdad de los hombres, una nación fuerte necesita encontrar al hombre excepcional, al superhombre, según la doctrina de Nietzsche; cuando la Providencia lo pone al frente de un pueblo debe prestársele obediencia ciega y seguirle sin titubeos. Max Fritsch presenta en una obra de teatro importante en la dramaturgia de nuestra época, La muralla china, al emperador como “el que nunca se equívoca”, “el que siempre tiene razón”; retrata así irónicamente la concepción del jefe carismático, inspirado. En escenografías grandiosas Mussolini invoca los estilos de la antigua Roma imperial; es el hombre histórico, indiscutido. Hitler utiliza los mitos del romanticismo alemán y organiza grandes concentraciones de escenografía wagneriana, en las que el centro de todas las atenciones y decisiones es el Führer.
  2. d) Imperialismo. A veces se ha definido el fascismo como un nacionalismo de vencidos, engendrado por la humillación de la derrota. Expresan sus mitos la desorientación de los antiguos combatientes. En Francia los excombatientes se oponían a medidas democráticas, pero su actitud fue menos desafiante que la de los alemanes; los vencidos adoptan posturas de revancha, que la nueva ideología canaliza. Del nacionalismo se pasa con facilidad al imperialismo, una gran nación encuentra su verdadero horizonte en la formación de un imperio, y en relación con él se defiende el principio del espacio vital. Un pueblo superior tiene derecho a disponer de espacio para realizarse y a conquistarlo; esta necesidad se coloca por encima del derecho internacional.
  3. e) Desconfianza en la razón. La tradición racionalista es uno de los más decisivos legados de Grecia a Occidente; el fascismo rechaza esta tradición y adopta posturas antirracionalistas, desconfiando de la razón y exaltando los elementos irracionales de la conducta, los sentimientos intensos, el fanatismo. En esta línea irracionalista se desenvuelven los dogmas, las ideas indiscutibles, como la superioridad de la raza o del jefe. En contraposición, la democracia estima que ningún tema debe dejar de ser discutido. El tabú, lo que debe aceptarse sin discusión, lo que no puede ser sometido a análisis, es rasgo peculiar de los regímenes totalitarios.
LAS RAÍCES DEL FASCISMO ITALIANO 
Otto Bauer ha señalado tres procesos sociales, relacionados entre sí, que confluyen en la génesis del fascismo: la Guerra Mundial, la crisis económica y la pérdida de beneficios de la gran industria.
  1. a) La guerra de clases, es decir, separa de su grupo social, a grandes masas de combatientes. Estos, incapaces de reincorporarse a los modos de vida burgueses, nostálgicos de heroísmo, forman milicias. En Italia se organizan en muchos pueblos tropas de choque, orgullosas de sus condecoraciones y heridas, con hábitos de dar y recibir órdenes, de llevar uniforme y organizar desfiles. Su ideología es militarista, exigen la disciplina de las masas a los jefes. Psicológicamente la guerra crea hábitos definidores del fascismo. Pero lo hemos señalado antes como un nacionalismo de vencidos, e Italia se encuentra en 1918 en el bando de los vencedores. La antinomia es sólo aparente. Se ha hablado, certeramente, de una paz perdida. Italia ha sufrido mucho en la guerra y considera que ha perdido la paz porque no obtiene satisfacción a sus reivindicaciones territoriales.
  2. b) La crisis económica es otra condición indispensable, hasta el punto de que Angelo Tasca afirma que sin crisis económica no hay fascismo. Las destrucciones de la guerra sumen en la miseria a masas de pequeños burgueses y campesinos, que abandonan desengañadas a los partidos parlamentarios; las devaluaciones de la moneda arruinan a los pequeños propietarios. Con las subidas de los precios se producen en cadena reivindicaciones salariales. A los pequeños burgueses les indigna que el proletariado, arrancando constantes subidas de salarios, afronte la crisis mejor, y odia a los obreros insumisos.
La situación económica es complicada. La guerra deja un aparato industrial superior a las necesidades normales, y de esta forma la superproducción coexiste con la escasez. Ha de buscarse culpables de esta coyuntura paradójica; la agresividad empieza a considerarse una virtud.
  1. c) La pérdida de los beneficios de los grandes industriales es considerada por Otto Bauer como una tercera raíz. Ebenstein considera que el desarrollo industrial es una condición esencial para el crecimiento del fascismo; en primer lugar porque pone a disposición de la nueva ideología un aparato técnico indispensable para su propaganda y actividad —radio, transportes—, y en segundo porque su apelación constante a la guerra no puede sino basarse en la posesión de considerables recursos industriales.
En la posguerra los beneficios, muy altos, que algunos empresarios han conseguido disminuyen rápidamente. Para evitarlo es preciso romper la resistencia obrera por medio de milicias; se comienza apoyándolas financieramente y se termina por cederles el poder. En el campo se producen enfrentamientos de colonos y terratenientes, éstos recurren a los grupos de combate llamados fascios. La clase capitalista había descubierto la forma de romper el impetuoso ataque de la clase obrera. El dinero con que contó el fascismo le atrajo un infraproletarjado de parados, que así recibían un uniforme y una soldada. Al final, lo mismo en Italia que en Alemania, había que destruir el fascismo y ceder al empuje obrero, o entregarle el poder. Los capitalistas se inclinaron por la segunda alternativa.
LA MARCHA SOBRE ROMA
El desencanto ocasionado por los tratados de paz de Versalles, la depresión económica y el avance de la izquierda revolucionaria que amenazaba con desencadenar una guerra civil en Italia, sirvieron de pretexto a Benito Mussolini para exigir en la última semana de octubre de 1922 la formación de un gobierno fascista para salvar la patria de la amenaza socialista y de la anarquía.
El 29 de octubre, Mussolini, invitado por el rey Víctor Manuel III, viajó por la noche en tren expreso desde Milán a Roma acompañado por su séquito y al día siguiente formó gobierno. Apresuradamente, unos 25.000 camisas negras fueron transportados por elPartido Nacional Fascista desde la ciudad de Nápoles a la de Roma, donde el día 31 desfilaron aparatosamente en honor al Duce.
Por obra de la propaganda y la ampulosidad características del movimiento fascista este desfile pasó a la épicamussoliniana como la Marcha sobre Roma. (ampliar este tema)
EL FASCISMO EN EL PODER 
Carente de un autentico programa de gobierno, sin otro bagaje que su ansia de poder, Mussolini va a demostrar una astucia extraordinaria para hacer evolucionar el sistema parlamentario italiano hacia un modelo de dictadura personal. La práctica constitucional exigía el voto favorable de la Cámara, pero constituyendo los fascistas una minoría de una treintena de diputados, resultaba imprescindible el apoyo de la derecha. En conjunto se pueden distinguir dos fases en el proceso de sustitución de las estructuras democráticas; hasta enero de 1925 se cubre una etapa de dictadura solapada, desde esta fecha, de dictadura abierta.
El primer paso es la consecución de la ley de plenos poderes, a la que solamente se oponen socialistas y comunistas. Dotado de atribuciones que ningún jefe de gobierno anterior había tenido, mientras se recrudecen las violencias de las bandas fascistas Mussolini se consagra a la creación de órganos paralelos a los del Estado, como el Gran Consejo del Fascismo, que puede tomar decisiones políticas y reduce al gobierno a un simple papel administrativo; de manera similar la Milicia para la seguridad del Estado suplanta a la Guardia Real —disuelta en enero de 1923—, y los comisarios políticos (“prefectos volantes”), reclutados entre los “ras”, restan toda autoridad a los prefectos provinciales. En un año Mussolini dispone de un Estado fascista paralelo. Aunque populares y liberales se apartan recelosos y sus periódicos comienzan a criticar a Mussolini, votan muchos de sus diputados la nueva ley electoral —ley Acerbo—, que prevé una sobre representación de la lista más votada (los 2/3 de asientos de la Cámara). Se trata de un suicidio parlamentario, solamente explicable por la capacidad de convicción del líder fascista, que ofrece a algunos partidos presentarse con una lista conjunta.
En las elecciones de 1924 los fascistas obtienen cinco de los siete millones de votos, pero la resistencia antifascista aumenta por las irregularidades del proceso electoral.
Al abrirse las sesiones del Parlamento el diputado socialista Matteotti hizo una crítica demoledora del fascismo y de la gestión gubernamental de Mussolini. El eco fue grande en toda Italia; el discurso de Matteotti desató las lenguas. Unos días después el valeroso secretario del partido socialista es raptado y asesinado. La prensa publica artículos indignados contra el fascismo criminal.
Una parte de los diputados no fascistas, que colaboraban con Mussolini, como Orlando y Albertini, se apartan de él. En ese momento Mussolini lo tenía todo contra él; la Iglesia y el partido populista de Dom Sturzo, los liberales, los socialistas, la corte, la diplomacia, los universitarios. Benedetto Croce niega al fascismo cualquier valor político o histórico y lo califica de “doloroso incidente”. lntelectuales y profesores firman un manifiesto antifascista. Pero Mussolini se queda y sus fieles se dirigen a las provincias para dirigir una campaña de violencia que le afirme en poder.
La oposición abandona el Parlamento; fue un error, no volvería a ocupar sus escaños. Mussolini declara que oposición es inútil. Durante varios meses de 1924 y 19 parece que el rey va a dar el paso de enfrentarse al di dor; los empresarios se muestran recelosos del giro del acontecimientos; un grupo, dirigido por el senador Ett Conti, intenta persuadir al rey para que despida al dictador; pero el monarca teme el regreso a la anarquía anterior, sólo para poder contemplar después otro tipo anarquía.
 Los partidos políticos desaparecen de la vida pública comenzando por los populistas y socialistas; la prensa aherrojada, los libros subversivos quemados en hogueras públicas, por plazas y aldeas se maltrata o asesina alos enemigos del régimen. Muchos abandonan Italia,  llega a haber 300.000 exiliados italianos, que publican periódico en su idioma.
Al mismo tiempo, Mussolini, dando muestras de  extraordinarias dotes políticas, prescinde de los extremis de su partido. Cuando plantea un posible programa de vuelta a la normalidad, los “escuadristas” amenazan con un golpe de Estado y precipitan un estallido de violencia durante el año 1925. Es su final; Mussolini otorga poder excepcionales a los prefectos de las provincias y se de sembaraza de los que no le obedecen dentro del moví. miento. Es ya la figura clave. Uno de sus aciertos estriba en oponer ramas hostiles y disidentes del fascio; contra los escuadristas, sector exaltado y demagógico, se lanzan los sindicalistas, que soñaban con apoyarse en masas obreras, sector que tampoco agrada a Mussolini. Del choque de ambos sale robustecido el sector que encabezan Mussolini y Farinacci.
Con toda la autoridad del Estado y del partido en un solo hombre, el Duce, se declara la ilegalidad de los restantes partidos políticos y la obligatoriedad de su programa para todos los funcionarios del Estado. La educación se somete a un control riguroso. Se organizan numerosas manifestaciones para demostrar la adhesión de las masas al Duce, en torno al cual se suscita un culto desmedido; se le canta como estadista genial, como la encarnación heroica de la nación. Su palacio de la plaza Venecia se convierte en su cuartel general; de su despacho salen nombramientos, ceses, condenas; algunos funcionarios se suicidan al ser convocados. 
En referéndum y elecciones se refleja una paulatina y creciente docilidad política del pueblo italiano. En 1929, en una consulta al pueblo se recogen 8,5 millones de síes y 136.000 no es; en 1934 diez millones de respuestas afirmativas y sólo 15.000 negativas. En las elecciones hay una sola lista que el elector tiene que aceptar o rechazar. 
LA GESTIÓN DE GOBIERNO
Frente al liberalismo, que propugna el libre juego de las fuerzas del mercado, como había postulado Adam Smith, y frente al socialismo, que supone la absorción de la vida económica por el Estado, el fascismo se presenta como una tercera vía, en la que se apoya a la empresa privada pero con una intervención estatal.
El corporativismo se inspira en los gremios o corporaciones medievales, en los que, se afirmaba, se habían armonizado los intereses de patronos y trabajadores. De la misma manera el Estado corporativo suprimiría la lucha de clases, constituyendo al Estado en árbitro de las disputas dentro de unas instituciones comunes. El intervencionismo estatal fue una construcción jurídica de Alfredo Rocco, con las leyes laborales de los años 1926 y 1927, disposiciones que se resumen en la Carta del Lavoro (1927), que organiza las profesiones en corporaciones verticales de patronos y obreros. El Estado se reserva la última disposición 
Los planes de aumento de la producción se bautizan con denominación bélica. La “batalla del trigo” se inició en 1925; su objetivo era el autoabastecimiento para frenar la pérdida de divisas que provocaba la importación. Se consiguió con el cultivo de tierras marginales y convenciendo a los campesinos para que abandonaran otros cultivos. Una activa propaganda, en la que se presentaba a Mussolini con el torso desnudo, trabajando como agricultor, movilizó a millones de italianos en una empresa cuyo resultado feliz se identificaba con el prestigio de la nación.
Pero la batalla del trigo fue antieconómica. Parte de lo que se ahorró en compra de cereales extranjeros se perdió por el descenso en las ventas de otros productos, se abandonaron cultivos de huerta lucrativos, y en el Sur se antepuso el cereal a los pastos y a la ganadería, cuyos fertilizantes hubieran enriquecido el suelo. La agricultura intensiva, más idónea para una población en aumento rápido, provocado por la “batalla de los nacimientos’, fue olvidada.
 La “batalla de la lira” consistió en establecer una cotización excesivamente alta para la moneda italiana, estableciendo una ecuación entre moneda fuerte y prestigio internacional, pero tal cotización redujo la competitividad de los productos italianos en el mercado exterior y produjo la quiebra de las pequeñas empresas.
Con gran publicidad se acometió la desecación de pantanos y marismas, la irrigación y la repoblación forestal. El ejemplo más famoso es la desecación de los pantanospontinos, cerca de Roma; tras la recuperación de la tierra se trajeron colonos del Noreste, y se construyeron ciudades como Latina y Sabaudia. Obsesionado por hacer de esta tarea un escaparate de propaganda para los visitantes extranjeros, el régimen se olvidó de las zonas más alejadas de Roma. Según un estudio de Mario Bandini, de los 2,6 millones de hectáreas en las que se inició alguna tarea de recuperación sólo la décima parte mostró un aumento significativo en la producción y en el número de personas que la tierra podía sostener.  En un clima de falta de libertad muchos intelectuales tuvieron que abandonar Italia.
facismo hitler-mussolini
Saludo entre los líderes Hitler y Mussolini- Firma de un pacto en Munich
PENSAMIENTO DE MUSSOLINI
La Omnipotencia del Estado

Texto de: La Doctrina del Fascismo , 1932
Como antiindividualista, el sistema de vida fascista pone de relieve la importancia del Estado y reconoce al individuo sólo en a medida que sus intereses coinciden con los del Estado, que representa la conciencia y la universalidad del hombre como entidad histórica […]. El liberalismo negó al Estado en nombre del individuo; el fascismo reafirma los derechos del Estado como la expresión de la verdadera esencia de lo individual […]. La concepción •fascista del Estado lo abarca todo; fuera de él no pueden existir valores humanos o espirituales. Entendido de esta forma, el fascismo es totalitarismo y el Estado fascista […] interpreta, desarrolla y otorga poder adicional a toda la vida del pueblo […].
Quien dice liberalismo dice individuo, y quien dice fascismo, dice Estado. El fascismo desea que el Estado sea fuerte y orgánico y que se alce sobre fundamentos sólidos que tengan el apoyo popular. El Estado fascista pretende dirigir también el campo económico. Quiere que su acción se oiga en todo el país mediante sus instituciones corporativas, sociales y educacionales y todas las fuerzas políticas, económicas y espirituales de la nación, organizadas en sus asociaciones respectivas, difundidas por todo el Estado […]. El Estado fascista es una voluntad de potencia y de imperio. La tradición romana es aquí una idea: la fuerza. Según la doctrina fascista, el imperio no es tan solo una expresión territorial, mercantil o militar, sino espiritual”…
Que el fascismo es una doctrina de vida lo demuestra el hecho de que se ha creado una fe y que esta fe ha conquistado las almas; lo prueba el hecho de que ha habido hombres que han muerto por el fascismo y que el fascismo ha tenido sus mártires.
MUSSOLINI LLEGA AL PODER, ITALIA SE ENAMORA….
[Luego de la Marcha sobre Roma de la columnas fascista]…Haciendo uso de su derecho, el Rey, en vez de firmar el decreto, destituyó al débil Primer Ministro De Facta e hizo llamar a Mussolini al despacho real. Horas después, salían juntos. Benito Mussolini era el nuevo Jefe del Gobierno Italiano.
Una muchedumbre lo vitoreó. El paro general llegó a su término rápidamente y Mussolini tuvo su primer encuentro con los parlamentarios. Sus palabras fueron amenazantes. Comenzaría ahora un sistema de gobierno autoritario, de reconstrucción nacional.
En verdad, el gobierno de Mussolini tuvo un sorprendente éxito en sus programas de reconstrucción. El país recobró rápidamente la disciplina y volvió a haber paz social, aunque a costa de sangrientas persecuciones sobre los comunistas y la izquierda en general. Más sorprendente aún fue el aumento de la popularidad de Mussolini y el fascismo así como el portentoso aumento de su prestigio internacional.
Quizás el testimonio más significativo respecto de la personalidad y el gobierno de Mussolini, sea el que proporciona Sir Winston Churchill: “Ya les conté el triste episodio de cómo la política de Baldwin-Chamberlain respecto de Abisinia acarreó sobre nosotros lo peor de dos mundos, cómo se produjo entonces un alejamiento respecto del dictador italiano…” “En los años, a partir de 1924, hice todo cuanto estaba a mi alcance para preservar la tradicional amistad de Gran Bretaña e Italia”. “Más aún, en el conflicto entre el fascismo y los bolcheviques, no cabía duda sobre hacia dónde iban mis simpatías y mis convicciones”.
El mismo día en que Sir Winston Churchill fue designado Primer Ministro y Ministro de Defensa de Gran Bretaña, la primera carta que escribió, el 16 de mayo de 1940, fue dirigida a Benito Mussolini. Algunas de sus partes dicen:
“… recuerdo nuestras reuniones en Roma y siento el deseo de expresarle a usted, como Jefe del Estado Italiano, mis deseos de buena voluntad por encima de la creciente separación. ¿Es demasiado tarde para impedir que corra un río de sangre entre los pueblos inglés e italiano?” “.. .Yo declaro que nunca he sido adverso a la grandeza de Italia ni, en mi corazón, he sido jamás enemigo del que dicta las leyes de Italia.” … “Escuche mis palabras, se lo requiero con todo honor y respeto, antes de que la señal terrible (de guerra) sea dada. Y no seremos nosotros quienes demos esa señal”.
De la ruina total, Italia había vuelto a alzarse como potencia. El mismo Churchill afirma que, si Mussolini hubiera tenido el sentido común que mostró Franco en España, y se hubiese mantenido neutral en la Segunda Guerra Mundial, Italia habría resultado incólume y más poderosa que nunca. Pero la respuesta de Mussolini, referida a la doctrina imperial de Italia, a los rencores de la Primera Guerra y a los pactos de honor que lo unían a Hitler, lanzó a Italia a la vorágine demencial.
Pero esa es otra historia. En 1924, Mussolini había enamorado a Italia y comenzaban los 16 años de luna de miel.
LOS MOVIMIENTOS FASCISTAS:
Además de hacerse con el poder en Italia y Alemania, el fascismo tuvo otras muchas manifestaciones en Europa. En Francia varios partidos se proclamaron fascistas, pero el más importante fue el Partido Popular Francés (PPF), de Jacques Doriot.
En Gran Bretaña, el fascismo se encarnó en la Unión Británica de Fascistas (BUF) de Oswald Mosley. Holanda conoció el Movimiento Nacionalsocialista (NSB) de Antón Mussert, En Bélgica, dividida lingüísticamente, la versión local del fascismo de la Valonia francófona -el rexismo de Léon Degrelle- tuvo un éxito notable, aunque fugaz; en la Flandes neerlandófona, el fascismo caló a fondo en el Movimiento Independentista.
En todos estos casos los movimientos fascistas lograron cierto respaldo, lo que les permitió contar con diputados, concejales, etc. Los únicos países de Europa Occidental donde las estadísticas electorales muestran que el fascismo fue irrelevante son España y Portugal, si bien en ambas se instauraron dictaduras con rasgos corporativistas.
Tampoco tuvo éxito el fascismo en Escandinavia, siendo la Unión Nacional (NS) noruega de Quisling la única muestra de un relativo eco en los países del Norte. Muy distinto fue lo ocurrido en Europa Oriental. En Croacia, la fracción radical del nacionalismo separatista dio origen a un movimiento fascista, los ustachi de Ante Pavelic. La Guardia de Hierro rumana de Corneliu Codreanu y el movimiento de la Cruz Flechada húngara de Ferenc Szalassi encontraron un masivo apoyo popular, sobre todo el primero. Sin embargo, la dictadura establecida en Rumania o el sistema de democracia restringida de Hungría no tenían como objetivo evitar los peligros del comunismo sino el avance del fascismo.
El fascismo también tuvo expresiones en América Latina, con agrupaciones como la Falange Socialista Boliviana o la Liga Patriótica Argentina, entre otras. (Fuente Consultada: Segunda Guerra Mundial Tomo N°1 El Rearme Alemán y el Inicio de la Contienda)
Fuente Consultada:Cromos Historia del Mundo Moderno
HECHOS, Sucesos que estremecieron al mundo Tomo N°14 Mussolini Enamora a Italia
http://historiaybiografias.com/facismo/