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miércoles, 12 de noviembre de 2014

LA CAMPAÑA AL DESIERTO FUE FINANCIADA POR LA SOCIEDAD RURAL ARGENTINA

Hay cosas que no nos enseñan en la escuela. Por ejemplo que esa matanza que hace el general Roca en la campaña al desierto fue financiada por la Sociedad Rural Argentina, la misma que existe actualmente. No se nos ha dicho tampoco que el presidente Avellaneda que es el verdadero responsable de esa campaña, hace luego el reparto de tierras a mil estancieros de la SRA. Les entrega 42 millones de hectáreas. Al presidente de la SRA –lo dice la documentación- José María Martínez de Hoz, bisabuelo directo del ministro de Economía de la dictadura de Videla- se le entregan dos millones 500 mil hectáreas. Son 2.500.000 manzanas. Y todos los demás están los campesinos de siempre: Pereyra Iraola, Anchorena, Unsué. Todos no menos de 500 mil hectáreas. Así se formaron los grandes latifundios argentinos. También se le da gran cantidad de tierras a todos los oficiales que intervinieron en la matanza de los pueblos originarios. Y a Roca se le dan 60 mil hectáreas de regalo en tierras que él mismo elige en Guamini. Funda la Estancia La Larga –que es propiedad de los bisnietos de Roca que son Alvear.
Roca reestablece la esclavitud
Los avisos de los diarios de la época: Hoy, entrega de indios a toda familia que lo requiera se le entregará un indio como peón, una china como sirvienta y un chinito como mandadero. En las plazas públicas de Buenos Aires se hizo la entrega pública de indios. Se reinstala la esclavitud que había sido abolida en la gloriosa asamblea del año 1813. Luego se envían mas de 8 mil indios prisioneros a trabajar en los cañaverales de azúcar de Tucumán, sobre todo en las plantaciones de los Pose, parientes de Roca.  Hay una carta de Roca que le dice al gobernador de Tucumán que por favor no traiga más esos indios haraganes del Chaco. “Yo le voy a mandar Ranqueles y Mapuches que son muy trabajadores y pueden trabajar un montón de horas por día”. Esto es en lo que cayeron esos ideales de mayo.
De la Sociedad Restauradora a la SRA
Los que nunca se nos enseñó en la historia, es que la Sociedad Restauradora de apoyo a Juan Manuel de Rosas, estaba integrada por estancieros: Anzorena, Unsué, Pereyra de Iraola. Todos cuyos descendientes presiden la Sociedad Rural. Ellos fueron los que le apoyan a Rosas en su primera campaña al desierto. Rosas emite partes que dicen que fueron muertos mil salvajes y traídos otros tantos para trabajar en nuestros campos. A Rosas se le regala la isla de Choele Choel pero pide que le den la misma cantidad de hectáreas en tierras más cercanas a Buenos Aires así tiene tiempo de ir a visitarla. Esa sociedad Restauradora se diluye cuando cae Rosas, y pocos años después, en 1864, se funda la Sociedad Rural Argentina, que es la que financia la campaña al Desierto de Roca.
Belgrano y su defensa de los pueblos originarios
Hay que leer estos increíbles documentos de Manuel Belgrano sobre los pueblos originarios. Cómo los defiende, como retrata en sus escritos la esclavitud terrible que sufrieron bajo los españoles. La mita, la encomienda, el yanaconazgo, esas tres formas de esclavitud. Cuando él hace la expedición al Paraguay señala que se le van a devolver las tierras comunitarias, se les va a dar la libertad y terminar para siempre la esclavitud. Y dice que recurría a la Junta de Mayo para que se le den préstamos para la compra de elementos para la agricultura y la cría de ganado, dice Belgrano en Diciembre de 1810. Hay que ver también los textos de Bernardo de Monteagudo, Juan José Castelli y Mariano Moreno sobre la defensa de los pueblos originarios. En 1813 la asamblea termina con la esclavitud de los de acá y de los africanos que habían sido traídos por los españoles porque no les alcanzaba los que tenían.
De la zanja de Alsina a Roca
Los estancieros se quejaron ante el gobierno de Avellaneda de que los indios son ladrones y se roban las vacas. Entonces Avellaneda le dice a su ministro de Guerra, Alsina, que presente un plan para acabar con el robo. Alsina dice que los pueblos originarios no tienen sentido de la propiedad. Para ellos pertenece a la naturaleza. No pueden entender que una vaca pertenece al señor Martínez de Hoz. Entonces, propone hacer una zanja a lo ancho de todo el país. Desde el Océano a la Cordillera, de 5 metros de profundidad por 3 de ancho. Van a cruza, pero no van a poder hacer saltar a las vacas. Así los indios van a comprender que no pueden llevarse las vacas. Comienza la construcción. Se hicieron más de 300 kilómetros. Pero para mala suerte de los pueblos originarios Alsina se muere y viene Roca. Roca dice que hay que imitar a los Estados Unidos, que eliminaron a los pieles rojas y a los Siux con el Remington.
Atalivar
El general Roca pide que se compren 10 mil Remington. Sarmiento, muy pícaro, se pregunta por qué compró 10 mil si había 2 mil soldados. ¿Adónde se fueron los otros 8 mil? Por eso Sarmiento inventa el verbo atalivar, porque el que le manejaba los negocios –los negociados- a Roca fue su hermano mayor Atalivar Roca. Entonces Sarmiento siempre escribía: “El general Julio Argentino Roca hace sus negocios y su hermano Ataliva”. Punto. Que quería decir “cobra la coima”.
Estación y francesa propia
Roca terminó con su estancia La Larga en Guamini. 60 mil hectáreas en posesión de los bisnietos de Roca de apellido Alvear. Allí, cuando Roca hace el negocio con los británicos para hacer el Ferrocarril Sur que iba a General Roca, hizo ponerse una estación en su estación, porque él tenía ahí su querida francesa. Y entonces los sábados el señor presidente de la Nación se iba en el tren Sud y era el único pasajero que se bajaba en la estancia La Larga, y ahí caminaba 20 metros y lo esperaba su querida francesa en la mansión que le hizo hacer. Todo esto lo cuentan los diarios de la región.
Preso por Arbolito y Rauch
Arbolito le cortó la cabeza al coronel Rauch contratado por Rivadavia para exterminar  a los indios Ranqueles. Le decía así porque tenía el pelo muy largo y de lejos parecía un arbolito. Rauch era un teniente coronel prusiano. Ese Rauch era un verdadero genocidio. Arbolito lo esperó en una hondonada, le volteó el caballo y enseguida le cortó la cabeza. Yo di una charla en la localidad bonaerense de Coronel Rauch en 1963. Me invitó la Biblioteca Pública. Yo hablé de Rauch y leí sus comunicados. El primero dice textualmente: “Hoy para ahorrar balas hemos degollado a 27 ranqueles”. No dice para qué degolló a los ranqueles. Lo importante era el ahorro de balas. Era un coronel occidental y cristiano. El otro comunicado era mas filosófico y dice: “Los ranqueles no tienen salvación porque no tienen sentido de la propiedad”.  Y el tecero era un visionario: “Los ranqueles son anarquistas”. Tiene razón, si son anarquistas hay que terminar con ellos. Realmente hizo un genocidio con los ranqueles y este arbolito hizo justicia. Cuando terminé la charla le propuse a los vecinos que le pidan cambiar el nombre del pueblo de Rauch a Arabolito. Pero cuando hice ese pedido, todo el mundo rajó, salvo dos viejitos de primera fila que me aplaudieron pero sin sonido. Así me fue: estaba en el gobierno la dictadura que había derrocado a Fronidizi y estaba Guido. Y el ministro del Interior era el general Juan Enrique Rauch, bisnieto de aquel prusiano. Estuve 63 días presos. Y para humillarme me llevaron al cárcel de mujeres de Riobamba.
14 dictaduras
Yo he tenido una vida larga. Pasé 14 dictaduras militares. Nací en el año 27, el mismo año de Rodolfo Walsh y David Viñas. Las dictaduras, la muerte de los queridos amigos. No nos queda otra cosa que tratar de hablar de nuestras experiencias para ver si encaminamos a la sociedad.
 26-10-2010. El escritor, periodista e investigador Osvaldo Bayer, aseguró que ningún gobierno tocó jamás a la Sociedad Rural Argentina, que es “la misma que financió la campaña al Desierto” del general Roca. En un diálogo de más de dos horas con el programa La Palangana, Bayer habló del gobierno nacional (“no habrá democracia verdadera mientras haya villas miseria”, dijo); de la situación de Europa hoy, y -sobre todo- de su película Awca Liwen. Estas son algunas definiciones del autor de La Patagonia Rebelde.

José Toribio Martínez de Hoz fue uno de los socios fundadores de la presente Sociedad Rural Argentina -SRA- el 10 de julio de 1866. Antes había liquidado a la vieja SRA, fundada y disuelta por su padre, Narciso, sobrino y heredero del primer José Martínez de Hoz, que inició la zaga de la Familia Martínez de Hoz que habitó en las pampas.
Junto al apellido, José Toribio –como primogénito de once hermanos– heredó el nombre de pila, dos explotaciones agropecuarias, la afición por la política y la aptitud para los negocios. Estas últimas actividades las desarrolló juntas: fiel a la tradición familiar, la vida pública de Martínez de Hoz sirvió de eficaz vehículo para promover y proteger sus propios intereses económicos.
Como senador nacional por Buenos Aires y miembro de la Convención Nacional que produjo la Reforma de 1860 a la Constitución de la Nación Argentina, José Toribio fue un entusiasta de la “Conquista del Desierto”, que a diferencia de la Campaña de Rosas al Desierto –ejecutada por Juan Manuel de Rosas y financiada por su padre, entre otros estancieros-, no sólo pretendía repeler a losmalones de los indios sino que él era más drástico ya que tenía como objetivo terminar con el problema del indio.
Las batallas contra el cacique Calfucurá (cacique chileno) y su Gran Confederación de las Salinas Grandes se extendieron desde 1855 hasta 1872. En ese lapso, Martínez de Hoz, al frente de las distintas versiones de la Sociedad Rural, recaudó y aportó fondos frescos para la conquista que emprendió el general Julio Argentino Roca.
La Conquista del Desierto fue exitosa entendida como la eliminación de los malones aborígenes y la incorporación efectiva de las tierras en la República Argentina. Esta pacificación permitió un brusco salto en la producción y exportación de materias primas. Hasta la derrota de Calfucurá, la superficie sembrada de trigo era de 130 mil hectáreas. Cuatro décadas más tarde, la superficie triguera había ascendido a más de seis millones de hectáreas. La consolidación del capitalismo agroexportador tuvo resultados meteóricos: mientras que en 1871 se exportaron 9 toneladas métricas de trigo, en 1908 se comercializaron más de tres millones de toneladas.
Los Martínez de Hoz, los Stegman, los Olivera, los Madero y los Casares, entre otras familias fundadoras de la SRA, fueron las beneficiarias directas de la expansión territorial. Por sus “aportes patrióticos” a la Conquista del Desierto, fueron retribuidos por el estado argentino con millones de hectáreas a lo largo y ancho del país. Fue el comienzo de un país gobernado por las estipres agropecuarias que, bajo la consigna lograda de una “Argentina granero del mundo”, creó una rica burguesía del sector primario, que postergó el arribo de la segunda revolución industrial y que sujetó la economía nacional a los vaivenes de los precios de los cereales y de las carnes en el mercado internacional.
Pero José Toribio no alcanzó a ver las consecuencias de su obra. Murió prematuramente en 1871, a los 48 años.

La Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) da cuenta de las consecuencias: hay 80 mil propietarios en la región pampeana, sólo 1.250 acaparan el 35% de la tierra (9.000.000 ha). Los 50 principales propietarios cuentan con 2.400.000. De las 35 familias tradicionales que concentraban la tierra a principios del siglo XX, 30 continúan siendo grandes terratenientes. Perez Companc es dueño de 155.000, en Buenos Aires, Córdoba, Corrientes, Salta y Santa Fe. Los Anchorena, de 40.000. Los Gómez Alzaga, de otras 60.000. La familia Bemberg (ex Quilmes), tiene 60.000 en Buenos Aires, 73.000 en Neuquén y 10.000 en Misiones. El mayor terrateniente privado de la Argentina es el grupo italiano Benetton, con 900.000 ha (4.500 veces la ciudad de Buenos Aires). En la década de los ’90, se otorgaron 1.773.000 has en zonas de seguridad. La norteamericana GNC SRL es dueña de 600 mil. La británica Nieves tiene 145 mil en Mendoza. Douglas Tompkins, 90 mil, entre la Patagonia y los esteros del Iberá. Dentro de sus tierras nace el río Santa Cruz, el más caudaloso de la Patagonia. El británico Joe Lewis cerró con tranqueras el acceso al lago Escondido, en Río Negro.
El heredero del emporio Lays y de Pepsi, Ward Lay, compró por 4,5 millones de dólares, 80 mil has a Benetton en Neuquén. El grupo estadounidense AIG posee en Salta 1,5 millón de has (casi el 7 % del territorio provincial). La italiana Nettis Impianti, dueña de empresas mineras, petrolíferas y gasíferas, compró en La Rioja 418 mil hectáreas en la localidad de Jagué. En Catamarca, un empresario estadounidense dedicado a fabricar helicópteros, Peter Lee MacBride, adquirió 117 mil hectáreas y pagó apenas 3,50 por cada una de ellas. Allí vivían unos 800 pequeños productores agropecuarios, que permanecen en una disputa judicial por la tenencia de la tierra.
La situación no es nueva, es fundacional de la Patria, pero se ha instalado la discusión. Y el verdadero campo está unido.
Fuente: Miradas al Sur, 02.01.11


http://glasypereira.blogspot.com.ar/2014/01/la-campana-al-desierto-fue-financiada.html


martes, 11 de noviembre de 2014

El Adversario

"El adversario te mata intelectualmente, te mata moralmente antes de matarte físicamente (…). Te niegan como ser moral, te niegan como ser cultural, cierra los ojos por no ver las evidencias, y después cuenta con tu complejo, con tu alienación cultural, con el condicionamiento y los reflejos de subordinación."
Cheikh Anta Diop: Conferencia de Niamey 1984

Los muros que siguen en pie a 25 años de la caída del muro de Berlín



Un mosaico de vallas cubre un tercio de la frontera de más de 3.000 km entre EE.UU. y México.

Millones de personas conmemorarán este 9 de noviembre el 25º aniversario de la caída del Muro de Berlín.
Pero el mundo sigue plagado de barreras que dividen a países, pueblos y familias desde Brasil a Uzbekistán, desde Cisjordania a México.
BBC Mundo recuerda 11 muros que siguen en pie.

1. Estados Unidos-México

La frontera entre México y EE.UU. se extiende por cerca de 3.200 km.

Más de 10.000 personas han muerto intentando cruzar la forntera, la mayoría debido a las temperaturas del desierto.

El muro construido por EE.UU. para controlar la entrada de indocumentados se extiende por aproximadamente un tercio de la frontera es en realidad un mosaico de vallas de acero y concreto, al que se suman cámaras infrarrojas, sensores, aviones, dirigibles y otros mecanismos.
"Hasta la fecha Estados Unidos ha completado 652 millas (1.050 km) de barreras primarias", le dijo a BBC Mundo Carlos Lazo, vocero de la Oficina de Aduana y Protección de Fronteras estadounidense.

2. Ceuta y Melilla



Los alambres con cuchillas nunca fueron retirados de Ceuta y siguen causando heridas.

Para evitar la entrada masiva de inmigrantes africanos España decidió construyó a finales de los 90 dos barreras físicas en Ceuta y Melilla.

En 2009 una persona murió desangrada por alambres de cuchillas en la valla de Ceuta.

Estas ciudades autónomas ubicadas en territorio africano, al otro lado del estrecho de Gibraltar, representan la entrada más directa a Europa desde África.
La inclusión de cuchillas que generan heridas profundas ha sido uno de los aspectos más condenados de este muro, formado por dos vallas de seis metros de altura y un tendido de alambres tridimensional intermedio de tres metros.

3. Cisjordania

La barrera que divide el territorio entre Israel y Cisjordania, que comenzó a construirse en 2002, está formada por vallas, alambradas, zanjas y placas de cemento de hasta ocho metros de alto.
Algunas secciones tienen también "zonas de separación" de hasta 60 metros.


ONGs y palestinos han denunciado al muro como un mecanismo de apropiamiento ilegal de más tierras.

Israel defiende el muro como un mecanismo para garantizar la seguridad de sus ciudadanos.
Pero los palestinos y organizaciones internacionales lo denuncian como un "muro de apartheid" que ha llevado además al apropiamento ilegal de más tierras.

4. Irlanda del Norte

Las 99 llamadas "líneas" o muros de paz de la capital Belfast comenzaron a ser levantadas hace 40 años para evitar la violencia entre católicos y protestantes.
Sus dimensiones varían desde unos pocos centenares de metros hasta cinco kilómetros.

Muchos residentes de Belfast dicen sentirse más seguros con los muros.

"Están en áreas en las que los nacionalistas (que quieren vivir en una Irlanda unida), y los unionistas (que quieren seguir siendo parte de Reino Unido), viven en zonas contiguas. Existen interfaces o portones de comunicación que se cierran durante la noche y en épocas tensas", explicó Andy Martin, corresponsal de la BBC en Irlanda del Norte.
A diferencia de muchos otros muros, los de Belfast cuentan con apoyo de muchos residentes.

5. Las dos Coreas

La Zona Desmilitarizada de las dos Coreas (ZDC) es una franja de territorio de cuatro kilómetros de ancho por unos 250 kilómetros de largo, que divide a Corea del Norte y Corea del Sur.

La franja entre las dos Coreas fue creada en 1953, cuando tuvo lugar la guerra que dejó cerca de tres millones de víctimas.

La franja fue creada en 1953, cuando un armisticio puso fin a la guerra entre las dos Coreas que dejó más de un millón de muertos.
Un efecto inesperado ha sido el florecimiento en esa zona no habitada de una de las reservas de biodiversidad más ricas de toda Asia.

6. Arabia Saudita-Irak

Cerca de la mitad de la frontera de 900km entre Arabia Saudita y su vecino del norte, Irak, es con la provincia iraquí de Anbar.

El rey Abdalá de Arabia Saudita ordenó “todas las medidas necesarias para proteger al reino de grupos terroristas”.

Y en esa provincia es donde combatientes del grupo yihadista autodenominado Estado Islámico se mueven con libertad, según el corresponsal de seguridad de la BBC, Frank Gardner.
Estado Islámico ya controla gran parte del oeste de Irak y está efectivamente a la puerta de Arabia Saudita, por lo que el reino está alerta.
Físicamente la frontera parece estar asegurada. Desde 2006 Arabia Saudita ha estado reforzando las barreras existentes con un sistema de vallas altas con alambre de púa, patrulladas desde puestos de observación y bases militares, según Gardner.

7. Sahara Occidental

Con más de 2.700 metros de longitud, es considerado el segundo muro más largo del mundo después de la Muralla China.

Las paredes defensivas construidas por Marruecos en el Sahara Occidental tienen una altura de entre dos y tres metros.

El Sahara Occidental es una zona disputada por sus pobladores originales –los saharauis– y Marruecos, que ocupó ese territorio en 1976 luego de que España, la potencia colonial ocupante, se retirara.
Al apropiarse del territorio, Marruecos decidió construir un muro en el desierto para defenderse del Frente Polisario, un movimiento político y militar que busca su independencia de Marruecos y la autodeterminación del pueblo saharaui.
El muro es en realidad un conjunto de seis paredes defensivas. Tiene una altura de entre dos y tres metros y tiene partes de arena, otras de piedra, alambres de espino y minas.

8. Chipre

En 1964 se definió la barrera que partió Chipre en dos, separando a los grecochipriotas en el sur y los turcochipriotas en el norte de la isla.
Una década después, este muro se convirtió en una frontera infranqueable tras la guerra entre ambas comunidades en 1974.

El muro se convirtió en una frontera infranqueable tras la guerra entre ambas comunidades en Chipre en 1974.

La alambrada se extiende 180km y existe una zona de exclusión entre ambas comunidades (conocida como Línea Verde) bajo control de las fuerzas de paz de la ONU.
Esta "tierra de nadie" tiene un ancho que oscila entre tres metros y 7,5km.
Tras la caída del muro de Berlín, Nicosia es la única capital dividida del mundo.

9. India-Pakistán

La frontera que comparten India y Pakistán, ambas potencias nucleares, es una de las más inestables del planeta.

Muros y alambradas se extienden por casi la mitad de los 2.900 kilómetros de línea fronteriza.

Muros, alambradas o fortificaciones se extienden por casi la mitad de los 2.900 kilómetros de línea fronteriza.
A finales de la década de los 80, India comenzó a levantar la barrera con el argumento de "combatir el terrorismo".
Un motivo frecuente de tensión es la valla de alambres, combinados con minas y alta tecnología, conocida como Línea de Control, erigida a casi todo lo largo de la frontera de facto en Cachemira, no reconocida por Pakistán.
India y Pakistán se enfrentaron en tres guerras por el territorio de Cachemira, en 1947, 1965 y 1999.

10. Kuwait-Irak

La delimitación entre Irak y Kuwait con barreras de diverso tipo fue una consecuencia directa de la invasión de Kuwait por parte del entonces gobierno de Saddam Hussein en 1990.

Las barreras entre Kuwait e Irak son una consecuencia directa de la invasión por parte del gobierno de Saddam Hussein.

La primera de ellas empezó a construirse en 1991 por iniciativa de Naciones Unidas para evitar una nueva invasión iraquí.
Tiene 190 kilómetros de longitud y se compone de una cerca electrificada, alambre de púa y muros de arena.
En 2004 Kuwait empezó a instalar una nueva barrera de 217km. El argumento fue que era necesario proteger la frontera norte del país.

11. Uzbekistán: alambres de púas, minas y cercas electrificadas

Uzbekistán ha colocado barreras en gran parte de sus fronteras. El objetivo es, según las autoridades, evitar el ingreso de insurgentes.

Buena parte de los 1.100 kilómetros de frontera que Uzbekistán comparte con Kirguistán están demarcados por barreras de alambre.

En 1999, tras un atentado en la capital, Tashkent, el gobierno uzbeko defendió las barreras como una forma de impedir que militantes del radical Movimiento Islámico de Uzbekistán se infiltraran en su territorio.
Buena parte de los 1.100 kilómetros de frontera que Uzbekistán comparte con Kirguistán están demarcados por barreras de alambre.
En su límite sur, Uzbekistán linda con Afganistán. La barrera de alambre de púa está respaldada por una cerca electrificada.
En la frontera con Tajikistán, de unos 1.500 kilómetros de longitud, la barrera de alambre de púas está reforzada por minas antipersonales.
Esta nota es una actualización y adaptación del material publicado en ocasión del 20º aniversario del Muro de Berlín. Puede ver el contenido original aquí.

MUROS



El Muro de Berlín era la noticia de cada día. De la mañana a la noche leíamos, veíamos, escuchábamos: el Muro de la Vergüenza, el Muro de la Infamia, la Cortina de Hierro...
Por fin, ese muro, que merecía caer, cayó. Pero otros muros han brotado, siguen brotando, en el mundo, y aunque son mucho más grandes que el de Berlín, de ellos se habla poco o nada.
Poco se habla del muro que Estados Unidos está alzando en la frontera mexicana, y poco se habla de las alambradas de Ceuta y Melilla.
Casi nada se habla del Muro de Cisjordania, que perpetúa la ocupación israelí de tierras palestinas y de aquí a poco será 15 veces más largo que el Muro de Berlín.
Y nada, nada de nada, se habla del Muro de Marruecos, que desde hace 20 años perpetúa la ocupación marroquí del Sáhara occidental. Este muro, minado de punta a punta y de punta a punta vigilado por miles de soldados, mide 60 veces más que el Muro de Berlín.
¿Por qué será que hay muros tan altisonantes y muros tan mudos? ¿Será por los muros de la incomunicación, que los grandes medios de comunicación construyen cada día?
En julio de 2004, la Corte Internacional de Justicia de La Haya sentenció que el Muro de Cisjordania violaba el derecho internacional y mandó que se demoliera. Hasta ahora, Israel no se ha enterado.
En octubre de 1975, la misma Corte había dictaminado: "No se establece la existencia de vínculo alguno de soberanía entre el Sahara Occidental y Marruecos". Nos quedamos cortos si decimos que Marruecos fue sordo. Fue peor: al día siguiente de esta resolución desató la invasión, la llamada Marcha verde, y poco después se apoderó a sangre y fuego de esas vastas tierras ajenas y expulsó a la mayoría de la población.
Y ahí sigue.
Mil y una resoluciones de las Naciones Unidas han confirmado el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui.

¿De qué han servido esas resoluciones? Se iba a hacer un plesbiscito, para que la población decidiera su destino. Para asegurarse la victoria, el monarca de Marruecos llenó de marroquíes el territorio invadido. Pero al poco tiempo, ni siquiera los marroquíes fueron dignos de su confianza. Y el rey, que había dicho sí, dijo que quién sabe. Y después dijo no, y ahora su hijo, heredero del trono, también dice no. La negativa equivale a una confesión. Negando el derecho de voto, Marruecos confiesa que ha robado un país.
¿Lo seguiremos aceptando, como si tal cosa? ¿Aceptando que en la democracia universal los súbditos sólo podemos ejercer el derecho de obediencia?
¿De qué han servido las mil y una resoluciones de las Naciones Unidas contra la ocupación israelí de los territorios palestinos? ¿Y las mil y una resoluciones contra el bloqueo de Cuba?
El viejo proverbio enseña:
La hipocresía es el impuesto que el vicio paga a la virtud.
El patriotismo es, hoy por hoy, un privilegio de las naciones dominantes.
Cuando lo practican las naciones dominadas, el patriotismo se hace sospechoso de populismo o terrorismo, o simplemente no merece la menor atención.
Los patriotas saharauis, que desde hace 30 años luchan por recuperar su lugar en el mundo, han logrado el reconocimiento diplomático de 82 países.
Entre ellos, mi país, el Uruguay, que recientemente se ha sumado a la gran mayoría de los países latinoamericanos y africanos.
Pero Europa, no. Ningún país europeo ha reconocido a la República Saharaui.
España, tampoco. Este es un grave caso de irresponsabilidad, o quizá de amnesia, o al menos de desamor. Hasta hace 30 años el Sahara era colonia de España, y España tenía el deber legal y moral de amparar su independencia.
¿Qué dejó allí el dominio imperial? Al cabo de un siglo, ¿a cuántos universitarios formó? En total, tres: un médico, un abogado y un perito mercantil. Eso dejó. Y dejó una traición. España sirvió en bandeja esa tierra y esas gentes para que fueran devoradas por el reino de Marruecos.
Desde entonces, el Sahara es la última colonia del Africa. Le han usurpado la independencia.
¿Por qué será que los ojos se niegan a ver lo que rompe los ojos?
¿Será porque los saharauis han sido una moneda de cambio, ofrecida por empresas y países que compran a Marruecos lo que Marruecos vende aunque no sea suyo?
Hace un par de años, Javier Corcuera entrevistó, en un hospital de Bagdad, a una víctima de los bombardeos contra Irak. Una bomba le había destrozado un brazo. Y ella, que tenía ocho años de edad y había sufrido once operaciones, dijo:
-Ojalá no tuviéramos petróleo.
Quizás el pueblo del Sahara es culpable porque en sus largas costas reside el mayor tesoro pesquero del océano Atlántico y porque bajo las inmensidades de arena, que tan vacías parecen, yace la mayor reserva mundial de fosfatos y quizá también hay petróleo, gas y uranio.
En el Corán podría estar, aunque no esté, esta profecía:
Las riquezas naturales serán la maldición de las gentes.
Los campamentos de refugiados, al sur de Argelia, están en el más desierto de los desiertos. Es una vastísima nada, rodeada de nada, donde sólo crecen las piedras. Y sin embargo, en esas arideces, y en las zonas liberadas, que no son mucho mejores, los saharauis han sido capaces de crear la sociedad más abierta, y la menos machista, de todo el mundo musulmán.
Este milagro de los saharauis, que son muy pobres y muy pocos, no sólo se explica por su porfiada voluntad de ser libres, que eso sí que sobra en esos lugares donde todo falta: también se explica, en gran medida, por la solidaridad internacional.
Y la mayor parte de la ayuda proviene de los pueblos de España. Su energía
solidaria, memoria y fuente de dignidad, es mucho más poderosa que los vaivenes de los gobiernos y los mezquinos cálculos de las empresas.
Digo solidaridad, no caridad. La caridad humilla. No se equivoca el proverbio africano que dice: La mano que recibe está siempre debajo de la mano que da.
Los saharauis esperan. Están condenados a pena de angustia perpetua y de perpetua nostalgia. Los campamentos de refugiados llevan los nombres de sus ciudades secuestradas, sus perdidos lugares de encuentro, sus querencias: El Aaiún, Smara...
Ellos se llaman hijos de las nubes, porque desde siempre persiguen la lluvia.
Desde hace más de 30 años persiguen, también, la justicia, que en el mundo de nuestro tiempo parece más esquiva que el agua en el desierto.

Entre Muros, guetos en la ciudad de Buenos Aires


Hoy el gobierno de la ciudad de Buenos Aires se encuentra levantando un muro en la Villa 31 en el barrio de Retiro. Al comienzo de su gobierno, el ingeniero Mauricio Macri, propuso erradicar la villa, pero a poco andar se dio cuenta que ello no era posible y resuelve ahora construir un muro de hierro y hormigón.

Lunes 10 de Noviembre de 2014
Por Victor Ramos*

Desde la construcción del Muro de Berlín en 1961 cuando se dividió la ciudad en dos, verificamos que esa clase de barreras no obtuvieron los resultados esperados. Aun así, Estados Unidos construyó una nueva muralla de 2.500 kilómetros para impedir el ingreso de ciudadanos mexicanos, que como sabemos resultó inútil para frenar el flujo migratorio. Israel por su parte levantó otro muro en Jerusalén para separarse de los palestinos. La gran pared de hormigón no logró la paz. Tal vez generó el efecto contrario, desatando mayores resentimientos.
Hoy el gobierno de la ciudad de Buenos Aires se encuentra levantando un muro en la Villa 31 en el barrio de Retiro. Al comienzo de su gobierno, el ingeniero Mauricio Macri, propuso erradicar la villa, pero a poco andar se dio cuenta que ello no era posible y resuelve ahora construir un muro de hierro y hormigón.
¿Cuál es el propósito de dicho muro? Funcionarios del gobierno municipal dejaron trascender que es para evitar que chicos de la Villa tiren piedras a los autos e impedir que se cruce la autopista por lugares no habilitados.
El muro de Macri en Villa 31 no impedirá se tiren piedras; solo deberán arrojarla hacia arriba y con un poco de mayor fuerza. Tampoco impedirá que en poco tiempo, observemos huecos para el paso de personas y barrotes retorcidos.
Por el lado del gobierno nacional, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, se encuentra levantando del lado opuesto de la villa, otro muro para separarla del tren, con los mismos argumentos que el gobierno de la ciudad.
El ferrocarril, que tiene la tradición de fundar pueblos, en lugar de cumplir un rol social con los barrios pobres que atraviesa, con medias como ésta los cierra. Tanto Macri como Randazzo convertirán a la emblemática Villa 31, bautizada por los vecinos con el nombre de “Padre Carlos Mugica”, en un gueto. El Ministerio del Interior lo cierra por un lado y la ciudad por el otro.
 La construcción de estos “muros sociales” son gastos improductivos, conflictivos permanentes y fracasos asegurados.
El intento de esconder a  los pobres con un muro tiene un conocido antecedente con el intendente de la ciudad, Osvaldo Cacciatore. Con motivo de la llegada de turistas para el Campeonato Mundial de Futbol en 1978, el funcionario construyó una tapia sobre Av. Trabajo (hoy Av. Eva Perón) impidiendo que desde la calle se vea la precaria Villa 15; luego conocida como “Ciudad Oculta”. En esos años ese era el paso obligado al aeropuerto  internacional de Ezeiza. El muro no alcanzó para mejorar la percepción de la Argentina en el exterior.
El primer paredón en la historia de la humanidad fue tan grande como inoperante. Su obra comenzó en el Siglo V a. C. se trató de la Muralla China que como sabemos, Gengis Khan y el pobrerío nómade que lo seguía lo pasó por arriba. Mucha sangre después, se convirtió en un atractivo turístico.
Los estudios migratorios y la tendencia de nuestro país indican que las ciudades tienden a un aumento  poblacional en desmedro de las zonas rurales. Si bien la ciudad de Buenos Aire ha mantenido su nivel de población en los últimos años, se ha producido una migración de sectores medios-altos a los barrios cerrados del conurbano producto de la inseguridad.
La inseguridad y la violencia no se resuelven con muros. Se escucha decir que “los ladrones de antes” no eran violentos. Y se compara con los de hoy: “ahora te matan por un celular” o “los que te asaltan vienen drogados, te matan por dos pesos”. 
El gobierno de la ciudad responde contratando más personal armado y funda la Policía Metropolitana, sumándose a las otras fuerzas que ya actúan en el distrito: la Policía Federal, la Prefectura y Gendarmería Nacional. También interviene en nuestra ciudad la Policía Aeroportuaria y la Policía Ferroviaria. Falta la Fuerza Aérea y estamos completos!
Lo que falta no es mayor represión. Lo que falta es mayor integración. Como dice el Padre Pepe y el Papa Francisco: Integración Urbana. Este concepto es revolucionario, por lo que lo pasaremos a denominar Revolución Urbana.
Vivimos en la ciudad más rica del país y de América Latina con un sector carenciado absolutamente minoritario. Apenas el 5 % de los habitantes de la ciudad tienen problemas habitacionales y marginalidad.
Con solo disponer la urbanización de unos pocos focos de pobreza de la ciudad en Villa 21 de Barracas, 31 de Retiro y 1.11.14 de Flores y 20 de Lugano terminaremos con el hacinamiento de miles de jóvenes que no ven un futuro para sus vidas. El hacinamiento es la causa principal de la violencia.
En lugar de muros, debemos realizar apertura de calles, asegurar agua potable, cloacas e iluminación. En lugar de recortar el presupuesto a los planes de infancia y adolescencia: aumentarlos e implementar centros de día y noche en las villas contra las adicciones.
Solo con justicia social y el reparto equitativo del presupuesto de la ciudad, terminaremos con la violencia que algunos llaman “irracional” porque no comprenden el trasfondo humano de la situación y el derecho a la vida y a la calidad de vida.
Solo transformando las villas en barrios y garantizando la igualdad de derechos terminaremos con la inseguridad que preocupa a todos.

*Víctor Ramos
Candidato a Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por el Partido Justicialista en el Frente para la Victoria.