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miércoles, 25 de febrero de 2015

10 usos del café que no conocías

Ser un perfecto exfoliante para la piel y purificar olores del refrigerador son sólo algunas de las ventajas desconocidas de tener café en casa. La siguiente lista te abrirá los ojos a un mundo nuevo de posibilidades junto al café.
3 usos del café que no conocías
El café tiene un aroma sin igual, prácticamente a todas las personas nos encanta el café de cualquier forma, caliente o frío, dulce, no tan dulce, y más. Pero… ¿sabías que el café tiene muchísimos más usos además de consentirnos todas las mañanas con su rico sabor y olor? Sí, por ejemplo, puede ayudarnos a eliminar los malos olores de nuestra nevera, sanar heridas de nuestro cuerpo, quitar malos olores de nuestras manos, e incluso funcionar como remedio cobra la celulitis.
Además de los beneficios que nos brinda el café como la prevención de enfermedades, el aporte de energía y la sensación de bienestar que causa en quienes lo consumen, también es un elemento  perfectamente ideal para combatir esos problemas a los que estamos expuestos en nuestra vida cotidiana.

Para purificar los olores de la nevera

Podemos usar tranquilamente el café para eliminar malos olores de la nevera. Basta con echar un poco de café puro en al menos dos vasos y dejarlos en la nevera. Lo vasos de café absorberán los olores dejando nuestra nevera purificada.

Limpiar las manos (quitar malos olores)

La cocina nos deja olores muy molestos muchas veces después de cocinar, y el café funciona como un limpiador predilecto para estos casos. Basta con que frotemos nuestras manos con café (preferiblemente usado) y luego enjuagarnos con agua tibia.

Prevenir y reducir la celulitis

Sí, el café funciona para intentar eliminar la celulitis, esas bolsas de grasa que muchas personas odian. Para ello bastará con utilizar los restos del café preparado por la mañana mezclándolo con aceite de coco y frotándolo sobre la piel afectada.

Como fertilizante

No sólo los desechos alimenticios o desperdicios orgánicos de los animales sirven como fertilizante para plantas, ¡también funciona el propio café! De hecho, funciona muy bien si se mezcla con semillas y luego se siembran en conjunto. Haz la prueba.

Conseguir un cabello brillante

Aunque realmente son pocas las personas que lo saben, el café puede ser felizmente utilizado para aumentar el brillo del cabello consiguiendo así un aspecto mucho más saludable que seguro querrás lucir. Basta con que lo mezclemos con el enjuague y luego lo apliquemos por varios minutos, retirándolo con agua.

Como tinte natural

Te lo dijimos, el café tenía muchos más usos además de poder beberlo. Podemos utilizarlo como tinte natural para, por ejemplo, teñir papeles, tela, y hasta nuestro propio cabello si se tiene paciencia. Sólo hay que dejar un buen rato con un poco de café tibio con la prenda de ropa o papel hasta que empiece a brotar su color.

Inhibidor para chimeneas

¿Cuántas veces se esparció por todo el lugar el inmenso polvo de cenizas de tu chimenea al limpiarla? Con un poco de café húmedo esparcido alrededor de la chimenea lograrás evitar que las cenizas ensucien tu hogar.

Como exfoliador para la piel

El café, además de reducir la celulitis como te lo contamos arriba, también funciona a la hora de purificar la piel, pues gracias a su textura sirve como exfoliante eliminando impurezas varias. Bastará con mezclar un poco de café en polvo con aceite de olvida y frotarlo lentamente por el rostro o cualquier parte del cuerpo a tratar.

Para espantar a las hormigas

Todavía no se sabe por qué, pero lo que sí sabe es que el café espanta a las hormigas fácilmente. Puedes probar echando un poco por todo su caminito.

Repeler las pulgas de tu mascota

Es común y corriente que las pulgas vivan en mascota, así que si utilizas un poco de café húmedo en cada baño de tu animal lograrás espantar las pulgas. Sí que funciona

Aprende a hacer piedras sanitarias para tus gatos de forma natural y en tu casa

Los materiales que necesitarás son los siguientes: Papeles de periódico que ya no utilices; agua; jabón; bicarbonato de sodio; dos envaces grandes y un colador.


Primero tritura muy bien el papel. Luego en un envase de agua tibia y jabón échalo lavándolo muy bien, posteriormente déjalo remojar por un buen rato hasta que tenga la apariencia de la avena comestible. Cuélalo y coloca todo el papel en un envase distinto con agua limpia, échale el bicarbonato de sodio y masajea hasta que se vuelva una pasta (hazlo con guantes).
Ahora bastará con colarlo una vez más y finalmente darle forma a cada piedra con las manos, cuando tengas la cantidad exacta deseada déjalo secar. ¡Cuando el papel se seque las piedras estarán listas para tu gato!





http://culturadivertida.com/aprende-piedras-sanitarias-gatos-natural-casa/

miércoles, 18 de febrero de 2015

REPELENTE CASERO.

Ingredientes:

1/2 litro de alcohol
1 paquete de clavos de olor (100 gr)
1 vaso de aceite de bebé o similar (100 ml)

Preparación:
Deje los clavos de olor macerando en el alcohol 4 días, agitando mañana y tarde. A continuación, poner el aceite corporal (puede ser de almendras, manzanilla, hinojo, lavanda vera, aloe, etc.) y ya está pronto para su uso.

Modo de empleo:

Pásese unas gotas en los brazos y piernas y los mosquitos huyen de la habitación.
El clavo espanta las hormigas de la cocina y de los electrodomésticos.
Ahuyenta las pulgas de las mascotas.
El repelente evita que los mosquitos chupen sangre, por lo que se altera la reproducción, disminuyendo su proliferación.

Reglamento para el juego de Carnaval

Considerando el Gobierno la necesidad de prescribir reglas fijas para el juego de Carnaval, a fin de precaver los excesos notables que algunas veces llegan a cometerse, y conciliar por este medio el respeto que se debe a los usos y costumbres de los pueblos, con lo que esencialmente exige la moral y la decencia pública, ha acordado y decreta:
Artículo 1º – El juego de Carnaval sólo será permitido en los tres días que preceden al de Ceniza, principiando en cada día a las dos de la tarde, cuya hora se anunciará por tres cañonazos en la Fortaleza, y concluyendo al toque de la oración, en que tendrán lugar otros tres cañonazos.
Artículo 2º – En las casas en que se juegue desde las azoteas o ventanas, deberá mantenerse la puerta a la calle cerrada durante las horas de diversión, y abrirse tan solamente en los momentos precisos para los casos de servicio necesario.
Artículo 3º – El juego que se haga desde las azoteas, ventanas o puertas de calle, solo podrá ser con agua sin ninguna otra mezcla o con los huevos comunes de olor, y de ninguna manera con los de avestruz.
Artículo 4º – Los que jueguen por las calles a caballo, o a pie, o en rodado, sólo podrán usar de los expresados huevos comunes de olor.  Los mismos, como también los que jueguen desde las azoteas, ventanas, o puertas, para usar de cohetes y buscapiés, deberán sacar permiso por escrito del Jefe de Policía, najo su firma.
Artículo 5º – Nadie, jugando por la calle, podrá asaltar ninguna casa, ni forzar alguna de sus puertas o ventanas, ni pasar de sus umbrales para adentro, ni a pie ni a caballo, en continuación del juego.
Artículo 6º – Tampoco se podrá jugar de casa a casa por los interiores de ella.
Artículo 7º – Queda igualmente prohibido el uso de las máscaras, en vestirse en traje que no corresponda a su sexo, el presentarse en clase de farsante, pantomimo o entremés, con el traje o insignias de eclesiástico, magistrado, militar, empleado público o persona anciana.
Artículo 8º – Para las diversiones públicas que puedan tener lugar en la noche, de la oración para adelante, se sacará previamente el correspondiente permiso del Jefe de Policía por escrito bajo su firma.
Artículo 9º – El que infringiere cualquiera de los artículos de este decreto, será castigado a juicio y discreción del Gobierno como corresponda, según las circunstancias del caso, y al mismo tiempo obligado a subsanar los daños y perjuicios particulares que hubiere causado por su infracción, en caso de ser reclamados.
Artículo 10º – Comuníquese a quienes corresponda, publíquese e insértese en el Registro Oficial.
Ministerio de Gobierno, Buenos Aires, Julio 8 de 1836.  Año 27 de la Libertad, 21 de la Independencia y 7 de la Confederación Argentina.
Fuente
De Angelis, Pedro – Archivo Americano (1843-1851), Tomo 1 – Ed. Americana, Buenos Aires (1946)
Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado
Portal www.revisionistas.com.ar

http://www.revisionistas.com.ar/?p=3510/


Rosas prohíbe para siempre el carnaval

Desde los tiempos de la colonia, las celebraciones de carnaval eran esperadas con verdadero fervor popular. Era un tiempo de juego y desenfreno en el que se “arrojaban a la calzada los estiramientos convencionales”. Claro que estas fiestas cosecharon también enconados detractores, como el párroco de la iglesia de San Francisco que en 1773 consideró que el baile de máscaras era pecaminoso y dictaminó que debía negárseles la absolución sacramental a todos aquellos que asistían a la fiesta de carnaval.
Las máscaras y los bailes no eran la única diversión. Pronto se popularizaron los juegos de agua. Ésta se arrojaba desde las azoteas, en forma de baldazos o dentro de huevos de avestruz o de gallina. Los huevos, en ocasiones, eran arrojados cocidos, lo que dejaba varios jugadores contusos. En 1820 los juegos de carnaval dejaron a varios lesionados, lo que motivó serias advertencias policiales.
Para evitar los desbordes, Rosas dispuso en 1836 que el carnaval se realizara con las puertas de las casas cerradas. Pero la medida no logró evitar los atropellos y, en 1844, Rosas prohibió el carnaval en todas sus manifestaciones. Reproducimos a continuación el decreto prohibiendo esta celebración y un fragmento de un artículo publicado en El Mercurio de un nostálgico Sarmiento rememorando los carnavales de su terruño.
Fuente: Enrique Horacio Puccia, Breve historia del carnaval porteño, Buenos Aires, Municipalidad de Buenos Aires, 1974, págs. 34-38.
Prohibición de los festejos de carnaval

“¡Viva la Confederación Argentina! ¡Mueran los salvajes unitarios! Departamento de Gobierno, Palermo de San Benito, febrero 22 de 1844, año 35 de la Libertad, 29 de la Independencia y 15 de la Confederación Argentina. Las costumbres opuestas a la cultura social y al interés del Estado suelen pertenecer a todos los pueblos o épocas. A la autoridad pública corresponde designarles prudentemente su término”.
“Con perseverancia ha preparado el Gobierno, por medidas convenientes, estos resultados respecto de las dañosas costumbres del juego del carnaval en los tres días previos al miércoles de ceniza; y considerando:
“que esta preparación indispensable ha sido eficaz por los progresos del país en ilustración y moralidad;
“que semejante costumbre es inconveniente a las habitudes de un pueblo laborioso e ilustrado;
“que el tesoro del Estado se grava y son perjudicados los trabajos públicos;
“que las elaboraciones en todos los respectos sufren por esta pérdida de tiempo en diversiones perjudiciales;
“que redundan notables perjuicios a la agricultura y muy señaladamente a la siega de los trigos;
“que se perjudican las fortunas particulares y se deterioran y ensucian los edificios en las ciudades por el juego en las azoteas, puertas y ventanas;
“que la higiene pública se opone a un pasatiempo del que suelen resultar enfermedades;
“que las familias sienten otros males por el extravío indirecto de sus hijos, dependientes o domésticos:
“Por todas estas consideraciones, el gobierno ha acordado y decreta:
Art. 1°: Queda abolido y prohibido para siempre el Carnaval.
Art. 2°: Los contraventores sufrirán la pena de tres años destinados a los trabajos públicos del Estado, y si fuesen empleados públicos, serán, además, privados de sus empleos.
Art. 3°: Comuníquese, publíquese, e insértese en el Registro Civil. Rosas. Agustín Garrigós”.
Con esta resolución quedó sellada por largo lapso la suerte del carnaval. A los porteños que amaban sanamente las diversiones, les quedaba el consuelo de leer subrepticiamente la nota aparecida en El Mercurio de Santiago de Chile el 10 de febrero de 1842, en la cual Sarmiento –su autor- exiliado a la sazón, tras atacar con su espíritu combativo al “carnaval de Rosas”, recordaba entre nostálgico y jovial aquellas jornadas anteriores al advenimiento del régimen federal.
“¿Quién ha olvidado aquella alegría infantil –escribía Sarmiento- en que haciendo a un lado la máscara que las conveniencias sociales nos fuerzan a llevar en el largo transcurso de un año mortal, se abandonan a las inocentes libertades del Carnaval?”.
“¿Quién es que no ha saboreado en aquellos tiempos felices, el exquisito placer de vengarse de una vieja taimada que nos estorbaba en los días ordinarios, el acceso al oído de sus hijas, bautizándola de pies a cabeza con un enorme cántaro de agua, y viéndola hacer horribles gestos, y abrir la desmantelada y oscura boca, mientras los torrentes del no siempre cristalino líquido descendían por  su cara y se insinuaban por entre sus vestidos? ¿Quién no se ha complacido contemplando extasiado las queridas formas que hasta entonces se substraían tenaces al examen, viéndolas dibujarse a despecho del empapado ropaje, en relieves y sinuosidades encantadoras?¿Quién que tenga necesidad de decir dos palabras a su amada, no echa de menos aquella obstinada persecución con que separándola del grupo de las que hacían acuática defensa del carnaval, la seguía por corredores, pasadizos y dormitorios, hasta cerrarle toda salida, y verla al fin escurriendo agua, y con las súplicas más fervientes, pedir merced al mismo con quien antes no la había usado ella, y dejarse arrancar acaso un pequeño favor como precio de la capitulación acordada?”.
“¡Oh, felices tiempos de nuestros padres! Tiempos de inocencia y de festiva folganza, en que si no era permitido dar el brazo a las señoritas, ni dirigirles desembozadamente tiernos cumplidos, había tres días al año en que todo el mustio aparato de la terca etiqueta y gravedad española, cedían a impulsos de torrentes de agua que en todas direcciones se cruzaban, y que servían a ablandar los corazones de las esquivas y desdeñosas beldades… ¡Días de verdadera igualdad y fraternidad, en que no había puerta cerrada, ni necesidad de más títulos ni pasaportes para presentarse en una casa, que la provisión de agua ligeramente saturada de colonia o lavanda, y en los que le daban la bienvenida con un duraznazo o un jarro de agua!”.
Fuente: www.elhistoriador.com.ar
http://www.elhistoriador.com.ar/articulos/epoca_de_rosas/rosas_prohibe_el_carnaval.php



viernes, 30 de enero de 2015

Quellghen, la Fragaria chiloensis.




*Fragaria chiloensis. Nombre genérico establecido en el siglo 16, y viene del latín “fragans”, fragante por la fragancia de sus frutos. En principio se le denominó chilensis (Fresier 1717) para dar cuenta del origen chileno de esta frutilla. Luego Linnaeus (1753) lo cambió por chiloensis por la isla ya que es uno de los lugares donde se la encuentra. Es la madre de las fresas.


Se vienen los sabores de la nueva temporada, y los productos tradicionales le tendrán que seguir dando la pelea a los cultivos industriales. Si queremos gozar de sabores y aromas con arraigo en nuestra tradición, tendremos que esforzarnos. Porque conseguir esos productos tal cual los recuerda nuestra memoria gustativa y olfativa, requiere de un esfuerzo mayor que comprarlas en la feria, en el carrito de la esquina, en la parada del semáforo  o en el supermercado. No queda más que buscar a los productores, o algún mercado o feria en que ellos lleguen directamente con sus productos (consecuencia necesaria este año denominado por la FAO como el de la Agricultura familiar).

Las frutillas comienzan a aparecer en estos días, por su sabor delicado, su color y su aroma se han transformado en un verdadero ícono,  un símbolo gastronómico. Se vienen los postres de frutillas, con azúcar flor o con crema,  tambien se inaugura la temporada oficial de Borgoñas (vino tinto con frutilla) o de Clery (vino blanco y frutillas).



Cuentan que la planta es originaria de norte américa, y que fueron las aves quienes miles de años atrás las introdujeron en américa de sur. Los primeros en cultivarlas en estos territorios fueron los Huilliches y los Mapuches entre el centro y el sur de Chile (hay datos que dicen que desde 1550). Habita a lo largo de la costa occidental de Estados Unidos, en la costa chilena y en la Patagonia; crece desde el nivel del mar hasta los 1.850 m. de altitud, en lugares de clima templado mediterráneo y marítimo lluvioso. Como se adapta a otros climas; en el siglo XVI fue introducida con éxito en el Perú y en Ecuador. Actualmente se ha podido adaptar a ecosistemas muy diversos desde Alaska a Pretoria en Sud África.


                                                             Foto de: Slow Food Chile

Alonso Ovalle en 1614 conoció estos frutos blancos, perfumados y dulces, y los clasificó como Fragaria chiloensis; pero debemos a Amédée François Frézier, un francés enviado por el Rey LuisXIV de Francia, la primera documentación de nuestras frutillas. El se impresionó con unas frutillas no conocidas en Europa –cultivadas por los Mapuches- , a la que llamaban “Quellghen”  o “Kellén” mientras que los españoles la denominaban “frutillar”. Había otras frutillas silvestres que eran llamadas (llahuen. Alueñe o lahueñii) por los mapuches . Frézier quedó sorprendido por las quellghen –de color blanco o rosado pálido, más que por su color, por su tamaño, mayor al de las europeas. Llevó a Europa algunas plantas desde Penco.


Quien se interese por saber pormenores de las observaciones y secuelas del traslado de Frézier de frutillas chilenas a Europa, recomiendo lea acá: http://elefectorayleigh.wordpress.com/2013/08/15/el-curioso-origen-de-las-frutillas/



La identidad cultural e histórica que se asocia a la producción de la frutilla en la cultura mapuche. Valor que le otorga un sello nativo, al igual que el piñón, papas chilotas y merkén. Su aroma y el dulzor de la frutilla blanca, son características que la hacen única.

La frutilla chilena está siendo desplazada en términos de superficie y producción, principalmente por la introducción de la frutilla comercial, aduciendo su mayor rendimiento. Los intentos por posicionar a la frutilla chilena en la industria frutícola de exportación, con el desafío de mejorar la calidad de su fruto para ser integrada a la cocina gourmet o como alimento procesado y/o congelado la hacen peligrar.

La fragaria chiloensis –frutilla blanca- es resistente a las enfermedades, tolera bien la sequía, la salinidad y el frío, sus frutos tienen cualidades sobresalientes. Por lo mismo se la utiliza para mejoramiento genético de las frutillas comerciales.

La  frutilla comercial que todos conocemos, es la Fragaria x ananassa (frutilla piña), la x nos dice que es un híbrido de dos especies diferentes de frutilla: la Fragaria virginiana y la Fragaria chiloensis.

Foto de: www.forestal.udec.cl/2012/06/


El suelo y el clima hacen de Chile un país con condiciones ideales para la producción de frutillas (y –agrego- de muchas otras cosas).  La industria da cuenta de  la disminución de hectáreas  y de volumen de frutillas plantadas en el país (2013 1.272 hectáreas 2013, 17% menos que 6 años antes. El precio y la demanda internacional de contra estación, hace que en estos días se empiece a incentivar mejorar la competitividad para exportar frutillas; diciendo que pasaría por la incorporación de nuevas tecnologías y variedades que lideran a nivel global.  ¿Qué implica esto? Plantar frutillas que soporten bien el viaje y el tiempo que toma que estas lleguen a destino. Por lo visto –dice un artículo- en Chile se encuentran disponibles distintas variedades, mayoritariamente Chandler y Camarosa.  

¿Y quien se preocupa de que no perdamos nuestra biodiversidad,  y entre muchas otras cosas la frutilla blanca? Pequeños productores como este.

“Este delicado y aromático fruto de color pálido, el cual al madurar tiende a tomar un color rosado muy tenue, conservando el color blanco en su interior, junto a un perfume fino, herbáceo, que lo hace muy agradable y delicado al paladar.Nuestros cultivos están en la zona del Manzanal Alto, distante a 14 km. de Purén, en plena cordillera del Nahuelbuta, cerca del Océano Pacífico. Los huertos se extienden en pequeñas laderas de no más de 200 metros cuadrados, entre bosques nativos, a alturas entre los 650 y los 750 m. sobre el nivel del mar.
Las frutillas blancas son comercializadas directamente en Purén, en sus campos y ferias locales y regionales.”



http://frutillablancadeliciasdemanzanal.blogspot.com/2009_10_01_archive.html


La Fiesta de la Frutilla Blanca
En Contulmo, Provincia de Arauco, desde el año 2000, durante la segunda quincena de diciembre se celebra la "Fiesta de la Frutilla Blanca". Y desde el año 2013 a fines de noviembre en Curepto región del Maule se realiza la "Fiesta de la Frutilla Blanca", específicamente en la localidad de Huelón. En la zona la frutilla blanca se da de forma natural, y ha sido cultivada por los lugareños por décadas. La localidad es reconocida por su destacado "Ponche de Frutilla blanca".



La Fragaria chiloensis o Quellghen, es parte de nuestra identidad, la siguen cautelando y cultivando pequeños productores campesinos. No debe desaparecer.

Es uno de los baluartes chilenos de slow food, eso constituye una forma protegerlas y apoyar a los pequeños productores que las cultivan y preservan.







 

 




La yapa dieciochera, estas lindas fotos de una torta de chocolate con frutillas blancas, cuya receta pueden ver integra en  http://www.pityenlacocina.com/2010/05/y-creian-que-era-una-inocentada.html

http://cocinartechile.blogspot.com.ar/2014/09/quellghen-la-fragaria-chiloensis.html


sábado, 24 de enero de 2015

PROCESOS JUDICIALES CONTRA ANIMALES

El día 10 de enero de 1457 se administraba justicia en los tribunales de Savigny según los siguientes hechos: “El martes antes de Navidad, últimamente pasado, una cerda y sus seis lechones, al presente presos, fueron cogidos en flagrante delito de asesinato y homicidio en la persona de Juan Martín…
El juez dictó sentencia definitiva de este modo: “Decimos y pronunciamos que la cerda, por razón de asesinato y homicidio por ella cometido y perpetrado en la persona de Juan Martín, sea confiscada para ser castigada y condenada al último suplicio, y ser colgada de las patas traseras de un árbol……respecto a los lechones de la dicha cerda, por cuanto no está probado que comieran del dicho Juan Martín, nos contentamos con devolverlos a su dueño, mediante caución de devolverlos si resulta que comieron de dicho Juan Martín.
La desdichada cerda, conducida por una carretera, fue inmediatamente ejecutada en cumplimiento de la sentencia. Desconocemos si, como se documenta en otros casos, se reunió a todos los cerdos del pueblo para que presenciaran la ejecución, como ejemplo del castigo que les esperaría por actos similares.
Juicio cerdo
Desde la Edad media hasta bien pasado el siglo XVII, los tribunales de justicia no se contentaban sólo con hacer comparecer ante ellos a los delincuentes de dos pies, sino también a las bestias de cuatro patas. El animal autor del delito, ya fuese buey, asno, cerdo o caballo, era detenido, encarcelado y juzgado con todas las formalidades, y si a ello había lugar, era públicamente ejecutado en castigo de sus fechorías. Se les emplazaba y trasladaba ante el tribunal, se les asignaba un abogado defensor, lógicamente de oficio, quien juraba cumplir sus funciones “con celo y propiedad”, se ponían en juego toda clase de procedimientos y recursos jurídicos: sobreseimientos, excepciones dilatorias, prórrogas, vicios de nulidad… Todas las herramientas de la legalidad vigente.
Un joven abogado francés del siglo XIV, Bartolomeo Chassané, en el relato de uno de sus casos en el que defendió a un grupo de ratones, cuenta como logró anular la primera sesión del juicio porque “no se había citado a los acusados en tiempo y forma”. Los ratones eran tan numerosos y vivían tan dispersos por todo el territorio que un solo auto de emplazamiento clavado a la puerta de la catedral no servía para avisarles de la celebración de la vista. Por eso, los sufridos sacerdotes de la diócesis tuvieron que salir nuevamente a los campos, esta vez a leer en voz alta el auto procesal para que los roedores estuvieran avisados.
Otra sentencia fechada en 1519 condenó a unos ratones campestres, culpables de comerse la cosecha, a “desalojar los campos y los prados de la aldea de Glurns dentro de un plazo improrrogable de catorce días, quedándoles vedado el regreso a perpetuidad…” Una plaga de ratones estaban arrasando los cultivos de Glurns (hoy Suiza) y los campesinos ya no sabían qué hacer. Desesperados, decidieron recurrir a la justicia y denunciaron a los ratones. El juez del pueblo, justo y coherente donde los haya, admitió la denuncia a trámite, fijó el día del juicio para el 28 de octubre y, además, nombró un abogado defensor. Lógicamente, se celebró el juicio en ausencia de reo… Fueron acusados de destrozar las cosechas de los demandantes, se aportaron las pruebas, se escucharon los alegatos, de la acusación y del abogado defensor, y se leyó la sentencia por el juez. Sin embargo, lo más curioso de la sentencia es que se mostraba cierta indulgencia con algunos de esos ratones condenados, en consonancia con la práctica judicial de aquella época, que confería a las mujeres embarazadas y a los niños determinados privilegios. Así continúa la sentencia: “…en el caso de que algunas hembras entre dichos animales se hallasen preñadas, o fuesen incapaces de emprender el viaje por su corta edad, para dichos animales se asegurará protección durante otros catorce días.” ¿Se quedaron? ¿Obedecieron la orden de expulsión? Lo ignoramos.
Los juicios masivos no eran extraños. En el año 1300, en Inglaterra, una bandada entera de cuervos fue condenada porque, en el interrogatorio, los jueces no pudieron distinguir los gritos de los culpables “de aquellos que defendían su inocencia”, así que condenó a todo el grupo, por si las dudas. En este caso, los procesados sí estaban presentes.
Un gato de Maine fue encarcelado en una jaula por un mes, por “cortejar sin autorización” a una linda gatita cuya dueña era muy moralista.
Y un perro fue condenado como cómplice de un salteador que lo había entrenado para robar bolsas y comida. El salteador perdió, por ladrón, la mano derecha, pero el perro recibió más clemencia “por su buena naturaleza” y porque se consideraba que sólo obedecía las órdenes de su amo: lo dejaron ir con apenas veinte azotes.
Existen cientos de casos documentados sobre el procesamiento judicial y formal de animales, aparte de otros más conocidos en los que fueron acusados de brujería (especialmente los gatos) pero, exceptuando a estos últimos, ¿por qué se les enjuiciaba y condenaba? ¿Se les creía acaso responsables de sus actos? Es probable que el sentimiento que sugerían esos increíbles e ingenuos procedimientos fuera el mismo que exigía que la casa de los criminales fuera arrasada o quemada para borrar el recuerdo escandaloso que en todos despertaba.
Un caso mucho más cercano en el tiempo, y por ello más estúpido, apareció en el número de junio de 1948 de la revista londinense “Lilliput”, donde se narra la historia de dos perros setter irlandeses a los que un abogado de Los Ángeles les legó en su testamento 1500 libras esterlinas. Después de tres semanas de debates, el juez citó a los afortunados canes, pero, por no poder contestar razonablemente a sus preguntas (¿?), les denegó la herencia. O los casos de la elefanta Mary, que fue ahorcada, y el elefante Topsy que fue electrocutado…


Y qué decir si metemos a la Iglesia por el medio… En 1121, mientras Bernardo de Claraval predicaba en Foigny (Francia), la iglesia fue invadida por una horda de moscas que molestaban a los feligreses. Ante aquella embarazosa situación, el que luego sería canonizado como San Bernardo de Claraval, gritó desde el púlpito:
eas excommunico (yo os excomulgo)
Al día siguiente todas las moscas aparecieron muertas.
Lo que no sé es por qué no se excomulgó a la avispa que mató al Papa Adriano IV. Después de pronunciar un duro sermón contra el emperador Federico I Barbarroja por sus pretensiones sobre los Estados Pontifcios, la comitiva de Adriano IV se detuvo en Agnani para que el Papa se refrescase. Se acercó a beber agua a una fuente, con la mala suerte que se tragó una avispa que le provocó la muerte por asfixia -la picadura le inflamó la zona y le produjo la asfixia-.
Y no sólo en el reino animal se han dado este tipo de estúpidos procesos, en el siglo XIV un bosque entero en Alemania fue talado y quemado por orden judicial, al ser declarado cómplice de robo. Un ladrón se había escapado de las autoridades locales huyendo de árbol en árbol. Se acusó al bosque de ser testigo de un crimen, de no haberlo evitado y de haber ayudado a un criminal a escapar de la ley. El tribunal condenó a muerte al bosque infractor.

http://historiasdelahistoria.com/2015/01/24/procesos-judiciales-contra-animales