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domingo, 20 de diciembre de 2015

Esa maldita costumbre de matar. Una cronología de diciembre del 2001

En un recorrido sobre lo acontecido en las semanas de diciembre del 2001, podemos ver desconcierto en el ejecutivo nacional, disputas políticas, desaciertos económicos, malestar y reclamos de todos los sectores, cada día más pobres en las calles y más fuerzas policiales y de la gendarmería patrullando. Todo eso es lo que intentaremos reflejar en estas líneas, para recordar y darle una verdadera dimensión a lo acontecido.


Torpezas, descontento y disputas políticas
El gobierno nacional adoptó durante los primeros días de diciembre una serie de restricciones importantes a la entrega en efectivo de los depósitos bancarios particulares. De tal forma, las transferencias dinerarias se vieron limitadas y la casi totalidad de los pagos debió hacerse por medio de transferencias bancarias. El “corralito”, establecido por el decreto 1570/01 del Poder Ejecutivo, encerró los depósitos de grandes sectores de la clase media y perjudicó a todos los sectores de la economía informal.
Los diarios titulaban: “Definen un paquete que incluiría la dolarización de las cuentas”, “Cavallo anunciará medidas para restringir el retiro de depósitos”, “Limitarán extracciones por 90 días”, “La gente no tendrá problemas con los pagos”, “De la Rúa asegura que ‘la garantía y la potestad’ están en sus manos”, “El gobierno intenta desdramatizar la avanzada del PJ en el senado”, “El presidente y varios funcionarios minimizaron la virtual pérdida de la vicepresidencia de la Nación”.
Las manifestaciones de protesta ganaron las calles y canalizaron el enojo de los distintos sectores. Los comerciantes realizaron movilizaciones en las que marcharon golpeando cacerolas por distintos barrios porteños.
Eduardo Menem puso en duda la continuidad de De la Rúa: “si la crisis se agrava, se podría llamar a una Asamblea Legislativa”. El senador veía a la convocatoria como única salida institucional, pero después bajó los decibeles. De la Rúa se reunía con el senador Puerta, quien reclamaba el llamado a extraordinarias, según sus voceros, para cimentar la “imagen de gobernabilidad de la Alianza”. Cristina de Kirchner declaraba: “Hay un desplazamiento del poder hacia el peronismo”. Sin embargo, la senadora electa se quejaba de que en su partido no hay “un sistema de decisiones unívoco”.
El decretazo provocó el inmediato rechazo de los trabajadores. La CGT disidente repudió las medidas del gobierno y anunció un plan de lucha. Daer y Moyano convocaron a un paro nacional por 24 horas. Las dos CGT se pintaban la cara y llamaban a la huelga. Faltaba definir si la medida de fuerza sería con movilización, cortes de calles y hasta ocupación de edificios.
El peronismo tenía el control total del Congreso. El PJ recuperó el timón que había perdido en diputados. Bajo el signo del “consenso”, el duhaldista Camaño se convirtió en el nuevo presidente de la cámara baja.
El gobierno flexibilizaba el nuevo régimen bancario y anunciaba que “los trabajadores podrán sacar los mil pesos de una sola vez”, “los viajeros podrán irse con 10 mil dólares”, y que “no habrá restricciones para las nuevas colocaciones”. Cavallo seguía defendiendo la convertibilidad. El FMI informaba que no aportaría los 1.200 millones, ya que no se cumplió con el déficit cero. Para los empleados en negro, la crisis pesaba más. Los empresarios y los asesores tributarios no le tenían mucha fe al blanqueo dispuesto por el gobierno. A la vez, anunciaban más despidos por efecto de una mayor recesión. Y continuaba la fiebre por la bancarización.
Mientras, el gobierno llamaba a Menem en su búsqueda desesperada de consenso. Eran cinco los heridos tras las marchas contra el ajuste cordobés. La policía reprimió a los empleados provinciales que cortaron calles en repudio al ajuste y el pago de salarios en cuotas. Neuquén sin agua y energía por los paros.
Los ataques entre radicales y peronistas eran cada vez más violentos. El Congreso iniciaba un nuevo período en momentos de graves dificultades. Tanto la Cámara de Diputados como el Senado estaban en manos del PJ. El nuevo ajuste reclamado por el FMI y el presupuesto del 2002 serían temas de discusión en el parlamento. Desde la UCR se ratificaba la voluntad aliancista y deseaban “buenas migas con el gobierno”, según declaraba su vicepresidente, Juan Manuel Casella.
“Desde que asumí, vivo apagando incendios”, manifestaba De la Rúa. Moyano respondió ironizando: “Le debe faltar presión a la manguera” y ratificó que irían al paro.
En esas jornadas se repitieron largas colas en los bancos y las quejas. Los cajeros estaban preparados, pero el efectivo se evaporó. Sólo los más afortunados pudieron sacar 1.000 pesos de sus sueldos de una vez. El dólar seguía alto. Protestas en Rosario contra las medidas y el sistema financiero: el comercio Pyme contra “los buitres”, casi 200 manifestantes organizaron un “escrache” ante un banco extranjero, y también se quejó la izquierda. La bronca y las manifestaciones aumentaban día a día. El 13 de diciembre se desarrolló el séptimo paro general contra el gobierno de Fernando De la Rúa. El acatamiento fue importante, generalizado y conflictivo.
La Capital de Rosario, ponía en sus páginas estos titulares: “Fuera de las marchas en el centro, las calles estuvieron desiertas. La huelga fue contundente y con alta sensación térmica. La inactividad fue casi total y balearon a un canillita. Hubo unos pocos incidentes en otros lugares del país. La adhesión provincial fue muy alta, según el gobierno. La capital del paro tuvo tres marchas: dos en el microcentro y una en zona sur. Bronca contra los bancos. Hubo recorrida para convencer a los que trabajaron. Protestaron los mercantiles, y esta vez hubo empleados y también comerciantes. Huevazos a la Intendencia y marcha en zona sur. El transporte, sector público y comercio, los pilares de la protesta. Adhesión sin fisuras en todo el país. El gobierno nacional minimizó la huelga, pero las CGT calcularon un acatamiento del 100%. Hubo incidentes y atentados en varias ciudades del interior. La policía chocó con manifestantes en Neuquén: seis heridos y grandes daños. En Córdoba atacaron los edificios de dos diarios y en Capital Federal y Mar del Plata a colectivos y taxis. La medida se sintió tanto en el centro como en los barrios. Rosario mostró un paisaje desolado. Las persianas bajas fueron la constante, salvo en algunos comercios y en los grandes hipermercados”.
En la provincia de Buenos Aires, un grupo de manifestantes de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), que participaba de una protesta convocada por la CGT disidente, ingresó en la Municipalidad de Pergamino y exigió a las autoridades bolsones de comida. Fueron desalojados por la Gendarmería Nacional. En la Ciudad de Buenos Aires tres taxis fueron incendiados. En La Plata, una bomba molotov explotó en la madrugada frente a una sucursal del Banco Nación y provocó la rotura de los vidrios. Otra bomba detonó en la ciudad de Mar del Plata en una sucursal del Banco Francés del barrio Constitución.
Las fuerzas de seguridad parecieron no comprender la magnitud del conflicto latente que estallaría días después. El jefe de Gendarmería Nacional, comandante general Hugo Miranda, sostuvo en una entrevista periodística que había condiciones generalizadas de protesta contra algunas medidas, pero no evidencias de una pueblada.
El viernes 14, la tensión social aumentaba. Hubo asaltos e intentos frustrados a locales comerciales. Rosario vivió un día cargado de zozobra y los peores fantasmas se iban haciendo realidad: un chico de 8 años resultó herido y hubo una decena de detenidos. El miedo pareció apoderarse de todos: mediodía agitado en las zonas oeste y norte. Cien personas saquearon un súper y después fueron a pedir alimentos a otro. Corridas y balacera en Empalme Graneros: la policía frenó la entrada a un comercio. Dicen que hubo punteros que arengaron a los vecinos. Los cartoneros se estacionaron en la Intendencia para pedir alimentos. Desde el rectorado de la UNR se informaba que los universitarios cobrarían el 20 por ciento de su salario. Los profesores y el personal no docente seguirían con el paro. El rector estudiaba accionar judicialmente. El gobierno trataba de sentar a Duhalde en la mesa de diálogo y anunciaba que el titular del congreso nacional justicialista se reuniría con De la Rúa. La consulta del FRENAPO arrancó con éxito. La población respondía masivamente al plebiscito por un seguro de empleo y formación de $380.

De la Rúa y Cavallo contra las cuerdas

Se esperaba un aval del BCRA para aliviar las restricciones. Y como un “regalo” de navidad, anunciaban que “dejarán sacar del banco un poco más de efectivo, será excepcional, para afrontar los mayores gastos del período”. Cavallo desmintió que se congelen depósitos. Se aceptaba una presentación efectuada por las dos CGT: un juez decidió que los trabajadores podían retirar plata sin restricciones. El fallo alcanzaba a todos los empleados del país. Daer decía que si el gobierno no cumplía incurrirá en desacato. Economía echaba mano a los plazos fijos de las AFJP. El gobierno nacional evitó un default pero debería afrontar nuevos compromisos, en las semanas siguientes.
Las viejas cuotas pactadas en pesos no cambiarían. Para los poseedores de tarjetas: todas las deudas se vuelven verdes. Más empresas en problemas: la medida de protesta fue desencadenada por el atraso salarial y el ajuste. Huelga de hambre de decanos acentuaba la crisis universitaria en San Luis. Se demoraron los vuelos de Aerolíneas y Austral en rechazo de quitas salariales. Asambleas de los técnicos afectaron las salidas desde Ezeiza y Aeroparque. El Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria. Una medida cautelar consagraba la intangibilidad del salario. Los docentes tomaron un banco.
El intendente de Rosario, Hermes Binner, el sábado 15, se reunía con supermercadistas y funcionarios. Se anunciaba que habría una entrega masiva de comida a las familias carenciadas. Se reconocía que se trata de una “medicina” en un marco de emergencia. Los híper donarían 20 mil cajas de alimentos. La normalidad volvió a las calles bajo atenta vigilancia policial.
Puerta, el virtual vicepresidente de la Nación, decía que Duhalde fue un visionario en la campaña y que “De la Rúa debía arriar banderas”, y le pedía al presidente un cambio de 180° para resolver la crisis. Por su parte La UCR pretendía liderar la concertación, y luego de una agitada reunión, el partido del gobierno emitió un documento de apoyo al presidente.
La incertidumbre pasaba por la convertibilidad y cuáles serían los escenarios posibles. Para algunos la devaluación era un error. Un economista afirmaba que los empresarios más chicos sufren las medidas contradictorias del gobierno, relataba la odisea de las Pymes.
Algunos legisladores instaban a aprobar el presupuesto que pedía el FMI. Desde el ejecutivo proclamaban que “No iban a tocar el aguinaldo”, sería de 500 pesos la cuota extra que se podría retirar de los bancos.

El país en rebelión

El domingo 16, fue aprovechado en Rosario para que se reuniera el comité de emergencia. Funcionarios y empresarios preocupados. Binner buscaba unirse con Reutemannn para exigir ayuda social. El gobierno nacional consideraba que la tensión en la ciudad “la deben resolver la provincia y el municipio”. Mientras llegaban refuerzos policiales de otras unidades regionales. Se buscaba una veloz respuesta para la demanda de cajas alimentarias.
El justicialismo autoconvocaría al Congreso a sesiones ordinarias. Podría haber un conflicto de poderes. La estrategia de la oposición contemplaba, entre otras medidas, eliminar los superpoderes del gobierno.
De la Rúa rechazó las versiones sobre un cambio obligado de pesos por dólares. Para Cavallo, es un tema “artificial”, y se trabajaba a contrarreloj para definir la ley de leyes. El transporte de carga arrancó el paro con un alto acatamiento, y la medida era por tiempo indeterminado: fuerte adhesión en Santa Fe. Pedían rebajas en el precio del gasoil.
El fuerte proceso recesivo que soportaba el país provocó que las ventas se retrajeran por cuarto año consecutivo, era la baja más pronunciada en años. El consumo cayó 10% durante el año 2001. Evaluaban pedir al FMI más tiempo para pagar la deuda. Pese al despliegue de la policía hubo saqueos en Concordia y Mendoza. Cientos de personas de origen humilde asaltaron supermercados. Hubo dos heridos y cuatro detenidos.
La crisis social crecía y el lunes 17 en Rosario, el reclamo de comida provocó duros enfrentamientos. Unas doscientas personas forzaron la entrega de cajas de alimentos. Fuego cruzado entre la policía y habitantes de una villa de emergencia. Peligraba la atención de unos 1.600 jubilados. Los geriátricos prestadores del PAMI estaban al borde del colapso. Se apoyó al paro de los profesores y del personal no docente de la UNR. Los alumnos tomaban las facultades.
Servini de Cubría dejó en manos del ex presidente la conducción del PJ. Menem le ganó la pulseada judicial a Duhalde por la interna justicialista. El ex jefe del estado aseguró que De la Rúa no estaría “en funciones si no fuese por la “herencia recibida”.
El presupuesto fue al Congreso con un ajuste de 9 mil millones. Se mantiene el recorte salarial pero no elimina el aguinaldo. Caen incentivo docente y planes de competitividad. Legisladores no estaban dispuestos a votar de apuro. El Banco Central dispuso una excepción a las restricciones y los empleados pueden retirar 500 pesos más de las cuentas sueldo. La industria cayó al nivel más bajo de toda la serie histórica. Los empresarios continuaban apoyando el uno a uno. Sin embargo, preferían un régimen de flotación.
El sur santafesino se sigue movilizando contra la política del gobierno nacional. Cinco mil personas se levantaron en Firmat contra el rumbo económico. Comerciantes, industriales, obreros y desocupados estuvieron representados en la manifestación. Asamblea para hacer un paro regional. Marchas y huevazos en otras poblaciones. Sigue tomado un frigorífico en Venado Tuerto.
Reutemannn y Binner se reunieron con los ministros Mestre, Sartor y Dumon, el martes 18. La nación pagaría los planes trabajar y enviaría 19 mil cajas de alimentos. Los funcionarios del gabinete nacional prometieron que durante enero continuarán con los programas de empleo. Según De la Rúa, la situación social estaba “controlada”. En Rosario, en el barrio Las Flores y la zona oeste, los vecinos recibieron insumos básicos. Las cajas de comida se entregaron bajo una fuerte guardia de la Gendarmería y efectivos de Infantería. Se reclamó una amnistía para las personas detenidas en los incidentes del viernes.
Los senadores peronistas votaban la prórroga de sesiones ordinarias, y el PJ aumentaba la presión en el congreso. La CGT no paraba esos días, aunque mantenía las críticas a las medidas. Los caciques dialoguistas pidieron a los legisladores del PJ el cumplimiento de la intangibilidad de sueldos.
Duhalde apelaba la resolución de la justicia por el control del PJ. El FMI estimó que el PBI se contraería el 1,1% en el 2002, y no creía que la Argentina pudiera sostener su plan económico y que la mezcla de déficit fiscal, deuda y régimen cambiario “no es sustentable”. Economía zafaba otra vez del default. Fuerte reclamo para incluir fondos sociales en la ley de leyes. La UCR y el PJ condicionaban su apoyo al presupuesto 2002. El impasse con el FMI compromete el auxilio internacional. Acusaban a Cavallo de instigar a los banqueros a cometer delitos. Feroz disputa entre el gobierno y jueces por el cepo a depósitos. Fallos que habilitan al retiro de efectivo por encima de lo estipulado fueron rechazados por economía. Tarjetas: se dispararon las tasas de interés en dólares. Economista de la UIA pide una devaluación. Aumentaba la tensión social. Varios grupos de trabajadores desocupados reclamaron la entrega de alimentos y el pago de planes trabajar.



Que se vayan todos, represión para todos

El miércoles 19, fue una jornada de lucha y la maldita costumbre de matar se paseó en un ritual de asesinatos, que se fue repitiendo por las calles y plazas.
En la ciudad de Casilda, los vecinos decidían que “si no hay respuestas, el próximo paso es la rebelión fiscal”. Más de mil personas participaron de una manifestación convocada por obreros de la metalúrgica Gherardi. Anunciaron un paro regional para el jueves próximo.
Desbordado por la crisis, las protestas y la represión, De la Rúa decretó el estado de sitio por 30 días.
Lo decidió con la situación social ya fuera de control. El presidente se dirigió públicamente al país en un mensaje televisivo. En su discurso convocó infructuosamente a las fuerzas opositoras a colaborar en el sostenimiento de la gestión de gobierno. Casi simultáneamente en todo el país, y especialmente en la ciudad de Buenos Aires, muchísimas personas salieron de sus casas y confluyeron en una masiva protesta popular expresada en el golpe de las cacerolas, ocuparon la calle y espontáneamente se dirigieron en grandes columnas hacia a la Plaza de Mayo.
Todos los ministros le presentaron la dimisión al presidente. La rebelión contra el estado de sitio apuró la caída de Cavallo. Tras una frenética jornada colmada de saqueos y violencia el jefe de Hacienda presentó la renuncia y partió tras nueve meses de desaciertos.

Movilizaciones, balas y muertos

Durante todo ese día, Rosario se había movilizado para repudiar al gobierno y se vivió un día de inusitada violencia. En la prensa escrita de la ciudad se podía leer “117 detenidos, cuatro muertos y casi 200 heridos en una jornada de saqueos y represión. A lo largo del día, se multiplicaron los enfrentamientos en distintas zonas de la ciudad. La lluvia de piedras y las balas policiales tiñeron la tarde de negro. Villa Banana embistió contra los súper. Grupos de vecinos se llevaron alimentos de dos comercios. En estos episodios se produjo una de las muertes. Máxima tensión y una intensa pedrada en Lamadrid y Grandoli. Fuertes enfrentamientos y múltiples saqueos en la zona sur de la ciudad. Desocupados ingresaron a comercios y se llevaron lo que pudieron. Corridas y disparos en las calles piquetes, piedras y balas. En torno a la circunvalación hubo varios intentos de saqueos a camiones con comida. El desborde no dejó nada en pie. El temor a los saqueos se trasladó desde los barrios a la peatonal. La psicosis paralizó el comercio en el microcentro. De un comerciante a los manifestantes “¿Por qué no van a saquear al Congreso?”. Villa Gobernador Gálvez sacudida por saqueos a varios supermercados. Una mujer murió y decenas de personas resultaron heridas”.
El titular de gobierno provincial, Carlos Reutemannn, dijo que era un momento terriblemente difícil. Mientras, la policía provincial, bajo su mando, asesinaba y reprimía a los que reclamaban comida. El ministro Domínguez pidió paz y no descartó nuevos episodios de violencia. La tensión social repercutió en Binner y en el Concejo. Algunos comerciantes se enfrentaron a los manifestantes.
La CTA convocó a un paro nacional. El senado votó la prórroga de las sesiones ordinarias. Diputados votó para liberar las cuentas de empleados y pasivos, también dio media sanción a un proyecto para eliminar los superpoderes que tenía Cavallo.
Hasta ese momento, eran varios los muertos en distintos puntos del país. Era máxima la tensión en el país de la furia. Los saqueos y choques con la policía y comerciantes provocaron centenares de heridos y detenidos. La bronca hizo sentir su peso en las provincias. El clima caótico se multiplicó de la mano de numerosas manifestaciones populares frente a los supermercados. El justicialismo machacó sobre la debilidad del jefe del Estado. Menem exigió al gobierno superar el estado de anarquía. El Consejo Nacional Justicialista pareció dar el aval al estado de sitio. Reacciones dispares de los políticos tras los disturbios.
Trágicos hechos de violencia en las calles de la ciudad de Santa Fe. Mataron a un joven y había varios heridos. Dos periodistas fueron internados tras los saqueos a supermercados y hubo numerosas detenciones. Accidentada reunión multisectorial de diálogo político. Un grupo de manifestantes insultó a De la Rúa y apedreó su auto. El incidente tuvo lugar cuando el presidente se retiraba de la sede de Caritas, a 200 metros de la casa rosada. Siete millones de pesos contra el hambre: el gobierno distribuirá ese importe en alimentos en los puntos más críticos del país y destrabará planes trabajar.
Dos años de ajustes sin ninguna red de contención. El peronismo tenía una prohibición: compartir la función de gobierno. Los editoriales afirmaban: “La clase política frente al desafío de ponerse los pantalones largos” y, para muchos, la única solución era la renuncia del presidente. El mundo hizo foco en los disturbios. El gobierno buscaba impedir el drenaje de fondos del sistema financiero. El Banco Central pondría límites a la apertura de nuevas cuentas. La autoridad monetaria solicitó a los bancos un informe para poder identificar la repetición de titulares. Los bancos ampliarán el horario de atención.
El gobierno nacional, pedía apoyo internacional para que venga un auxilio financiero. El tesoro de EEUU solicitaba al FMI que ayude. Los saqueos movilizaron a Paul O’neill, pero fuentes del Departamento de Estado avalan la renuncia de Cavallo. El mercado salió inmune de la ola de saqueos que sacudía al país. Se declaró en cesación de pagos la siderúrgica Acindar. La empresa de Villa Constitución comunicó a la bolsa que no podrá afrontar vencimientos de capital e intereses. Una jueza laboral ordenó el arresto de un banquero que no liberó depósitos. Postergaron las cifras del déficit. El Banco Mundial confirmó que los créditos fueron al freezer. Una calificadora pronosticó un default para el mes de enero.
El estallido continuó el 20. La mayoría de los comercios optaron por permanecer cerrados. Saqueos, pedradas y tiroteos volvieron a adueñarse de la zona sur. La tensión ganó las calles nuevamente y hubo violentos choques entre policías y manifestantes. En Rosario, balearon a un periodista de La Capital: Claudio Berón fue alcanzado por una bala en la espalda mientras cubría un piquete en reclamo de alimentos. Duelo en la ciudad por las víctimas de los incidentes del miércoles 19. El asesinato de Pocho Lepratti marcaba el nacimiento de un mártir en Ludueña. Una multitud de jóvenes, mujeres y niños desconsolados se convocó en el barrio para despedir sus restos. Cuatro historias y un mismo final trágico: Juan Alberto Delgado, Graciela Acosta, Yanina García y Rubén Pereyra: todos fallecieron baleados. Una marcha reunió a gente sin banderas políticas y a militantes. Cinco mil rosarinos expresaron su bronca contra los políticos. Muchos se enteraron en el Monumento a la Bandera sobre la renuncia del presidente Fernando De la Rúa.
Reutemann, además de desatar una represión brutal, anunciaban que “ya se repartieron 42 mil unidades de ayuda alimentaria. La entrega de cajas con alimentos a carenciados se duplicó en sólo tres días”. El problema era cómo se organizaba la distribución, y debían poner custodia policial para evitar desbordes. En Rosario, la actividad comercial quedó resentida por los vaivenes del clima social. El centro se despobló hacia las 14. En el noroeste hubo persianas bajas y el sur no tuvo movimiento. Ocho civiles y cuatro policías fueron heridos en los disturbios.
A la una de la madrugada del jueves 20 de diciembre, al mismo tiempo en que se difundía por televisión la renuncia de Domingo Cavallo, la Policía Federal destacada en la Plaza de Mayo comenzó a lanzar gases lacrimógenos sobre los manifestantes que se habían congregado allí, pacífica y ruidosamente. No fueron respetados ancianos, mujeres o chicos.
La reacción policial fue brutal. Frente a ello, muchos manifestantes volvieron a sus casas o se alejaron considerablemente de la zona de la Plaza de Mayo y de la Plaza de los Dos Congresos. Sin embargo, grupos numerosos, más activos, permanecieron en el lugar y resistieron la intervención policial. A partir de entonces se produjeron incendios, pedradas en distintos lugares de la zona céntrica. Todos los participantes de la virtual pueblada permanecían en la periferia y parte de ellos continuaban avanzando sobre la Plaza de Mayo. La situación se prolongó hasta bien entrada la madrugada. Con el correr de las horas, entrada ya la mañana y a plena luz, muchos manifestantes volvieron a congregarse en la Plaza de Mayo y el Congreso Nacional.
Hacia las dos de la tarde, grupos heterogéneos convergían sobre la plaza: partidos de izquierda y la Corriente Clasista Combativa (CCC) de La Matanza, marchaban hacia allí junto a oficinistas, con sus trajes y maletines. Media hora más tarde y aunque la situación era tranquila, la Policía Federal intervino nuevamente. Primero se escucharon sirenas. Luego llegaron carros de asalto y se armó la primera fila de la Guardia de Infantería con cuya intervención comenzó la represión.
Se trató de una reacción de violencia extrema frente a un conjunto de personas que, al tiempo de la intervención policial, manifestaban pacíficamente. Frente a ello, algunos grupos reaccionaron arrojando piedras, palos y adoquines contra los agentes policiales y contra algunos edificios públicos o bancos. Los tachos de basura y los bancos de la plaza fueron incendiados y con ellos se montaron barricadas. Todos corrían, hacia un lado y otro. Una hora más tarde, la policía había logrado montar su centro de operaciones en Rivadavia y Entre Ríos. Los manifestantes habían quedado repartidos en varias esquinas. Mientras la policía reprimía a los manifestantes frente al Congreso Nacional, a sólo dos cuadras de allí eran devastados varios comercios. Estos enfrentamientos urbanos se sucedieron hasta la noche.
La jueza federal María Romilda Servini de Cubría se hizo presente en la Plaza de Mayo durante el momento más álgido de la represión y ordenó a los jefes policiales a cargo, el cese inmediato de la represión. Su orden, sin embargo, no fue acatada. Los jefes policiales respondieron que el Ministro del Interior había dispuesto desalojar la totalidad de la Plaza de Mayo. En este contexto fueron heridos de bala y perdieron la vida al menos cinco personas: Diego Lamagna (26), Alberto Márquez (57), Marcelo Gastón Riva (30), Carlos Almirón (24), Gustavo Benedetto (23). Al menos cinco personas más recibieron heridas de bala de plomo. Otros muchos, incontables, sufrieron golpes, empellones de caballo y padecieron el efecto de los gases.
Dos días donde todo fue tierra de nadie. Otra jornada cargada de incertidumbre y violencia en las calles. Las fuerzas de la federal y las policías provinciales estaban y actuaban como cebadas por la muerte. El episcopado exhortó a cuidar la democracia y la ética política. Los peronistas y sus internas debían enfrentar varias amenazas. La TV fue el espejo de una realidad atravesada por la tragedia. Algunos argentinos vieron pasar su propia historia por las pantallas de televisión, mientras otros protestaban y luchaban por las calles y avenidas. Los saqueos, la represión y el helicóptero llevando al presidente, imágenes de un “flashback” indeseado. En el momento de la renuncia del presidente la televisora estatal pasaba dibujos animados. Se adujo un paro de trabajadores en la emisora.
Tras 740 días de mandato, el presidente abandonó el poder envuelto en fuertes críticas. Los diarios con títulos de catástrofe decían “Cayó De la Rúa, vuelve el PJ”. El incontenible estallido social precipitó la renuncia. Negativa peronista a compartir el gobierno. La asamblea legislativa aceptaría la renuncia. El Congreso Nacional sería el centro de todas las miradas. Diputados y senadores se reunirían para designar al sucesor del renunciante jefe del estado. Los gobernadores analizaron en San Luis la sucesión presidencial. El debate era si se completaba el mandato o llamaban a elecciones. Los mandatarios del PJ buscaban encontrar puntos comunes para enfrentar la crisis nacional. De la Rúa y Mestre fueron acusados por homicidio y desobediencia judicial. La magistrada Servini de Cubría los responsabilizaba por la feroz represión. La CGT oficial y la CTA ratificaron las medidas de fuerza y paro. Moyano definía el levantamiento de la huelga que comenzó a la medianoche. UTA no adhería. El camionero sintió pena por la partida de De la Rúa. Se ponía en marcha por vez primera la ley de acefalía. La norma, que regía desde 1975, fue sancionada durante el mandato de la entonces presidente Isabel Perón.
Tras una década, la convertibilidad ingresaba en la cuenta regresiva. El BCRA dispuso feriado cambiario, los bancos pagarían jubilaciones y se podría extraer dinero de las cuentas de salarios, con límites. Devaluación, la alternativa que pisaba más fuerte. El Congreso eliminó las medidas más cuestionadas de Cavallo. Derogaron los superpoderes y se liberaron los depósitos salariales. El senado votó por unanimidad un proyecto que había sido aprobado en diputados. Washington no dio señales de que saldría al rescate. Estados Unidos veía difícil que se pudiera afrontar el pago de la deuda. El FMI dijo estar listo para asistir al nuevo equipo económico en la búsqueda de un programa sostenible. Los analistas de Wall Street se mostraban pesimistas con la Argentina. El país estaba al borde de su mayor cesación de pagos.

Danza de presidentes y lucha por el poder

Renuncia de De la Rúa, ley de acefalía, asunción de uno, renuncia, asunción de otro, nueva renuncia, otro presidente, otra renuncia, disputas y otro presidente.
El país empezó a ver la danza de presidentes cuando los diarios anunciaban que “El presidente del Senado, Federico Ramón Puerta asumió la presidencia. El misionero fijó como su primer objetivo ayudar a las provincias para aplacar los ánimos. Rodríguez Saá será designado como el sucesor de De la Rúa. A las urnas el 3 de marzo. El presidente que completará el mandato hasta el 2003 se elegirá a través de la polémica ley de lemas. El PJ gambeteó los riesgos de su feroz interna. La justicia le prohibió salir del país a De la Rúa, que fue denunciado por homicidios reiterados. “Yo no estaba al frente de eso”, se excusó el ex presidente sobre la represión en el centro porteño. El jefe de la Federal pidió disculpas. Buenos Aires sigue en estado de sitio. El gobierno provisorio decidió restablecer la medida por expreso pedido del gobernador Ruckauf. Muchas personas se armaron para repeler supuestos ataques. Se aplaca la ola de saqueos en el país. Persiste una fuerte psicosis por el temor que generó la explosión de violencia en las principales ciudades. Empresarios piden créditos de tasa cero. De la Sota, Ruckauf y Kirchner pidieron que Reutemannn sea candidato. El mandatario santafesino se mostró satisfecho por la rapidez con la que el PJ definió la salida institucional (pero no se acordó de los asesinados por la represión en su provincia). El justicialismo se adueñó del vertiginoso día después. Los diarios del mundo creían que la crisis agitaba el fantasma del golpe.

Rodríguez Saá, De la Sota, Reutemann

La designación como presidente de Rodríguez Saá fue una decisión consensuada entre cinco gobernadores: el bonaerense Carlos Ruckauf, el cordobés José Manuel de la Sota, el santafesino Carlos Alberto Reutemannn, el santacruceño Néstor Kirchner y el pampeano Rubén Marín, así como, en menor medida, Duhalde, senador por Buenos Aires. La presidencia del puntano duró sólo siete días. Intrigas y conspiraciones en las filas del justicialismo, hicieron que desde San Luis anunciara su dimisión “indeclinable”, de la que responsabilizó a las “actitudes de mezquindad y retaceo” exhibidas por los dirigentes provinciales, arremetiendo particularmente contra De la Sota por “priorizar la interna partidaria a los intereses de la patria”.
Ante las renuncias de Adolfo Rodríguez Saá y la del presidente del Senado, Ramón Puerta, asumió el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño, como presidente interino hasta tanto la Asamblea Legislativa designara un nuevo mandatario.
El vasto poderío del PJ bonaerense coronó en la Asamblea Legislativa, luego de una “refinada” operación política que depositó en la Presidencia, a su jefe máximo: Eduardo Duhalde. Homogéneo como pocos, en la movida tuvieron decisiva participación los máximos operadores duhaldistas en el Parlamento: Eduardo Camaño, José María Díaz Bancalari y José Pampuro, tres históricos, aunque el iniciador fue el gobernador bonaerense, Carlos Ruckauf, en la propia residencia de Chapadmalal, apenas comprobó que Adolfo Rodríguez Saá ya era historia.
Hubo un solitario intento de romper esa homogeneidad a cargo del cordobés José Manuel de la Sota, uno de los derrotados de esos días. Fue cuando, junto con Néstor Kirchner, ofrecieron a Carlos Reutemannn erigirlo como candidato presidencial para enfrentarlo a Duhalde en el recinto. Una fuente inobjetable dijo al diario La Capitalque el gobernador santafesino rechazó la oferta por considerarla “aventurera”, especialmente porque la invitación le llegó media hora antes de que comenzara la Asamblea. Eduardo Duhalde entró en pánico, fue personalmente al Congreso y recorrió las oficinas en busca del apoyo necesario para llegar a la presidencia.
Reutemannn participaba de esas maniobras, reuniones y disputas palaciegas, despreocupado de lo acontecido en su provincia, con siete asesinatos, cientos de heridos, y muchos más brutalmente reprimidos.
Los bonaerenses, no bien advirtieron que la definición se daría de nuevo en la Asamblea, pensaron en alcanzar un acuerdo con la UCR y parte del Frepaso, lo cual de inmediato generó el resentimiento de por lo menos nueve gobernadores del PJ. Pero sabían que no tenían posibilidades. Precisamente, la tarea de Ruckauf fue acompañar en sus horas finales a Rodríguez Saá, quien, no se sabe si con ayuda o sin ella, antes de caer le dio un golpe tal vez definitivo a De la Sota, al acusarlo directamente de su renuncia. Entre los peronistas renació el clima de la campaña electoral de 1999, que separó a los bonaerenses de santafesinos y cordobeses.
La danza de los presidentes, de los postulantes, las renuncias, los que negociaban en nombre de otros, los apetitos de poder, las conspiraciones, las intrigas, los aprietes, todo hecho sobre los cuerpos de los asesinados, demostraron en esos días porque en las calles el pueblo gritaba “QUE SE VAYAN TODOS”.

Maldita esa maldita costumbre de matar

Como hemos visto, en este recorrido actuaron desde autoridades nacionales, provinciales, políticos, hasta empresarios, banqueros, gremialistas, economistas, fuerzas de la represión, desocupados, ocupados, y jubilados. A todos ellos los vimos en acción en esas jornadas de crisis. Y lo que pretendemos es realzar lo acontecido.
De esos días de diciembre del 2001, lo primero a destacar es la voluntad del pueblo de salir a las calles, las plazas, en defensa de sus reclamos, y enfrentar la represión. Dio nacimiento a numerosas manifestaciones de democracia directa, en las asambleas barriales.
Se continuó con las luchas con las que se enfrentó las políticas antipopulares del menemismo, y dejaron las bases para futuros conflictos, como las que se fueron dando hasta estos días. Un puente unió nuevas formas de lucha, donde la participación de cientos de miles de jóvenes fue lo destacable.
Se disputó el espacio público. Se fue desde los cortes de ruta de los 90 a las manifestaciones y asambleas del 2001. Los trabajadores dieron forma a las fábricas recuperadas. Tomas y producción bajo control obrero.
Lo segundo a subrayar fue la represión desatada por el gobierno nacional y las gobernaciones que fue brutal y salvaje. Con furia, sin piedad, se descargó contra niños, jóvenes, ancianos: gases, bastonazos, balas de goma, balas de plomo.
La bronca, la desesperación y la desocupación dio fuerza a mujeres y hombres para protestar y luchar cuerpo a cuerpo con los represores, y no hubo retroceso.
Lo tercero a enfatizar es que Ellos, los políticos, los grandes empresarios, los banqueros, se acomodaron, y salieron adelante. Los pasillos se llenaron de intrigas, pases de facturas. Pero negociaron para seguir explotando y reprimiendo. No se fue ninguno: ni los que llevaron al país a esa catástrofe, ni los que dieron las órdenes de matar, ni los que conspiraron, ni los que trenzaron. Todos en busca de más poder, sin importarles los asesinados, los heridos, y las tragedias de cientos de familias.
Y fueron muchos los heridos, los presos, los asesinados. En ellos nos debemos referenciar para seguir la lucha. Nuestro homenaje a losque cayeron en esas jornadas, pero siguen con nosotros en cada huelga, protesta y manifestación: Marcelo A. Pacini (15), Claudio Lepratti (35), Graciela Acosta (35), Juan Alberto Delgado (24), Rubén Pereyra (20), Walter Campos (17), Yanina García (18), Ricardo Villalba (16), Graciela Machado (35), Diego Ávila (24), Julio H. Flores (15), Damián Ramírez (14), Ariel M. Salas (30), Pablo Marcelo Guías (23), Víctor Ariel Enrique (21), Roberto A. Gramajo (19), Eduardo Legembre (20), Mariela Rosales (28), Diego Lamagna (26), Alberto Márquez (57), Gastón Riva (31), Carlos Almirón (23), Gustavo Benedetto (23), Rubén Aredes (30), Daniel Mataza (23), Cristian Gómez (25), Maximiliano Tasca (25), Sergio Pedernera (16), Jorge Cárdenas (52), José Vega (19), Carlos Manuel Spinelli (25), David Ernesto Moreno (13), Ramón Alberto Arapi (22), Romina Iturain (15), Eloísa Paniagua (13), José Daniel Rodríguez (25), Elvira Avaca (46), Luis Alberto Fernández (27).
Y también debemos recordar a los responsables de esos asesinatos, en la provincia de Santa Fe: al gobernador Carlos Reutemann, su ministro Lorenzo Domínguez, y el subsecretario de Seguridad Pública, Enrique Álvarez; al presidente De la Rúa, al secretario de Seguridad Interior, Enrique Mathov, y los gobernadores Ruckauf, De la Sota, entre otros.



¿Porque la OTAN destruyó Yugoslavia hace 15 años?

La OTAN (EEUU, Francia, Reino Unido...) asesinó a más de 2.000 civiles, 88 de los cuales fueron niños; además de dejar 6.000 heridos, durante dos meses y medio de ataques aéreos incesantes.

Los asesinos de la OTAN en Yugoslavia.
Los asesinos de la OTAN (EEUU, Francia, Reino Unido) asesinan en cualquier lugar del planeta, violando además el derecho internacional más elemental.


Por Daniel Trujillo Sanz. Estamos a casi 16 años del inicio de los infames bombardeos de la OTAN en la República Federal de Yugoslavia (ex-República Federal Socialista de Yugoslavia), un estado que existió desde el 27 de abril de 1992 hasta el 4 de febrero de 2003, y que integraban las repúblicas federadas de Montenegro y Serbia. Tras décadas de intervención occidental, se logro el objetivo de demoler Yugoslavia hasta hacer desaparecer su nombre. Hoy se llama Serbia y Montenegro.

78 días de bombardeo

Aviones y misiles de crucero de la OTAN bombardearon Yugoslavia en 1999.
Nadie, ni como persona individual ni como entidad, ha respondido nunca (ni lo hará) por el bombardeo estadounidense a la radio-televisión serbia, que mató a 16 periodistas y técnicos. Tampoco responderá nadie por los bombardeos con bombas de fragmentación del mercado de Nis, que masacró a civiles inocentes. Durante todos estos años nadie ha asumido responsabilidad ninguna por la utilización de armas de uranio empobrecido o por los bombardeos a las plantas petroquímicas y que provocaron el vertido masivo de productos tóxicos al Danubio. No habrá condena por el ataque deliberado a un tren civil de pasajeros, o por el bombardeo de la embajada china en Belgrado.
Y es que durante la bautizada Operación Fuerza Aliada, que duró 78 días entre el 24 de marzo y el 10 de junio de 1999, la OTAN lanzó un total de 2.300 misiles contra 990 objetivos y 14.000 bombas sobre el territorio de Yugoslavia. Sólo en la capital, Belgrado, cayeron 212 bombas.(1)
Mas de de 2.000 civiles muertos, 88 niños entre ellos y mas de 6.000 heridos dejaron como rastro estos dos meses y medio de ataques aéreos incesantes.
Entre sus hazañas, como recalcabamos antes, bautizadas como “víctimas colaterales”, el 12 de abril de 1999 la OTAN bombardeó un tren de pasajeros que pasaba por un puente en las cercanías de la ciudad de Niš. El día 7 de mayo de 1999 fue bombardeado todo el centro de Niš, por el espacio entero entre los dos puentes sobre el río Nišava, el mercado y la estación de autobuses. Allí murieron 15 personas y al menos 70 fueron heridos.
El 2 de mayo de 1999, la OTAN lanzo bombas de grafito sobre las instalaciones eléctricas en Niš, Kragujevac y Novi Sad. Al día siguiente, 3 de mayo, fue atacada la Central Hidroeléctrica de Bajna Bašta, y el 7 de mayo, otra vez Obrenovac y Belgrado. En total, durante el mes de mayo, ocho veces “cortaron la luz a Serbia”. También bombardearon las centrales térmicas y estaciones de bombeo. Las instalaciones de producción de agua potable en Sremska Mitrovica fueron bombardeadas los días 22 y 23 de mayo. A finales de la guerra, solamente una tercera parte de belgradenses tenía agua de grifo y las reservas de agua potable disminuyeron a una décima parte de la necesaria. (2)
Los bombardeos de la OTAN afectaron cerca de 40.000 casas residenciales, más de 300 escuelas y más de 20 hospitales, entre otros el hospital capitalino Dr. Dragiša Mišović–Dedinje, en un ataque donde murieron 10 personas, afectando a la sección infantil y a la de maternidad con severos daños.
La situación sanitaria se torno catastrófica a solo dos años del ataque,en 2001. Los yugoslavos ya habían sufrido muchas privaciones impuestas desde 1991 por el embargo occidental. Y la situación se volvió aún más difícil debido a las consecuencias derivadas de la grave contaminación provocada cuando la OTAN bombardeó el complejo químico de Pancevo, violando la legislación de guerra.(3)
Otro objetivo militar alcanzado el 23 de abril de 1999 fue la sede de la cadena RTS en Belgrado, impactada y demolida por misiles de crucero, matando a 16 trabajadores del canal, aunque la cadena volvió a emitir desde una localización secreta unas 24 horas después del ataque. Hoy en día, en honor a las 16 víctimas mortales, frente al edificio están plantados 16 árboles.
Fueron bombardeados los puentes, tanto los de carretera como ferroviarios, así que 37 de ellos fueron destruidos o dañados. Las bombas fueron lanzadas por todas partes sin importar mucho las víctimas entre la población. Así fueron alcanzadas 7.643 casas, 300 colegios, 53 hospitales y 50 iglesias y monumentos.
La OTAN tuvo bien claro que el escenario de los medios y de la opinión pública es un frente de guerra tanto o mas importante como puede serlo el teatro de operaciones reales sobre el terreno. El entonces portavoz del Pentágono, Kenneth Bacon,lo dejó bastante claro:
“La televisión serbia forma parte de la máquina de matar de Milosevic igual que los militares”.
Para el consumo del pueblo español, el ex-presidente cubano e histórico líder Fidel Castro Ruz, pone en boca del ex-Presidente español Jose María Aznar, aquel del famoso “Trío de las Azores“,la siguiente sugerencia:
“Si estamos en una guerra, hagámosla completamente, para ganarla y no sólo un poco. Si necesitamos persistir durante un mes, tres meses, hagámoslo. No entiendo por qué no hemos bombardeado todavía la radio y la televisión serbias”.
Lo hizo en 2003,en una mesa redonda transmitida por la televisión cubana que tuvo lugar el 25 de abril del citado 2003, revelando que el entonces presidente del gobierno español José María Aznar, se había reunido con el presidente William Clinton el 13 de abril de 1999, en un momento incierto de la guerra contra Yugoslavia, dándole el consejo referido.(4)

Destrucción económica

Muchos analistas han coincidido en señalar que el largo proceso de desmembramiento de la República de Yugoslavia, fue una de las primeras guerras de la globalización. Yugoslavia era un extraño obstáculo, tras la desaparición de la URSS y el bloque socialista, para la expansión del capitalismo neoliberal en la conquista de nuevas fronteras. Se trataba de liquidar el sistema económico, fuera de la ortodoxia neoliberal y demasiado de izquierda de Yugoslavia: un sector público fuerte, importantes derechos sociales, relativa resistencia a las multinacionales etc..
Ya a finales de 1989, el FMI había impuesto unas condiciones durísimas a Yugoslavia, cuyo primer ministro liberal, Markovic, había recurrido al FMI ( o sea, a EE.UU ) como salvavidas económico. Lo único que consiguió dicha ayuda fue la quiebra y el cierre de las grandes empresas estatales. El Banco Mundial desmanteló el sistema bancario, despidió a 525.000 trabajadores en un año y, después, reclamó la supresión de dos de cada tres empleos. Evidentemente, el nivel de vida desciende dramáticamente y es uno de los motivos que conducirán al proceso de desmembramiento de la República Federal.
El 4 de agosto de 1996, el “Washington Post” exponía en su editorial la verdadera razón y, quizás, la explicación más directa y eficaz de las distintas guerras contra Yugoslavia :
“Milosevic no ha logrado comprender el mensaje político de la caída del Muro de Berlín. Otros políticos comunistas han aceptado el modelo occidental, pero Milosevic ha ido en la otra dirección.”
Para concluir, cualquier potencia con aspiraciones globales querría controlar los Balcanes por sus materias primas, su mano de obra extraordinariamente cualificada pero más barata, y sus mercados. Pero, sobre todo, los Balcanes ocupan una posición estratégica frente al Medio Oriente y frente a las reservas de petróleo y de gas del Cáucaso y de las ex repúblicas soviéticas de Asia central. Otro fundamental factor y para no olvidar es el Danubio, que permite a Alemania que ejerza el control de los flujos de mercancías y de materias primas.

¿Por qué había que destruir a Yugoslavia?. El papel de Alemania.

Cuando el 17 de febrero de 2008 la independencia de Kosovo fue un hecho palpable, se logro completar un proyecto de larga duración, cuya responsabilidad principal recayó siempre sobre Alemania, más allá de que sean los EE.UU la potencia mas beneficiada con toda la jugada geopolítica que suponía la desintegración del estado yugoslavo.
No sorprende que, en 1992, el ministro bávaro del Interior declarara: “Helmut Kohl ha conseguido lo que no obtuvieron ni el emperador Guillermo ni Hitler”.
Es una historia que arranca en los años 1970, cuando las autoridades políticas de Baviera, bajo la dirección del ministro-presidente Franz-Josef Strauss, empiezan a organizar tomas de contactos con los dirigentes eslovenos y croatas, con un objetivo en el horizonte; separar a los Estados del norte de Yugoslavia para integrarlos a la economía occidental, empezando por subyugarlas a las economías de Austria y Alemania.
(Arbeitsgemeinschaft), Alpen-Adria sera el instrumento del que Alemania se sirve para dar inicio a la desintegración de Yugoslavia, que nace en noviembre de 1978. Dicha agrupación reúne diferentes regiones de varios países; Baviera, varias regiones suizas, austriacas e italianas y, después de la caída del muro de Berlín, las regiones húngaras, así como las provincias del norte de la antigua Yugoslavia.
En épocas en que toda Yugoslavia se sometía a las duras condiciones de “ajuste estructural” del FMI, Alemania aprovecho para propagar la falsa y venenosa idea de que Eslovenia y Croacia, regiones más ricas en comparación con las del sur, tenían más posibilidades de entrar a la Unión Europea, por lo que espolea a ambas regiones para reclamar su independencia y su soberanía, eso si, en el seno de la Comunidad de Trabajo Alpen-Adria.
No tardó en suceder que en junio de 1991, las dos repúblicas del norte de Yugoslavia proclamaron su independencia.
En diciembre del mismo año, el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Hans-Dietrich Genscher, reconocía explícitamente aquel acto y condicionaba a otros países europeos a seguir sus pasos; era la chispa que faltaba para encender la mecha en el “avispero de los Balcanes”.
Aún se encargaron de echar más gasolina al fuego apoyando a personajes como el neofascista croata Tudjman y al nacionalista musulmán Izetbegovic (colaborador de Hitler en su juventud), con el objeto de sembrar el terror, reviviendo los horribles crímenes cometidos por los fascistas croatas y musulmanes, colaboracionistas de Alemania durante la II Guerra Mundial, entre la importante minoría serbia residente desde hace siglos en Croacia y en Bosnia.
Finalmente, tras la incorrectamente llamada guerra civil, la desintegración de la Federación de Yugoslavia dió lugar a la aparición de diferentes entidades independientes, cuyas fronteras temporales quedaban definidas por los acuerdos de Dayton, firmados en 1995. Sin embargo, el problema no quedó ni mucho menos resuelto en lo que se refería a Kosovo, la histórica provincia serbia.

Intereses estadounidenses

Como una ley no escrita,nunca falla que en cada región del mundo en la que se encuentre una ruta de petróleo o de gas, EEUU trata de instalar ahí sus bases militares, provocando o incitando para ello conflictos locales, de los que a continuación se presentan como observadores o “pacificadores”. Esta regla esencial explica la mayoría de las guerras emprendidas por EE.UU después de la II Guerra Mundial.
En este caso, se explica por la crucial importancia que reviste el tránsito de los hidrocarburos provenientes del Mar Caspio, más exactamente de Azerbaiyán. Entre los numerosos oleoductos y gasoductos podemos señalar el transbalcánico Burgas-Vlore, el BTC (Bakú, Tbilisi-Ceyhan), Blue Stream, o el ya descartado Nabucco, … en un vano intento de competir con el gasoducto ruso, Southstream.
La política estadounidense consiste en controlar los Balcanes, pasando por el Asia Central hasta el Medio Oriente. Y para lograrlo era necesario una disgregación de los países de toda esa zona transformándolos en una multitud de entidades étnicas y religiosas; ya saben, “divide y vencerás”.
La importancia que reviste la garantía de la seguridad del flujo del petróleo y el gas entre el Medio Oriente y los Balcanes explica también la voluntad de crear una euroregión del Mar Negro (¿les suena algo de esto en relación a Ucrania?).Tras la destrucción de Yugoslavia, la independencia de Kosovo suponía un paso adelante más, ya que, con su base estadounidense, dicha región se ha convertido para Washington en un verdadero portaaviones estacionado en esa zona.
Y no cabe duda que toda la estrategia estadounidense diseñada para la región responde también a otros objetivos geopolíticos más profundos de EE.UU.
Intervenir en Yugoslavia por medio de la OTAN (o sea,EE.UU) significaba también desplazar a Berlín de sus posiciones adquiridas en la región estratégica de los Balcanes, lo que ocultaba también la intención de dividir y debilitar a la Unión Europea, con una guerra y una crisis política tan grande en el corazón de Europa.
Evidentemente, quedo también demostrado que la OTAN se convertiría en el único gendarme del continente europeo, al imponer su liderazgo político y militar para las demás guerras en preparación. Considerándolo en profundidad, la guerra contra Yugoslavia también era una guerra contra Europa, tratando de debilitarla política y militarmente.
En relación a esto último, no podemos olvidar que tras la caída del Muro, los estrategas de Estados Unidos han tratado de impedir a cualquier precio que emergiera una superpotencia europea o en cualquier otra parte del mundo que pudiera hacerle sombra a EE.UU. En esta misma lógica, se trataba, como ahora con Ucrania o con la base de Tartus en Siria, de impedir a Rusia cualquier acceso al Mediterráneo.

Kosovo, el pretexto fabricado

Esa desintegración de la República Federal de Yugoslavia a comienzos de los años 90 provocó, entre otras, la proclamación unilateral de la República de Kosovo por los insurgentes en 1991. Para hacer frente a las intenciones independentistas de los albano-kosovares, las autoridades de Belgrado recurrieron a la fuerza, a la vez que pusieron término al estatuto de autonomía del que gozaba Kosovo desde 1974 dentro de la República Federal de Yugoslavia. Desde 1996 se produce una escalada y se intensifican las operaciones militares (que van desde el asesinato, secuestro, trata de blancas, trafico de órganos, etc… al trafico de heroína) del Ejército de Liberación de Kosovo (UCK) provocando la reacción serbia.
Es entonces, a partir de 1997, cuando Occidente, a través de la OSCE ( Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa), trata de forzar a las autoridades yugoslavas para conceder a Kosovo una autonomía casi total. Dado el fracaso de las negociaciones, el 31 de marzo de 1998, EE.UU, Francia y Reino Unido impulsan en el Consejo de Seguridad la resolución 1160, por la que apoyaba el otorgamiento a Kosovo de una “verdadera autonomía administrativa”, a la vez que afirmaba su apoyo a la soberanía y a la integridad territorial de la República Federal de Yugoslavia.
No fue suficiente. Tras una exhaustiva y falaz campaña mediática se acusa a Yugoslavia del uso excesivo e indiscriminado de la fuerza, ocasionando numerosas víctimas y una gran cantidad de refugiados; el Consejo de Seguridad aprobó, el 23 de septiembre de 1998, la resolución 1199, en la cual afirmaba que el deterioro de la situación en Kosovo constituía una amenaza a la paz y la seguridad de la región.
Mediante esta resolución se exigía la reanudación de las negociaciones y el retorno sin condiciones de los refugiados, así como el retiro de Kosovo de las fuerzas de seguridad de la República Federal de Yugoslavia.
Numerosas mentiras mediáticas fueron,en este período, claramente fabricadas por agencias estadounidenses de “relaciones públicas”, como Ruder Finn, compañera de la conocida Hill & Knowlton, que inventó las mentiras mediáticas de las famosas incubadoras “robadas” por los iraquíes durante la primera Guerra del Golfo.
Sin embargo,la negativa de Yugoslavia a aplicar las disposiciones de estas dos resoluciones y la incapacidad del Consejo de Seguridad para tomar medidas punitivas, debido a la oposición de la Federación de Rusia y de China, condujeron a la OTAN a lanzar, el 13 de octubre de 1998, un ultimátum a Yugoslavia para que se plegara a las exigencias del Consejo de Seguridad.
Yugoslavia aceptó firmar dos acuerdos: el primero, el 16 de octubre de 1998, con la OSCE, mediante el cual se creaba una misión de verificación encargada de asegurar la aplicación de las resoluciones del Consejo de Seguridad; el segundo, concertado un día antes con la OTAN, que la autorizaba a conformar una misión aérea de verificación del retiro de Kosovo de las unidades de seguridad yugoslavas.
Durante este período antes de la agresión atlantista, se llevarían a cabo las conversaciones de Rambouillet y de París, entre el 6 y el 23 de febrero de 1999.

Negociaciones “trampa”

En este impass, se evidenció que la agresión contra Serbia de 1999 era un hecho premeditado y largamente preparado; se trato,una vez mas, de una guerra ya programada y preparada de antemano.
Las negociaciones de Rambouillet y de París, entre el 6 y el 23 de febrero de 1999, entre la delegación serbia y el llamado Grupo de Contacto para Yugoslavia, una comisión compuesta de 4 países miembros de la OTAN más Rusia fueron una trampa desde el inicio.
Para empezar, Rusia se negaría en cualquier forma a aprobar la parte militar (anexo B) de aquel documento, que aun a pesar de llamarse anexo, incluía los puntos mas delicados y controvertidos. En esa parte del documento, que los serbios debían aceptar sin condiciones, radicaba la trampa, ya que el verdadero objetivo de las conversaciones de Rambouillet no era abrir la posibilidad de negociaciones directas entre las partes interesadas sino más bien crear un pretexto para justificar la agresión
Zivadin Jovanovic, el ministro yugoslavo de Relaciones Exteriores de aquel entonces, declaró el 6 de febrero de 2013, en entrevista concedida al diario de Belgrado Politika, que “en Rambouillet no hubo ni intento de alcanzar un acuerdo, ni negociaciones, ni acuerdo”.
La delegación yugoslava fue invitada a Rambouillet para que participara en las negociaciones con la delegación albanesa de Kosovo y se encontró ante un ultimatum de la OTAN equivalente a una rendición incondicional. Y aunque la delegación yugoslava solicitó repetidamente el inicio de negociaciones directas entre las delegaciones de Yugoslavia y de Kosovo, eso nunca sucedió. El ex ministro Zivadin Jovanovic también recordaba como el enviado estadounidense Christopher Hill exigió a la delegación yugoslava que se limitara a firmar el texto que él mismo había elaborado y puesto encima de la mesa, “según el principio “Take it or leave it” (“Lo toman o lo dejan”)”.
Observemos el famoso “anexo B” y su contenido,que Serbia debía aceptar o atenerse a las consecuencias:
1. El personal de la OTAN tendrá, al igual que sus vehículos, navíos, aviones y equipamiento, paso libre y sin restricciones así como acceso total en toda la RFY, incluyendo el espacio aéreo, las aguas territoriales asociadas y todas las intalacciones.
2. Se dispensará al personal de la OTAN, en toda circunstancia y en todo momento, de la jurisdicción de las Partes con respecto a toda violación civil, administrativa, criminal o disciplinaria que pudiese cometer en la RFY.
3. El personal militar de la OTAN tendrá normalmente que portar uniforme, podrá poseer y portar un arma.
4. Las Partes deberán, en respuesta a un simple pedido, conceder todos los servicios de telecomunicaciones, incluyendo los servicios de difusión, necesarios para la Operación, tal y como se definen por parte de la OTAN. Esto incluirá el derecho a utilizar los medios y servicios necesarios para garantizar una capacidad total de comunicación y el derecho a utilizar con ese fin el espectro electromagnético de forma gratuita.
5. Se autoriza a la OTAN a detener individuos y a entregarlos, tan rápidamente como sea posible, a las autoridades interesadas.»
Serbia no aceptó.
Finalmente, el 24 de marzo de 1999, la OTAN comenzó su ofensiva contra Yugoslavia, sin haber obtenido previamente la autorización del Consejo de Seguridad.

Un Kosovo independiente, solo en 2008

Al finalizar la guerra de 1999, la resolución 1244 del Consejo de Seguridad afirmaba que reconocía la integridad del territorio serbio, incluyendo Kosovo, que disponía de una amplia autonomía. La flagrante violación de esa resolución, con el reconocimiento de la independencia de Kosovo el 17 de febrero de 2008 redujo a polvo, una vez mas, el derecho internacional
Queda claro,que al alcanzar sus objetivos estratégicos de una forma u otra (incluida la guerra contra la República Federal de Yugoslavia), EE.UU rectificó una decisión errónea, a su entender, del general Eisenhower que databa de la Segunda Guerra Mundial, cuando se optò por un desembarco en Sicilia y no en los Balcanes y Grecia, idea que apoyaban los británicos. Por consiguiente, se había hecho necesario estacionar allí tropas estadounidenses, por razones estratégicas, lo cual no se hizo en 1945.
De ahí la decisión de apostarlo todo por la independencia de Kosovo, una promesa hecha durante el “matrimonio” de EEUU con la UCK. Esta opción de separación pura y simple confirma que la intención de Washington fue la de tratar de crear un “Israel” en los Balcanes, un Estado vasallo que les deba todo y que EEUU pueda utilizar como “portaaviones” en una región estratégica tan sensible.
Con la construcción en Kosovo de la base militar Camp Bondsteel –la mayor de Europa– Estados Unidos puso en práctica la corrección del “rumbo estratégico” en los Balcanes. Esta base es capaz de albergar hasta 7 000 soldados, equipada para vigilar todo el territorio balcánico e incluso el Mar Negro y Turquía. En términos más claros, Kosovo es un verdadero anexo del territorio estadounidense en Europa.
Otro apunte sobre el negocio de la guerra; Brown &Root Services, filial de la empresa norteamericana de servicios petrolíferos Halliburton de Dick Cheney , es el principal suministrador de bienes y servicios a esta y a otras importantes bases estadounidenes en otras regiones del mundo con contratos astronómicos.

OTAN: creando precedentes

Con la agresión contra la República Federal de Yugoslavia, la OTAN, que había sido una alianza defensiva, pasó a ser una alianza ofensiva que se doto del derecho de intervenir como potencia militar en cualquier lugar del mundo. La política oficial seguida por los dirigentes yugoslavos era además apropiada ya que decía uno de los objetivos de aquella agresión era crear un precedente de acciones militares en todo el mundo sin mandato de la ONU y en violación de la Carta de laONU.
El inicio de la nueva estrategia intervencionista de la OTAN, bajo la dirección de Estados Unidos, se produjo oficialmente en el encuentro de la OTAN celebrado en Washington, el 25 de abril de 1999, o sea en el momento mismo en que se desarrollaba la agresión contra la República Federal de Yugoslavia.
Por lo tanto, la agresión de 1999 contra la República Federal de Yugoslavia, presentada en los medios de prensa occidentales como un epílogo o algo parecido, a pesar de que ya estaba prevista, fue una pura farsa.
Además, EE.UU, manejando la OTAN como lo que es, un instrumento a su servicio, sacó interesantes conclusiones de esta campaña.
Por una parte, supuso la constatación de que la OTAN no tenia rival en aquel entonces,ya que al atacar unilateralmente, había actuado contraviniendo todas las reglas internacionales y, sobre todo, contraviniendo las cláusulas obligatorias del derecho internacional. Sin embargo, no encontró la menor oposición real a la hora de lanzar las operaciones.
Con el fin de imponer su propia agenda, EE.UU buscó y encontró la manera de liberarse del orden jurídico internacional resultante de las dos guerras del pasado siglo y herederas de la política de bloques de la Guerra Fría, cuando estaba vigente el Pacto de Varsovia.
Traducido: como el derecho internacional es considerado como un obstáculo para la ampliación de la OTAN, no hay mas que saltárselo, ya que el poderío militar prevalece sobre el derecho.
Debía también servir de advertencia importante para todos los países que EEUU se dispusiera a conquistar en los años venideros.
Esa opinión quedó confirmada durante la conferencia de los países miembros de la OTAN y de países candidatos a la adhesión, realizada en abril de 2000 en Bratislava. La conferencia fue organizada por el Departamento de Estado de Estados Unidos y el American Enterprise Institute del Partido Republicano [estadounidense], sólo unos mesas después de la agresión contra la República Federal de Yugoslavia. Entre los participantes había muy altos funcionarios (representantes gubernamentales así como ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa) de las países miembros de la OTAN y de los candidatos a la adhesión.(5)
http://lugrogeopolitica.blogspot.com.ar/2014/03/porque-la-otan-destruyo-yugoslavia-hace.html?m=1
http://www.contrainfo.com/17733/por-que-la-otan-masacro-y-destruyo-yugoslavia/