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viernes, 17 de julio de 2015

CUANDO BELGRANO Y SAAVEDRA FUERON CARLOTISTAS

La rivalidad existente entre España y Portugal por los territorios americanos es tan vieja como el Descubrimiento mismo. El Tratado de Tordesillas de 1494, precisamente pretendía ordenar esa rivalidad entre las monarquías ibéricas en lo referente a sus pretensiones territoriales en el Nuevo Mundo.


Ese enfrentamiento permanentemente expresado en mutuas invasiones y ocupaciones, mantuvo en vilo a las autoridades de las partes y se constituyó en el transcurso de los siglos en la principal Política de Estado Colonial de las monarquías involucradas.
Todo este esquema se modifica de un plumazo cuando el ejército francés ingresa en España, en abril de 1808, con permiso del Rey Carlos IV, para en teoría invadir Portugal y deponer a la Reina consorte de Portugal Carlota Joaquina Teresa de Borbón, casada con Juan VI de Portugal e hija primogénita del Rey Carlos IV de España. Por supuesto el ejército francés además de llegar a Portugal, también se queda en España como ejército de ocupación. En España luego de varias tratativas la corona pasa de Carlos IV a su hijo Fernando VII. Todo el proceso que continúa a partir de ese momento es el enfrentamiento entre los hermanos Fernando VII de España contra Carlota Joaquina de Portugal, quien pretendía por ser primogénita también la corona española. Los que apoyan las pretensiones imperiales lusitanas se denominaban Carlotistas y los que apoyaban a Fernando VII Juntistas.
Cuando Napoleón invade España, la corona portuguesa, con un pragmatismo muy particular, abandona Portugal y les cede todo el país a los ejércitos franceses y traslada la corte a Brasil. Más de 15000 personas ocupando toda la flota disponible que tuviese posibilidad de cruzar el Atlántico, parten a fundar el nuevo imperio lusitano-brasileño. El concepto era: no importa que el país se pierda mientras se salve la casa real. Pragmático criterio utilizado reiteradas veces en la Historia, con mucho éxito para las monarquías y con pésimos resultados para las naciones y sobre todo para sus súbditos, que quedaban en la más absoluta indefensión.
En el Río de la Plata, la clase dirigente política también se dividió de igual manera. Unos apoyaban a un Rey, a Fernando VII (Juntistas) y otros apoyaban a una Reina, Carlota Joaquina (Carlotistas). Ambos hermanos. No hay que asustarse ni rasgarse las vestiduras. Hasta ese momento todos eran monárquicos. ¿Y los independentistas? ¿Y los republicanos? Por ahora duermen la larga siesta de la gran aldea y la seguirán haciendo por lo menos un lustro más.
Habría que reconocer que, probablemente, la única voz en ese momento en el Río de la Plata, en 1808, que utilizaba la palabra “independencia”, era José Artigas, pero carecía de la gravitación y la infraestructura necesaria para grandes emprendimientos.
Una vez instalada la corte de los Braganza en Río de Janeiro, Carlota Joaquina organizó un eficiente sistema de representantes y embajadores que, adelantándose a su tiempo en la importancia de las comunicaciones, servían de eficiente nexo entre la Reina consorte hispano portuguesa y sus adherentes y también con los que la Reina consorte pretendía ganar para su partido. Es notable la cantidad de correspondencia de y hacia Carlota que se redactó y que, llamativamente, se conserva integra. El responsable de esta tarea fue el notable Secretario Real, el español José Presas, quien era el encargado de traducir del portugués al español y del español al portugués, todos los mensajes y la correspondencia. José Presas había organizado un cuerpo de “Mensajeros de la Infanta” que se encargaban, con el rango de embajadores, de distribuir y retirar los despachos.
Manuel Belgrano y Cornelio Saavedra fueron algunos de los que recibieron correspondencia de la Reina Consorte. Por supuesto ambos contestaron como fieles súbditos que eran. Primero transcribiré la respuesta de Cornelio Saavedra. El hallazgo de estas copias es mérito del doctor Enrique Ruiz Guiñazú (1884-1967), jurista, diplomático y político argentino, quien las halló luego de varios años de husmear archivos en Itamaratý.
“Nada he hecho que no haya conformado a los sentimientos de amor y fidelidad que profeso a mi Augusto Soberano y Su Real Familia, y que siguiendo el ejemplo de mis mayores conservaré eternamente: por esto es que me son muy mucho más dignas de respeto y gratitud las expresiones con que V.A.R. ha querido honrarme por mis cortos servicios; ellas, Señora, serán su estímulo siempre poderoso para seguir con mis esfuerzos por la justa causa, y contribuir a que estos Dominios no reconozcan otro gobierno que el Monárquico, ni otra Dinastía que la de la Real Casa de V.A.R. cuyos derechos son para mi de la mayor veneración, y exigen que me postre con el más sumiso acatamiento ante V.A.R.
Buenos Aires, 17 de julio de 1809, Señora A.L.R.P. de V.A.R.
Firmado: Cornelio de Saavedra.”
En la misma fecha contestó su carta Manuel Belgrano. Esta correspondencia la llevó a Río de Janeiro Felipe da Silva Telles Contucci, quien era uno de los “Mensajeros de la Infanta”, con residencia permanente en Buenos Aires. Como Belgrano era un activo Carlotista, de hecho el jefe de los Carlotistas, su misiva fue más extensa y ratifica su
absoluta dependencia de vasallaje a los humores de la Reina Consorte.
“Las expresiones con que la Real Benevolencia de V.A.R. se ha dignado distinguirme, son, seguramente, un premio que mi gratitud jamás sabrá olvidar, y que no creía haber merecido, cuando sólo, ejercía actos obligatorios de mi amor, respeto y fiel vasallaje a V.A.R. única Representante legítima que, en el día conozco de mi Nación.
Todos mis conatos, Señora, son dirigidos, a lograr que V.A.R. ocupe el Solio de sus Augustos Progenitores; dando la tranquilidad a estos sus dominios que, de otro modo, los veo precipitarse a la anarquía y males, que le son consiguientes.
La Junta Central ignorante, a la verdad, de su actual estado, ha puesto a este Pueblo en conmoción con sus decisiones aprobatorias de la conducta de aquellos mismos que han vejado la Autoridad Real con tanto escándalo; y es de temerse que si el nuevo Virrey, imbuido en iguales ideas, procediese sin prudencia, como ya ha principiado, queriendo trastornar la ley en el modo de su recibimiento, plantifique el desorden que reina en la Península, y nuestros males se pongan en estado de incurables.
Firme en obedecer a V.A.R. ejecutaré gustoso su Real Voluntad para que llegue a su Real Noticia cuanto creyera digno, muy pronto se me presentará oportunidad de dar a V.A.R., una idea cabal de nuestra simpatía; lo que ahora no ejecuto porque, puede decirse así, todo está en suspenso, y tal vez mis ideas anticipadas caerían en error; que procuro evitar para que si V.A.R. se digna oírme, sus providencias traigan el carácter de la Sabiduría que las ha distinguido.
Lo que puedo asegurar a V.A.R., desde ahora, que no hay hombre de bien que no mire en su Real Persona el sostén de la Soberanía Española, el apoyo de los derechos de la Nación y de los Vasallos, y el único refugio que le queda a este Continente para gozar tranquilidad, y llegar al grado ventajoso de que es capaz.
Nuestro Señor guarde la importante vida de V.A.R. muchos y felices años para bien de sus dominios, Buenos Aires, 17 de julio de 1809
Firmado: Manuel Belgrano”
Aclaro que las abreviaturas V.A.R. y A.L.R.P. usadas por ambos remitentes quieren decir: Vuestra Alteza Real y A Los Reales Pies.
Fuente de la documentación: Vicente D. Sierra. Historia de la Argentina, Tomo IV, 1800-1810, pag. 440 a 442.
Por: Roberto Antonio Lizarazu



http://www.lagazetadeconcordia.com.ar/2013/02/06/cuando-belgrano-y-saavedra-fueron-carlotistas/


Diez cosas que no sabías del 25 de Mayo

Los masones como artífices de la Revolución, el destino de traición y olvido para los hombres de la Junta, la resistencia de Mendoza. Lo que no te contaron en la escuela.
La Revolución de 1810 transformó la realidad de la época, ¿pero fue realmente una revolución?, ¿cómo fue la trama del proceso que llevaría a los conflictivos hechos de la Semana de Mayo?, ¿quiénes fueron realmente los protagonistas del 25? En esta nota intentamos iluminar algunos aspectos ocultos, o escamoteados, por la historia "vieja" oficial argentina.
1) Cintas blancas y rojas
Era viernes. En la mañana del 25 en la Plaza de la Victoria había parte de las tropas y no más de mil personas. Algunos llevaban en sus pechos cintitas azules y blancas, que eran los colores que los patricios habían usado durante las invasiones inglesas, pero French y Beruti repartían cintas blancas y rojas, colores que simbolizaban la unión entre americanos y europeos. Según otra postura, el color blanco representaba la paz y la roja a la guerra. Un grupo de jóvenes, enviados los morenistas, gritaban consignas para alentar a la gente.
2) Pocos paraguas y a oscuras
El viento y la garúa constantes habían hecho que la gente se retirara de la plaza y los que se quedaron, un centenar de personas que soportaban el clima durante la tarde, se protegía bajo los aleros de las casas y galerías aledañas. La lluvia impedía que se encendieran las luminarias; las candilejas y faroles alimentados con aceite de potro o de bagual se apagaban, por eso se abrieron los postigos de todas las ventanas iluminadas desde el interior de las casas con candelabros. Muy pocos tenían paraguas, un artículo caro y de lujo, importado de Inglaterra y que vendía una sola tienda.
3) Mujeres
Un grupo de damas entusiastas que conocían los secretos de la revolución desde hacía tiempo, entre ellas, las mujeres de la familia Vieytes, estaban en la Plaza de la Victoria, mezcladas con la multitud. Cinco días antes Casilda Igarzábal, esposa de Nicolás Rodríguez Peña, junto con otras mujeres instó a Cornelio Saavedra a oponerse a Cisneros.
4) En nombre del rey
La Primera Junta declaró que gobernaba en nombre de Fernando VII. Para algunos era una estrategia a la que llamaron la "máscara de Fernando". Pensaban que todavía no había llegado el momento. Los revolucionarios fueron conservadores, no declararon la independencia. En el Río de la Plata se siguió jurando en nombre de Fernando VII con la bandera española flameando en el Fuerte de Buenos Aires hasta 1815. La emancipación formal llegaría el 9 de julio de 1816. Así lo recuerda Saavedra en sus memorias: “Por política fue preciso cubrir a la junta con el manto del señor Fernando VII a cuyo nombre se estableció y bajo de él expedía sus providencias y mandatos”.
5) La Primera Junta, un acuerdo político
La composición de la Primera Junta, en realidad, la Segunda Junta, surgió de un escrito presentado por French y Beruti respaldado por un gran número de firmas. En el Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810, el pueblo había votado la destitución del virrey Cisneros y pidió al Cabildo asumiera el poder y nombrara una Junta. Pero el Cabildo interpretó esto a su manera y nombró una Junta presidida por el ex virrey. Fue un escándalo: esta Junta renunció el 24. El 25 de mayo, por la presión popular, se nombró una Segunda Junta. Los nombres de sus integrantes fue el resultado de una negociación entre tres partidos, que habrían ubicado a tres candidatos cada uno: los carlotistas, los juntistas o alzaguistas, y el "partido miliciano". Belgrano, Castelli y Paso eran carlotistas. Los partidarios de Álzaga eran Moreno, Matheu y Larrea. Saavedra y Azcuénaga representaban al poder de las milicias formadas durante las invasiones inglesas; en el caso de Alberti, esta pertenencia es más problemática.
6) Más un cambio de gobierno que una revolución
En 1810 Buenos Aires tenía una población de 45.000 habitantes, los sectores populares estaban formados por grupos muy amplios y heterogéneos de personas, incluidos los esclavos, que trabajaban como artesanos, peones, jornaleros, vendedores ambulantes y demás. No se puede saber con exactitud cuántos de ellos participaron en el movimiento revolucionario porque no hay documentos. De ahí que los historiadores concuerden en la idea de que el 25 de mayo no se produjo una revolución sino que a partir de esa fecha el proceso revolucionario comenzó a dar sus primeros pasos.
7) No fue una revolución popular
Uno de los mitos sobre “la Semana de Mayo” es que se trató de una revolución popular. Lejos de ello fue una revuelta de un sector de la clase “decente” de criollos y españoles adinerados que temían la participación de la “chusma” tanto como los partidarios del virrey. Por eso, cuando las cosas arrancaron en la dirección incorrecta y Saavedra y Castelli insólitamente aceptaron el 24 de mayo integrar una Junta presidida por Cisneros, en una actitud que parecía una la traición, Beruti, líder de los “chisperos” que integraban la temible “Legión infernal” amenazó con que tañiría la campana del Cabildo para convocar al pueblo. El susto de los españoles y criollos, partidarios y contrarios de la continuidad del virrey, hizo que todo volviese atrás.
8) Fue resistida en Mendoza y otras provincias
El haber derrocado al virrey y a la junta que en principio se había formado para representarlo, reemplazándolos por la Primera Junta fue algo escandaloso para muchos y por lo tanto las primeras reacciones en el virreinato ante lo sucedido fueron disímiles. En Córdoba se armó una contrarrevolución presidida por Liniers; Mendoza tuvo algunas reticencias en aceptar a la Junta; en Salta hubo muchas discusiones; la resistencia fue activa en el Alto Perú, Paraguay y Montevideo. Mendoza en un primer momento dudó pero luego apoyó a la Revolución. Nuestra provincia no tuvo durante los primeros años un peso determinante y se limitó a enviar a sus diputados a la Junta, entre ellos, Tomás Godoy Cruz. Adquirió un peso mayor a partir de 1814 y cuando el plan de San Martín se empieza a ejecutar desde Mendoza y se instala aquí con una base fuerte..

9) La Masonería estuvo detrás de la Revolución de Mayo
Según algunos historiadores el movimiento de mayo de 1810 fue promovido por dos logias masónicas: La Logia Independencia y la Sociedad de los Siete. La primera nació en 1810 y estuvo presidida por Julián Alvarez: esta logia habría servido de base para la creación de la Logia Lautaro de San Martín y Alvear. La Sociedad de los Siete nació con el movimiento revolucionario del 25 de mayo de 1809 (ocurrido en Chuquisaca y que fuera antecedente del 25 de mayo de 1810), y llegó a tener nueve miembros: Matías Irigoyen, Castelli, Chiclana, Donado, Paso, Nicolás Rodríguez Peña, Vieytes, Belgrano, y Beruti: todos eran masones. La mayoría de ellos tuvieron participación fundamental en las reuniones de la jabonería de Vieytes, en el Café de Marco (las dos cocinas de la revolución), y en el Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810. De los nueve miembros de la Sociedad de los Siete, tres formaron parte de la Primera Junta: Paso, Castelli y Belgrano. Esta sociedad secreta fue un desprendimiento de una logia anterior llamada Logia San Juan de Jerusalem, que tenía entre sus miembros a Peña y Vieytes, quienes iniciaron en dicha logia a Belgrano, Beruti, Paso, Saavedra, Alvarez Thomas, y a los tres hermanos Balcarce. Otros historiadores sostienen que las logias mencionadas nacieron de influencias de logias inglesas durante las invasiones a Buenos Aires en 1806 y 1807.
10) Enfermedad, traición y olvido para los hombres de la Junta
Saavedra: Fue destituido, y luego restituido en sus grados militares. Estuvo un tiempo confinado en Arrecifes y luego volvió rehabilitado para desempeñar cargos militares de escasa importancia. Murió absolutamente olvidado.
Moreno: Su paso por el poder fue efímero pero intenso. Murió en alta mar en una fragata inglesa, cuando viajaba a Londres a cumplir una misión encomendada por la Junta. Su hermano Manuel siempre sostuvo que Mariano fue envenenado por disposición de sus enemigos.
Paso: Desempeñó cargos importantes durante mucho tiempo y militó en la Masonería en mayo de 1810. Murió en 1833 a los 72 años, y en el más absoluto olvido.
Alberti: Durante una acalorada reunión en el Fuerte el sacerdote murió de un síncope el 2 de febrero de 1811. Tenía 48 años.
Azcuénaga: Fue el único miembro de la Junta que tuvo una vida feliz y tranquila junto a su familia. Murió en 1833 en su finca, donde actualmente se encuentra emplazada la Residencia Presidencial de Olivos.
Belgrano: Murió en 1820 de múltiples enfermedades y en la más absoluta pobreza. Su lápida fue confeccionada con un mármol de una cómoda perteneciente a su hermana. No tenía dinero ni para su funeral.
Castelli: Fue procesado militarmente por su actuación en el desastre de Huaqui y por sus diferencias con Viamonte. El 12 de octubre de 1812 murió en prisión víctima de un cáncer de lengua provocado por la quemadura de un cigarro. Fue el principal orador del Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810.
Larrea: Fue un comerciante que ganó y perdió varias veces su fortuna. En 1847, desesperado por no poder levantar un pagaré, se suicidó de un navajazo.
Matheu: Luego de ocupar algunos cargos, en 1847 se alejó de la función pública por su estado de salud y se dedicó hasta sus últimos días a ser un comerciante de bajo perfil.
Fuentes: Diario de Buenos Aires 1810, de Roberto L. Elissalde; Historias argentinas de Pacho O'Donnell; Hombres de Mayo. Quiénes hicieron la Revolución, de Ricardo De Titto; La masonería: política y sociedades secretas,de Emilio Corbiére; Buenos Aires de Fiesta. Luces y sombras del Centenario, de Ricardo Warson, Lucas Rentero y Gabriel Di Meglio.
Patricia Rodón
http://www.mdzol.com/nota/466666-diez-cosas-que-no-sabias-del-25-de-mayo/


domingo, 12 de julio de 2015

Greek, Etruscan & Roman Sacrifices of War Prisoners

Associated to Place: ACTA DIVRNA HQ > articles -- by * Dionysia Xanthippos (162 Articles), General Article 

Achilles' sacrifice of the 12 Trojan prisoners at the funeral of Patroclus. Part of a wall painting in the Francois Tomb, Vulci, 350-330 BC. Museo Torlonia, Rome.

As the Etruscan Underworld demons Vance and Charun stand by to conduct the spirits of the dead into Hades, Achilles cuts the throats of his 12 Trojan prisoners as a blood sacrifice to the spirit of his friend Patroclus, who was killed in battle by the Trojan prince Hector. The shadowy ghost of Patroclus looks on approvingly at far left. The Greeks, and maybe the Etruscans, too, believed that though the souls of the dead in Hades were no longer made of real flesh and blood, they could feel, breathe and speak if they were revived by drinking blood; they were, in effect, ghostly vampires, who could revive only when they were fed real blood from the living. (See my article and picture on Odysseus' fear of his dead family members' ghosts when he visits them in Hades, HERE)

What these two Etruscan demons are watching is a scene from Homer's Iliad, chapter 27. There Achilles mourns beside the corpse of his beloved friend, and promises to sacrifice his twelve Trojan prisoners in Patroclus' honor. Achilles throws Hector's mangled, bleeding body face down in the dirt before the body of Patroclus. Still covered with Patroclus' blood, he joins a victory feast to celebrate his defeat of Hector. Then he lies down by the sea, to sleep and dream. As soon as he falls asleep, the ghost of Patroclus appears to him and begs Achilles to burn his body quickly, because his spirit can't be accepted into the underworld until his body has been disposed of. Knowing that Achilles will soon die too, Patroclus asks that their bones and ashes be mingled together in a single urn so they can be together in death as they were in life. Achilles tries to embrace the ghost, but his hands pass through it. With a shriek, it vanishes, and Achilles wakes up. It is morning.

That day, the Achaians make a funeral pyre for Patroclus. Standing beside it, Achilles cuts off a lock of hair he had planned to give to the River Spercheios, in his homeland, on his return. Now, knowing he'e not going home, he places the lock in the hand of his dead friend. Achilles then slaughters a great many animals on the pyre. And to them he adds his twelve Trojan prisoners. Here is how Homer tells it:

"King Agamemnon hearing this, promptly dismissed the men to their well-crafted ships, though the chief mourners remained, and piling up the wood to make the pyre a hundred feet square, sad at heart they placed the corpse on top. They flayed and dressed numerous fine sheep and sleek shambling cattle before the pyre, and noble Achilles took fat from them all and wrapped the corpse in it, head to foot, and piled the flayed carcasses around. Then he leant two-handled jars of oil and honey against the bier, and groaning aloud swiftly threw the bodies of four proud horses on the pyre. Of the nine dogs Patroclus fed beneath his table, Achilles cut the throats of two and threw their bodies on the pyre. Then he completed the grim task he had in mind, killing twelve noble sons of the brave Trojans with his bronze blade, and setting the pyre alight so the pitiless flames would spread. Then he gave a groan, and called his dear friend by name: ‘All hail to you, Patroclus, though in the House of Hades. See how I keep the promises I made. Twelve noble sons of brave Trojans, the fire will devour with you. But the dogs, not the flames, shall feed on Hector, son of Priam.’ " (Homer's Iliad, Book 23, lines translated by A.S.Kline)

I'm not too happy with this old translation, though. For "the grim task he had in mind" somewhat obscures Homer's disapproval, even condemnation, of Achilles' sacrifice of those 12 Trojan prisoners in line 176: "kaka de phrase medeto erga," he says: "He schemed evil deeds in his mind." And Plato so hated Achilles' sacrifice of his prisoners he claimed it was a forgery: that somebody else must have written it.

Yet the Etruscans loved this part of the story, for they themselves had elaborate funerals, especially after battles. Even when the deceased had not died in battle, but of natural causes or old age, they loved to give him a military funeral, with funeral games in honor of the dead, just as Achilles did for the funeral of Patroclus. At one point, before the funeral pyre of the deceased, those games included hand-to-hand combat between two fighters, possibly armed, and possibly in a fight to the death. Some believe these funeral games were adopted by the Romans, too, and eventually morphed into the spectacles of the gladiatorial combats in arenas like the Colosseum.

Achilles' sacrifices, including his 12 Trojan prisoners, should please Patroclus, whose spirit, ghost or "shade" is seen watching it all here beneath the protective wing of Vanth, the more or less kindly female demon so often present in Etruscan tomb paintings to help smooth one's transition from this world into the next. Here she seems to hold her hand up to calm or reassure the Trojan warrior about to get his throat cut by Achilles that she will safely guide him into Hades. Facing Vanth is Charun, the blue-skinned demon who helps guide the dead into Hades - but more fiercely, it seems, whether one views the tool he wields as a massive gate key like those used by ancient town watchmen and gate-keepers, or as the stone hammer an executioner might use to deliver the coup de grace to a condemned man. Some say that in the gladiatorial combats of the Romans, a fellow called "Dispater" but costumed as Charun would run out into the arena to deliver just such a hammer blow to ensure the loser was truly dead before they carted off his body and dumped it in the Tiber. A gentler, kinder version of this tradition is still observed in Rome at the death of a pope, when his chamberlain comes in to tap his forehead with a small silver hammer to make sure he's truly dead. So even Charun's hammer blow could be seen as a mercy stroke, to ensure that the deceased are truly dead?

THE RESCUE OF THE ETRUSCAN PRISONERS, Francois Tomb, Vulci, 350-330 BC

On the walls of this same tomb, not far from the scene of Achilles cutting the throats of the 12 Trojan prisoners, is this painting of warring Etruscans killing each other as one tribe of Etruscans rescues their friends from other tribes holding them prisoner.


The Rescue of the Prisoners, a fresco in the Francois Tomb at Vulci.

From L to R: Caile Vibenna rescued by Mastarna, Larth Ultes stabbing Laris Papathnas Velznach, Rasce killing Pesna Arcmanas Svetimach, Venthikau and Aule Vibenna (Vipinas) killing Venthi Cauplsachs. At right: Marce Camitlnas being killed by Cnaeve Tarchunies Rumach


A modern painter's copy and reconstruction of the ancient fresco.

The attacking rescue party are all shown bearded and naked, except for the swordsman in the short tunic, while the prison guards are still in their bed sheets or blankets, except for the young red-headed lad at right (Marce Camitinas?), in T-shirt and shorts, who was supposedly on guard-duty that night and falls on his shield as his throat is cut.. The prisoner Caile Vibenna at left is getting his handcuffs cut off by Mastarna, who led the rescue raid, while the two guards in the center (on the right, in this modern illustration), are getting their throats cut.

As we can see from the two scabbards around his chest, Mastarna (or Macstrna, his Etruscan name) brought two swords, one for himself, and one to give to Caile Vibenna. Mastama is actually a Roman spelling of his name. He was even identified by the emperor Claudius, a student of Etruscan culture, as Servius Tulius, the sixth king of Rome! So what we are seeing here in this Etruscan tomb painting is probably a scene of Etruscans fighting Etruscans, just as the Homeric war between the Achaeans and the Trojans was likely a war of Greeks vs. Greeks? There was another fresco in this tomb of just such a war: the fight to the death between the brothers Polyneices ("Much Strife") and Eteocles - leaders of the opposing sides in the war that Aeschylus wrote about in his tragedies "Antigone" and "The Seven Against Thebes." Some scholars believe that these tomb paintings commemorate a victory by the Etruscan city-state of Vulci over the combined allies of such Etruscan states as Sovana and Volsinii.*

As for fighting between the Etruscans and the Romans in this period, much of it was also for control of land, and its resources, such as a Roman salt mine (a precious commodity in ancient times), which the Etruscans grabbed by the sackful, and the Romans punished by sacking their city. As in modern wars, atrocities were committed on both sides. In 354 BC the Romans forced an Etruscan army from Tarquinia to surrender after killing a large number of them in battle. The prisoners they took were all put to the sword -- all but 358 nobles. who were dragged to Rome, where they were scourged [lashed with barbed whips; cf. the Romans' scourging of Jesus on the way to his crucifixion] and then beheaded in the Forum. So wrote the Roman historian Livy, citing earlier writers, though a later historian, Diodorus Siculus, claimed that 260, not 358, Etruscans were executed in the Forum. Whatever the number. this was retribution for the Etruscans' immolating Romans four years earlier, in 358 BC - probably not by burning them alive, but by killing them first - cutting their throats, perhaps, as Achilles is shown doing to the Trojan prisoners in the Francois tomb fresco?

LEFT A bronze Etruscan mirror back engraved with a scene of the legendary Etruscan brothers Avle and Caile Vipinas (Roman writers called them Aulus and Caelius Vibenna) being ambushed and captured by armed soldiers while engaged in the peaceful pursuits of literature and music. Aule is shown playing the lyre, while Caile is reading or writing a poem on a tablet. A scene sure to please the lady whose husband or lover gave her this mirror.

RIGHT Besides bronze hand mirrors, Etruscan ladies had round bronze canisters, called "cistas," to keep cosmetics and jewelry in. This photo of one such cista next to the back of a lady's bronze hand mirror in the British Museum is not much to look at, and the handle on the lid, formed from bronze figurines joined in a wrestling pose, was a stock item for such cistas, and has no relation to the scene below, which is yet another version of Achilles sacrificing his Trojan prisoners.

Unlike the fresco painter and mirror engraver, this cista engraver may not have labelled his figures. Yet we can see which of the men are supposed to be seen as "Greeks" and which as "Trojans." You can surely identify the armed goddess on the right, whom the Etruscans called "Menvra." The frightful head carved on her breastplate appears again on the shield on the wall behind the soldiers on the left. But who is the woman on the left? Once again, the underworld Etruscan demoness Vanth, waiting to lead the dead soldiers' souls into Hades? In between the two goddesses Achilles slits the throat of one prisoner while Ajax leads a tied-up queue of others, with their legs cut and bleeding so they cannot run away

An odd scene, you might think, to decorate a woman's bedroom chest. Yet you can bet she admired all those naked men. Roman matrons, though, would have blushed at such a scene. Proper Romans, who were shocked by Etruscan wives reclining and feasting in public with their husbands, would have frowned on all this nudity.

... Dionysia Xanthippos is a leader of ETRURIA group at AncientWorlds

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* Postscript: Though the Etruscan artist or his masters had used Etruscan spellings for the names of the guards, I had originally assumed, perhaps wrongly, they were nevertheless Romans. But a few days after writing this article I found this sentence on the Francois fresco: "The {Etruscan] names of the enemies suggest that they may be a force of allies from different Etruscan cities, including Volsinii (= Orvieto) and nearby Sovana." (Nancy Thomson de Grummond, "Etruscan Myth, Sacred History, and Legend, p. 176. See also Jane DeRose Evans, "The Art of Persuasion: Political Propaganda from Aeneas to Brutus," p. 14,) The Francois tomb had a fresco of a Greek myth about that fratricide, too, with the brothers Polyneices ("Much Strife") and Eteocles killing each other - a story that was dramatized by Aeschylus in his tragedies about "Antigone" and "The Seven Against Thebes." The Etruscan city-states were continually fighting each other as well as the Romans, and their shifting alliances were a major reason why the Romans were finally able to defeat them.

http://www.ancientworlds.net/aw/Article/1311275

Elefantis: el Kamasutra de la Antigüedad

El sexo y el amor han sido y son una de las principales obsesiones del ser humano, en este blog ya hemos visto como tanto hombres y mujeres han buscado controlarlo mediante todo tipo de sortilegios, hechizos y artilugios mágicos, incluso desde época prehistórica las primeras manifestaciones artísticas tuvieron un gran componente simbólico sexual.

Como es de suponer todo esto ha tenido su reflejo en la literatura, especialmente en época clásica, donde el sexo y el amor se convierten en los principales actores que mueven los corazones y las voluntades de los hombres. Este interés por el tema del amor ha sido tan grande que se desarrolló un popular género literario especializado en el erotismo, famosos tratados y manuales sobre diferentes enseñanzas amorosas.

Cerámica griega con escena erótica.
Aunque el manual sobre sexualidad más famoso del mundo es el Kamasutra, libro escrito en la India por Vatsyayana Mallanaga allá por el siglo IV d.C., el interés por reflejar los secretos del sexo se remontan hasta los albores de la historia, ya que se conocen antiguos manuales eróticos desde tiempo de los antiguos egipcios.

Ya hemos hablado en este blog del papiro de Turín, una recopilación de posturas sexuales procedente del antiguo Egipto, o el papiro de Leide del que por desgracia sólo se conservan algunos fragmentos.

Los Kamasutras de la Antigüedad clásica 

Pero es durante la antigüedad clásica cuando estos manuales sobre sexo alcanzaron gran difusión, algunos siendo tan populares como nuestro actual kamasutra, destacando el tratado 'Elefantis' el cual fue el que alcanzó mayor fama, tanta, que el libertino emperador Tiberio mandó decorar una habitación de su palacio de Capri con imágenes inspiradas en este libro.

Como veremos a continuación estos tratados sobre enseñanzas amorosas fueron bastante habituales en la literatura de la antigüedad, pudiéndose considerar casi un género propio, que se remonta desde época arcaica griega, con autores de uno y otro sexo, empezando por Astianasa, considerada la creadora del género, pasando por otros autores como Botris, Salpe, Páxamo, Pánfile de Epidauro, Nico de Samos, Calístrate de Lesbos o Pitonico de Atenas.

Entre estos bestsellers del sexo de la Antigüedad podemos destacar los realizados por famosashetairas, cortesanas de lujo de la antigua Grecia, que elevaron a la categoría de arte, el erotismo y el sexo, quedando reflejados sus conocimientos y saberes de su oficio en tratados como el deArtyanassa, el de Filenis de Samos, o el ya mencionado Elefantis.

Heteras en un banquete.
Terracotta de Myrina, Mysia, ca. 25 a.C

Apenas nada sabemos sobre la vida de estas hetairas, de la mujer sobre la que tenemos más datos es precisamente deElefantis, poetisa griega del siglo I d.C, que aparte de su famoso kamasutra también escribió un tratado sobre cosmética y otro sobre el aborto para mujeres con escasos recursos económicos y sociales.

De Filenis de Samos parece ser que fue una cortesana griega que vivió entre el siglo IV o III a.C, autora de un manual sobre el noviazgo y el sexo. Se cree que el libro es un compendio sobre todo tipo de artes sexuales, ya que se conservan breves fragmentos del manual entre los Papiros de Oxirrinco.

El libro sería un compendio sobre todo tipo de artes sexuales: desde técnicas de seducción, pasando por la descripción de distintas posiciones sexuales, así como toda clase de afrodisíacos, abortivos y cosméticos.

Testimonios sobre su existencia 

Pero para nuestra desgracia ninguno de estos manuales de sexo ha logrado sobrevivir a la censura y al paso de tiempo, perdiéndose de manera definitiva en el polvo de la historia. Todo lo que conocemos acerca de ellos es por boca de otros autores:

Escena erótica de cerámica griega.
Suetonio en su obra 'De vita Caesarum' (Vida de los Césares) nos explica que estos manuales se apilaban en el dormitorio de Tiberio "para que cada figurante siempre encontrase el modelo de posturas que debía ejecutar", otorgando al lascivo emperador todo un manual de acrobacias y posturas sexuales con las que satisfacer sus inabarcables apetencias sexuales.

Por otro lado, el poeta latino Marcial nos narra que los libros de Elefantis o el del romano Sabelo fueron libros muy populares en su época.

Otro testimonio sobre su existencia nos lo aportan los famosos Priapeos, poemas obscenos dedicados a la figura del dios Príapo. Entre estos poemas encontramos uno donde se menciona el famoso manual de Elefantis:

Obscenas rigido deo tabellas
dicans ex Elephantidos libellis
dat donum Lalage rogatque, temptes,
si pictas opus edat ad figuras.

(Obscenidades dedicadas al dios erecto
traídas de los cuadros desvergonzados de los libros de Elefantis,
rogándole que intente imitar, junto a ella,
la variedad de cópulas en las ilustraciones)

El mismo poeta bilbilitano realiza una curiosa comparación, quién sorprendido por los lascivos versos de los Priapeos escribió:

Quales nec Didymi sciunt puellae,
Nec molles Elephantidos libelli,
Sunt illic Veneris novae figurae.

(Tales versos, que ni siquiera las hijas de Didymus conciben,
ni los libros libertinos de Elefantis,
en los cuales se disponen las nuevas formas del sexo).

Conclusión

Aunque actualmente no se ha conservado ninguno de estos manuales griegos donde se reflejaban distintas posturas sexuales, es muy probable que algunos de ellos se mantuviesen ocultos en colecciones privadas perviviendo durante siglos pasando de mano en mano.

Por lo que es muy probable que el conocido como kamasutra del Renacimiento, I modi, una colección de dieciséis láminas con diversas posturas sexuales, estuviese inspirado en alguno de esos antiguos manuales que aún se conservase en alguna vieja biblioteca particular.



Bibliografía

 Alberto Angela, Amor y sexo en la Antigua Roma, La esfera de los  libros, 2012

 http://elespejogotico.blogspot.com.es/2012/07/elefantis-y-el-arte-del-erotismo.html



http://historsex.blogspot.it/2015/06/elefantis-el-kamasutra-de-antiguedad.html



sábado, 11 de julio de 2015

La biología de la creencia


La revolucionaria teoría de Bruce Lipton: Científico afirma que pensamientos curan más que los remedios
Este biólogo celular norteamericano unió en sus estudios ciencia y espíritu y plantea con fuerza su visión sobre la energía vital del ser humano. Miércoles 8 abril 2015 Bruce Lipton, un biólogo celular estadounidense de 70 años, causó en el año 2006 un pequeño remezón en el mundo científico tras lanzar su libro “La biología de la creencia”, que sería declarado uno de los mejores libros científicos de ese año y que tenía la particularidad de que su línea de investigación era una suerte de unión entre ciencia y espíritu. A grandes rasgos, Lipton planteaba lo siguiente: lo que condiciona a todo organismo vivo es su “entorno” físico y energético, y no su carga genética, como afirma la síntesis evolutiva moderna. Además, la «cooperación» era la base de la evolución para la supervivencia, y no un acto competitivo entre los organismos más fuertes; y, finalmente, los seres humanos, como organismos vivos, no estaban determinados por sus genes, sino condicionados por el entorno y sobre todo por sus «creencias», lo que los convertía en dueños absolutos de su destino.

El doctor Lipton explicó en su libro que “nos han hecho creer que el cuerpo es una máquina bioquímica controlada por genes sobre los que no podemos ejercer ninguna autoridad. Eso implica que somos víctimas de una situación. No elegimos estos genes, los recibimos al nacer y ellos programan lo que sucederá. Yo ya trabajaba con las células en los años 60 y fui un pionero porque en esa época había muy poca gente trabajando en ello. Y un experimento que hice en esa época cambió la idea que tenía del mundo. Cogí tres grupos de células y las puse en tres placas, y cambié el medio de crecimiento y los componentes del medio ambiente en cada una de ellas. Luego verifiqué que en una de las placas se formó hueso, en otra músculo y, en otra, células liposas. ¿Qué fue lo que controló el destino de cada una de ellas si eran genéticamente idénticas? Eso demuestra que los genes no lo controlan todo, es el ambiente. El ser humano es el que controla, dependiendo de cómo lee el ambiente, de cómo su mente lo percibe. La conclusión es que no estamos limitados por nuestros genes, sino por nuestra percepción y nuestras creencias”.

El científico agregó que “cuando tú crees que los genes controlan tu vida tienes una excusa para considerarte una víctima. Hay enfermedades que sí, en efecto, son causadas por un gen, pero estas enfermedades equivalen a menos del 2% de los malestares que sufre la población mundial. La mayoría de la gente viene a este mundo con genes que deberían permitirles vivir una vida feliz y saludable. Las dolencias más comunes actualmente, como la diabetes, los problemas del corazón y el cáncer, son el resultado de la interacción entre múltiples genes y sobre todo de los factores medio ambientales y no son el resultado de un único gen como se ha venido sosteniendo. Por eso se cree que la mayoría de las enfermedades tienen una causa genética o hereditaria y que por tanto no podemos hacer nada para defendernos de ellas o para curarnos. Las personas viven en un constante miedo esperando el día en que sus genes actúen contra ellos y se enfermen mortalmente. El cáncer es un buen ejemplo de esto”. Uno de los planteamientos del biólogo molecular que más llamaron la atención en la comunidad científica fue que las células de nuestro cuerpo tenían una especie de memoria. “Las células aprenden a través de la experiencia, de su contacto con el medio que las rodea, y luego guardan una memoria que les permite adaptarse mejor y anticiparse a los cambios. Es decir, las células son inteligentes. ¡Esta memoria incluso se mantiene intacta en las células de los órganos que se han donado!”.

La farsa de los medicamentos El científico dedicó parte de su libro a abogar por un nuevo tipo de medicina, una que tenga en cuenta el poder de la energía y su capacidad para curar. “Nos dan medicamentos para la enfermedad, pero la mayoría de las veces causan más problemas que beneficios. La medicina basada en la farmacología no entiende cómo está interrelacionada toda la bioquímica del organismo. Cuando tomo una pastilla química y la introduzco en mi cuerpo, no solo afecta a aquel lugar donde tengo el problema, sino que afecta a muchas otras cosas a la vez. Son los llamados “efectos secundarios”. Pero, en realidad, estos efectos no son secundarios, sino directos. Según recientes estadísticas en EE.UU., ¡los fármacos matan allí a más de 300.000 personas cada año! Hay algo que no funciona en la ciencia médica. Hace algunas cosas bien, como la traumatología, pero está matando a mucha más gente de la que ayuda”. Bruce Lipton agrega que “si miras dentro del átomo, hay electrones, protones, neutrones. ¿Y qué hay dentro? Energía.

La ciencia más reciente indica que el cuerpo responde a la física cuántica, no a la newtoniania. La mente es energía. Cuando piensas transmites energía, y los pensamientos son más poderosos que la química. Esto, por supuesto, es muy inconveniente para las empresas farmacéuticas mundiales, porque si se aceptara este postulado no podrían vender sus productos. Las propias creencias se convierten en un campo energético, una transmisión, y esta se transforma en una señal que es capaz de cambiar el organismo. Por lo demás, así es como funcionaba la sanación antes del desarrollo de la medicina. La gente sanaba con los chamanes, con las manos… pero eso no puede vender y por eso la medicina y las empresas farmacéuticas no quieren ir por ese camino. Saben que el pensamiento positivo, el placebo, puede sanar, y también que el pensamiento negativo puede matar. Si el médico te dice que tienes cáncer, aunque no tengas cáncer, si lo crees, crearás la química que generará cáncer”.

El poder de la mente humana para la autocuración El Dr. Lipton advirtió en un capítulo de su obra, eso sí, que vivir en un entorno sano no significaba necesariamente que podíamos curarnos de algunas enfermedades en forma automática. “No es tan fácil, porque la mente interpreta. Puede suceder que estemos en un entorno muy sano y que la mente lo lea como un entorno negativo o perjudicial. Entonces crea una química que hará a mi cuerpo enfermar. Y esto nos sirve para entender cómo funciona un placebo. Si cambio mi creencia y pienso que esto me va a sanar, si tomo una píldora porque creo que me va a traer salud, ésta supuestamente me mejora y me sana, pero la píldora podría ser de azúcar. Y la píldora en realidad no ha hecho nada, han sido mis creencias. Y a eso lo llamamos pensamientos positivos y efecto placebo”.

El biólogo molecular detalla que la mente humana actúa de manera muy particular, pues “si cierro los ojos, los abro y veo a alguien a quien amo, entonces mi cerebro segrega dopamina, oxitocina, etc. Lo puedo sentir en mi cuerpo, puedo sentir el amor, y esa química trae salud a las células. Por eso, quien se enamora se siente tan bien. Pero si abro los ojos y veo algo que me asusta, segrego hormonas del estrés, que frenan el crecimiento del cuerpo y apaga el sistema inmunitario. Por eso cuando estás bajo mucho estrés, te enfermas. Y debo decir que, si tomamos una muestra de sangre de cada persona, descubrimos que todos tenemos células cancerígenas. Las tenemos siempre, pero si está funcionando el sistema inmunitario, no pueden crecer, y, una vez que se apaga el sistema inmunitario, proliferan”.

El poder del subconsciente humano Bruce Lipton afirma también en su libro que, en la mente, quien realmente tiene el poder es el subconsciente, y que la personalidad y la salud de los individuos se conforma como un «aprendizaje» en el vientre materno y en la niñez hasta aproximadamente los seis años. “El subconsciente es millones de veces más poderoso y más importante que la mente consciente. Utilizamos el subconsciente el 95 por ciento del tiempo, pero no lo podemos controlar. Lo puedes reprogramar. La información del subconsciente se recibe en los primeros seis años de vida. Eso que aprendiste en esos años se convierte en el conocimiento fundamental de tu vida. Por tanto, hay muchos estudios que demuestran que las enfermedades que tenemos de adultos, como el cáncer, tienen que ver con la programación y el entorno que vivimos en los primeros seis años de vida. Es decir, los niños absorben también sus enfermedades o sus actitudes negativas, y así se “programa” su subconsciente. ¡Qué gran responsabilidad para los padres! Está demostrado que si un niño adoptado vive en su familia casos de cáncer, en su madurez puede padecer cáncer, aunque su genética sea diferente. Si te enseñaron a maltratar tu cuerpo con mala información, destruirás el vehículo de tu cuerpo, cuyo conductor es la mente.

El futuro es una mejor educación para los niños, incluso en la etapa prenatal.” Energía vital que se transfiere El doctor Bruce Lipton, al contrario que otros colegas de su especialidad, también sostiene que la energía vital de un ser humano no necesariamente muere con la muerte física, dando pie a fenómenos como la reencarnación. “Para explicar esto de forma gráfica, diría que el cuerpo es como un televisor: mis antenas captan y reproducen un programa televisivo de Bruce. Esos receptores recogen esa transmisión. Si estoy viendo la tele y se estropea el tubo de la imagen, ha muerto el televisor, pero sigue la transmisión. Pero si otro ser tiene los mismos receptores que tienes tú, volverás a estar trasmitiendo lo mismo, pero en otro cuerpo. Esto explica la reencarnación y quiere decir que el cuerpo puede ir y venir, pero la transmisión siempre está ahí. Nunca había creído en el espíritu, pero cuando comprobé esto en la célula me cambió la vida entera. La pregunta que me planteé es: ¿por qué esa duplicidad? ¿Por qué tenemos un espíritu y un cuerpo? Y la respuesta vino de mis células: si sólo existiera el espíritu, ¿Cómo sé a qué sabe el chocolate? Y sí sólo tengo una parte física y no una parte espiritual, ¿Cómo puedo experimentar y emocionarme con una puesta de sol? ¿Y cómo voy a sentir cuando estoy enamorado? La lección más importante de todo esto es que estar vivo es un regalo, y que hay que experimentar alegría por todo lo que podemos sentir. Cuando hagamos eso, todo el mundo estará más sano”.

viernes, 10 de julio de 2015

10 USOS DEL HOGAR PARA COCA COLA

La Coca-Cola no es buena para el cuerpo humano, la extrema acidez de esta bebida hace que funcione como un producto de limpieza increíble.

El pH de 0 a cerca de 7 es ácido en la escala, mientras que del 7 al 14 es alcalina en la escala de pH. El nivel de pH del ácido de la batería es 1, mientras que el agua pura tiene un pH de 7.

En el ensayo realizado en los niveles de acidez de la Coca-Cola, se descubrió que tienen niveles de pH 2,5.

Debido a eso, se puede limpiar las superficies al igual que muchos limpiadores domésticos tóxicos.

Aquí hay 10 usos domésticos de Coca-Cola como un limpiador doméstico que demuestran que no es saludable para la salud humana.

1. Eliminar el óxido – métodos que incluyen el uso de una esponja, tela, o incluso papel de aluminio mojado en esta bebida.

2. Limpie las cacerolas quemadas – Remoje la cacerola o sarten en el Coca-Cola, y luego enjuague.

3. Limpiar las manchas de aceite del suelo del garaje -( dejar la mancha en remojo y aclarar).

4. Limpie el motor -Los distribuidores de Coca Cola han estado utilizando este método desde hace décadas.

5. Hacer que las monedas queden como un diamante ( ponga a remojo las antiguas monedas de un centavo en Coca-Cola para quitar el deslustre).

6. Quite las manchas de la porcelana.

7. Limpie la taza del baño: se vierte y se deja durante un tiempo, luego se enjuaga.

8. Quite las manchas de sangre de la tela y la ropa.

9. La Coca-Cola junto con papel de aluminio dejará los cromados del coche con un alto brillo.

10. Limpia la pintura de muebles de metal ( remojar una toalla en la Coca-Cola y luego frotar en la superficie pintada)

Está claro que la Coca – Cola es un producto que tiene muchos usos sorprendentes. Aunque el registro muestra que los mejores usos de este producto no están conectados con el consumo.

jueves, 9 de julio de 2015

Historia de un saqueador de tumbas Mapuche

Semanas atrás fue indirectamente noticia el conde francés Henry de la Vaulx, quien viajó por parte de la actual geografía rionegrina en 1896. Su nombre apareció incluso en diarios de Buenos Aires porque a través del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Argentina, comenzó a tramitarse una restitución de restos humanos.saquedaor
Dibujo que integra la obra del conde francés y que reproduce su encuentro con Sayweke.
– RETAZO LEJANO DE HISTORIA RIONEGRINA –  Por Adrián Moyano El Cordillerano   Viajó por parte de la actual geografía provincial hacia 1896 y conoció a Sayweke. Fue noticia semanas atrás porque la Argentina pedirá la restitución del cráneo del “gamaika” o “lonko” Sacamata Liempichun, que está en el Museo del Hombre de París.
Semanas atrás fue indirectamente noticia el conde francés Henry de la Vaulx, quien viajó por parte de la actual geografía rionegrina en 1896. Su nombre apareció incluso en diarios de Buenos Aires porque a través del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Argentina, comenzó a tramitarse una restitución de restos humanos. Se trata del cráneo del lonko o gamaika Sacamata Liempichun, a quien sus descendientes identifican como pueblos tehuelche – mapuche. Ocurre que durante su periplo por la Patagonia el noble europeo se consagró a saquear algunos enterratorios y de esa manera, restos de la autoridad originaria fueron a parar al Museo del Hombre de París. Allí los localizó hace unos el historiador Julio Vezub, que trabaja habitualmente en Puerto Madryn.
Desde una perspectiva provincial, el viaje del francés goza de muy poca difusión aunque su crónica reviste considerable valor, ya que lo llevó a cabo apenas una década después de finalizada la Campaña al Desierto. De hecho, en su camino hacia el sur, de la Vaulx dio con las tolderías en movimiento de Sayweke, quien ese año aguardaba al sur del actual emplazamiento de Ingeniero Jacobacci, una comunicación del gobierno nacional. En la misiva que esperaba el otrora jefe manzanero, se especificaba cuál sería su emplazamiento definitivo luego del doloroso peregrinar que tuvo que emprenderse después de la derrota.
Ese momento tan difícil de la historia mapuche se puede reconstruir a través de las páginas del francés, quien publicó sus experiencias en 1901. A fines de octubre de aquel año, de la Vaulx partió de Maquinchao para después de tres jornadas de viaje, arribar a Quersqueley, según anotó. Los etnógrafos del siglo XX establecieron que el nombre correcto del “vallecito” al que se refería el francés es Quetrequile. La cuenca del arroyo del mismo nombre transcurre en la Región Sur de Río Negro y según el europeo, fue “uno de los sitios más hermosos que encontré en mi viaje. Es un vallecito regado por un arroyo cristalino, en cuyas orillas se alinean los toldos de los indios”.
Si se consigue soslayar la mirada euro-céntrica del observador, encontraremos referencias de valía que permitirán apreciar cómo al menos desde fines del siglo XIX, expresiones del pueblo mapuche ocupaban espacios territoriales en esta provincia, aunque con los límites que suponían la pérdida de su independencia política y económica desde 1885.
“De los numerosos toldos de este último invierno sólo quedan tres. Gran parte de los araucanos, incluido su jefe, se fueron a las montañas para la cacería anual de guanacos. Estos toldos, cuya abertura siempre mira al levante, están hechos de cuero de guanacos cosidos entre sí. Se estima que el número de cueros que hacen falta para confeccionar un todo mediano es de 50. Esta enorme cobertura está sostenida por postes que terminan en una horqueta y palos atravesados. El pelo del cuero está hacia fuera, expuesto a la intemperie, mientras que el interior está pintado de rojo por medio de una tierra que el indio saca de las montañas”. Como en Quetrequile el francés se encontró con la indiferencia de sus involuntarios anfitriones, al día siguiente partió para encontrar “al cacique Saihueque, gran jefe de Las Manzanas, quien está desplazándose hacia el sur para tomar posesión de los terrenos que le otorgó el gobierno argentino”. Al momento de volver a cabalgar, el europeo suponía que los toldos de Sayweke se ubicaban a 16 o 17 leguas de Quetrequile, en un paraje que los etnógrafos identificaron como Calcatapul, “paraje chubuteño pero prácticamente a caballo sobre el paralelo 42”, según Rodolfo Casamiquela. Nosotros suponemos que el periplo de los mapuche se llevó a cabo en dirección al sudoeste desde Quetrequile. Calcatapul está a menos de 30 kilómetros del paraje que se conoce como Cañadón Caliente o La Gotera, casi sobre el límite con Chubut.
La gran movilidad que caracterizó la vida de los mapuche antes del imperio de la propiedad privada, puede constatarse a cada página del texto del viajero, costumbre que como puede advertirse, persistía 11 años después de la derrota militar a pesar de que la Patagonia ya acusaba la presencia de estancias inglesas, con sus numerosas majadas de ovejas. Anotó de la Vaulx que el 30 de octubre “a falta de Saihueque me conformo con su capitanejo Cumilaf, el jefe de Quersqueley, que en ese momento estaba de cacería en un valle vecino”. Quiere decir que junto con su familia, Kumilaf aparecía al menos a 60 kilómetros de su residencia habitual.
“Así que acompañado por mi guía (un mapuche que viajaba con el europeo desde Maquinchao), voy a lo de Cumilaf quien plantó sus cuatro toldos a la entrada del valle de Curupotoro. Lo encuentro delante de su toldo, envuelto en su quillango de piel de guanaco. Me recibe cortésmente y me invita a desmontar y a entrar en su ruca (en mapuzungun en el original). Allí encuentro a su mujer, una india vieja vestida a la antigua, con el cabello suelto sobre la espalda, y una de sus hijas –con la cara pintada de rojo- ocupada en tejer un poncho”.
Al día siguiente, el curioso de de la Vaulx retornó a Quetrequile. Después de reorganizar su pequeña expedición, de la cual también formaron partes jinetes mapuche, se dirigió nuevamente al sur, en su afán de dar con Sayweke. Pero en esta ocasión contaba con más posibilidades, ya que el lonko había enviado en su búsqueda a su hijo Tacomán (grafía del francés) para que oficiara de emisario y condujera al visitante por el camino más indicado. “Pasamos la noche en la laguna de Yepetrem”, consignó el europeo. Para Rodolfo Casamiquela se trata de Lipetrén, así que suponemos que en esta ocasión, la travesía del contingente fue más oblicua que la primera, ya que Lipetrén queda decididamente más al oeste. Finalmente, el francés logró su cometido cuando arribó a las tolderías de Sayweke, en la actual jurisdicción de la provincia de Chubut. Felizmente para el manzanero y sus familias, de la Vaulx no encontró entre ellos enterratorios que profanar.


http://www.mapuexpress.org/?p=2374