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miércoles, 17 de diciembre de 2025

Contra la Demonización de Stalin

Sobre https://www.youtube.com/watch?v=C_9RhzRe6z0


Ideas clave:
  1. La demonización de Stalin: El relato oficial anticomunista ha creado una imagen distorsionada de Stalin, presentándolo como un dictador sanguinario y un tirano.
  2. La lucha de clases en la URSS: La lucha de clases no desapareció después de la toma del poder, sino que continuó y se agudizó en la URSS.
  3. La reforma democrática: Stalin intentó implementar una reforma democrática para separar el Estado del partido y promover la desburocratización.
  4. Los bloques clandestinos: Existieron bloques clandestinos que atentaron contra el partido y el Estado soviético, lo que llevó a la represión en los años 30.
  5. El pacto Riventromolotov: El pacto no fue una repartición de Polonia, sino una creación de esferas de influencia.
  6. El papel de Stalin en la guerra: Stalin desempeñó un papel importante en la victoria soviética en la Segunda Guerra Mundial.

Conceptos clave:
  1. Marxismo-leninismo: La ideología que guió la Revolución Rusa y la construcción de la URSS.
  2. Estalinismo: La aplicación del marxismo-leninismo en la URSS bajo la dirección de Stalin.
  3. Lucha de clases: La lucha entre las clases sociales por el poder y la dominación.
  4. Reforma democrática: La intento de Stalin de promover la democracia y la participación popular en la URSS.
  5. Burocracia: La estructura de poder y administración en la URSS que Stalin intentó reformar.

Extractos del texto:

  • "Stalin es tal vez uno de los personajes más demonizados de la historia del comunismo."
  • "La historiografía oficial en el que impera el paradigma anticomunista y más concretamente el paradigma antialin ha creado un relato único y oficial sobre Stalin y este relato es indiscutible."
  • "La lucha de clases en la URSS se refiere a la lucha entre las diferentes clases sociales en la Unión Soviética, incluyendo la clase trabajadora, la burguesía y la burocracia."
  • "El pacto Riventromolotov fue un acuerdo de no agresión entre la URSS y Alemania, firmado en 1939."
  • "El papel de Stalin en la guerra se refiere a su liderazgo durante la Segunda Guerra Mundial, en la que la URSS jugó un papel clave en la derrota de la Alemania nazi."




Análisis del texto y puntos cruciales sobre Stalin
Presenta una crítica a la visión tradicional de Stalin y su legado, argumentando que ha sido demonizado por la historiografía oficial anticomunista. A continuación, se presentan los puntos cruciales sobre Stalin mencionados en el texto:
Críticas a Stalin
  • Stalin fue un líder autoritario que concentró el poder y eliminó a sus rivales políticos.
  • Fue responsable de la represión y el terror en la Unión Soviética, incluyendo la muerte de millones de personas.
  • Su política de industrialización y colectivización fue brutal y causó sufrimiento a muchos campesinos.
  • Su liderazgo durante la Segunda Guerra Mundial fue cuestionable, y su papel en la victoria soviética ha sido exagerado.
  • Su política exterior fue agresiva y expansionista, lo que contribuyó a la Guerra Fría.

Defensa del Actuar de Stalin frente a las Críticas
A continuación, se presentan algunos puntos que defienden el actuar de Stalin frente a las críticas que se suelen hacer:
  • La Lucha por la Reforma Democrática: Stalin intentó implementar una reforma democrática para separar el Estado del partido y promover la desburocratización. Sin embargo, esta reforma fue obstaculizada por los líderes regionales que no querían perder sus privilegios.
  • La Represión y los Bloques Clandestinos: La represión en la Unión Soviética se debió en parte a la existencia de bloques clandestinos que atentaron contra el partido y el Estado soviético. Stalin y otros líderes soviéticos creyeron que estos bloques representaban una amenaza real para la seguridad del Estado.
  • El Pacto Riventromolotov: El pacto no fue una repartición de Polonia, sino una creación de esferas de influencia. La Unión Soviética estaba tratando de protegerse de la amenaza nazi y buscaba acuerdos con otros países para contrarrestar esta amenaza.
  • El Liderazgo en la Guerra: Stalin desempeñó un papel importante en la victoria soviética en la Segunda Guerra Mundial. Su liderazgo y decisiones estratégicas fueron clave para la derrota del nazismo.
  • La Industrialización y la Modernización: Stalin lideró la industrialización y modernización de la Unión Soviética, lo que transformó el país en una potencia económica y militar.
  • La Defensa de la Revolución: Stalin y el partido comunista soviético estaban comprometidos con la defensa de la revolución y la construcción del socialismo en la Unión Soviética. Las críticas a Stalin deben entenderse en el contexto de la lucha de clases y la amenaza imperialista.

Es importante destacar que Stalin no fue un líder perfecto y cometió errores graves. Sin embargo, su legado debe ser evaluado en el contexto de la época y las circunstancias en que se encontraba la Unión Soviética.

Argumentos sobre la historiografía
  • La historiografía oficial anticomunista ha creado un relato distorsionado y simplista de Stalin y su legado.
  • La mayoría de los historiadores anticomunistas no tienen en cuenta las complejidades y contradicciones de la historia soviética.
  • Es necesario reevaluar la figura de Stalin y su legado de manera objetiva y crítica, teniendo en cuenta las nuevas evidencias históricas y documentales.











Subtitulo del video generados automaticamente:

Stalin es tal vez uno de los personajes más demonizados de la historia del comunismo.

Su figura y legado político es atacado por distintos activistas y militantes de diversas ideologías, liberales, anarquistas, trosquistas, comunistas de izquierdas, socialdemócratas.

Todos ellos atacan a Stalin y en el ataque a Stalin convergen todas estas ideologías.

La historiografía oficial en el que impera el paradigma anticomunista y más concretamente el paradigma antialin ha creado un relato único y oficial sobre Stalin y este relato es indiscutible, ya que si los historiadores ponen en duda este relato, son considerados historiadores revisionistas.

Y si los comunistas desmentimos las mentiras anticomunistas sobre Stalin y la URS de aquellos años, somos desacreditados, criminalizados y nuestra opinión es cancelada inmediatamente porque estamos defendiendo a un tirano, a un dictador y a un régimen totalitario.

¿Cuál es el relato oficial que ha impuesto la historiografía oficial sobre Stalin? Pues no hay nada más que ver.

los medios de comunicación y los documentales que hay en en History Channel, en BBC, escuchar distintos influencers anticomunistas o a historiadores mainstream para darnos cuenta de cuál es el relato oficial sobre Stalin.

Pues bien, según este relato, Stalin era un bolchevique desconocido hasta el fallecimiento de Lenin y usó distintas tretas políticas para hacerse con el poder en la URS, apartando a Trosky, que supuestamente debía haber sido el sucesor de Lenin.

Stalin se acabó haciendo con la Secretaría General del Partido y comenzó a concentrar el poder y a eliminar a los viejos bolcheviques que le suponían una amenaza o que eran rivales políticos.

En un momento, según este relato oficial, Stalin se volvió paranoico, se volvió loco y comenzó a matar a millones de personas y por el camino dejó otros tantos millones de ucranianos muertos por hambre.

Como era un tirano, pues llegó a un acuerdo con los alemanes en el pacto Riventrop Molotov para repartirse Polonia.

En la Segunda Guerra Mundial desempeñó un nefasto papel porque Laurs perdió importantes batallas al principio de la guerra y la guerra, la gran guerra patria, la solamente lo ganó gracias a los aliados porque le suministraron armas y desembarcaron en Normandía.

El papel de Stalin en la guerra fue nefasto.

Eso es lo que defiende el relato oficial.

Y además, después de la guerra, Stalin, personalmente él quiso anexionarse la mitad de Europa, comenzando la Guerra Fría.

Brevemente os he resumido en qué se basa el relato oficial y único sobre Stalin, pero este relato es sumamente infantil y además simplista porque personalizan Stalin muchos de los errores cometidos por el gobierno soviético.

personaliza en Stalin las batallas que se perdió en los primeros compases de la gran guerra patria y además omite cualquier contextualización histórica, las condiciones materiales, las particularidades nacionales, eh todo la situación geopolítica que había en ese tiempo.

Se omite completamente todo para personalizarlo todo en Stalin y como no, para demonizarlo.

Pero desgraciadamente la gente asimila este relato y la da por buena.

Si analizamos este relato, nos daremos cuenta que efectivamente es un relato infantil y simplista, pero hay que admitir que es muy potente porque es fácil de entenderlo y de asimilarlo y no hace falta entrar en cuestiones demasiado técnicas o abstractas para cumplir con el objetivo de demonizar a Stalin y criticar a todos aquellos que lo defienden y lo reivindican.

De hecho, no hay más que ver los miles de comentarios que me dejan muchos anticomunistas en el canal o los comentarios que hacen los anticomunistas en otros canales comunistas para daros cuenta que siempre se repiten las mismas mentiras, falacias y críticas anticomunistas y antiestalinistas.

Siempre son las mismas, las repiten como si fueran loros.

Ahora bien, estos anticomunistas se consideran librepensadores y lo que no se dan cuenta es hasta qué punto les han lavado el cerebro para aceptar este relato oficial y además han asimilado este relato oficial y único de manera acrítica, sin contrastarlo, sin leer los documentos históricos y las pruebas materiales que tenemos hoy.

No voy a generalizar en todos los anticomunistas porque hay anticomunistas que hacen críticas serias y hay que tenerlas en cuenta.

Incluso historiadores que a pesar de ser anticomunistas hacen un trabajo loable, aplaudible a la hora de reevaluar la figura histórica de Stalin.

Pero la mayoría de los anticomunistas no hacen críticas infantiles y absurdas sobre Stalin, pero en el fondo no es culpa de ellos, es culpa de la imposición de este relato.

simplista que ha impuesto la historiografía oficial donde impera el paradigma anticomunista y el paradigma antialin.

Y es que además los anticomunistas parten con ventaja en las discusiones históricas sobre el legado de Stalin, porque tienen por detrás todo el apoyo académico y literario de la propaganda anticomunista que ha crecido enormemente desde hace varias décadas y simplemente tienen que repetirla.

En cambio, los comunistas estamos en desventaja porque debemos entrar en cuestiones concretas, tenemos que hacer contextualizaciones históricas, tenemos que explicar las condiciones materiales y claro, ya empezamos a entrar en cuestiones demasiado concretas y que la gente se pierde.

Es mucho más fácil asimilar que Stalin era un dictador, que Stalin era un tirano, que Stalin eh traicionó la revolución y se acabó.

Ese relato es mucho más sencillo de asimilar lo que empezar a contextualizarlo y a explicar las complejidades que derivan de un proceso revolucionario y sobre todo de la gobernanza de un proceso revolucionario.

Pero hay que librar esa lucha política, ideológica, cultural e histórica sobre Laurs y también sobre Stalin.

Las mentiras sobre Stalin, y esto es extensible a las mentiras anticomunistas generales, vienen desarrollándose desde hace décadas.

No son nuevas, pero cogieron mucha fuerza durante la Guerra Fría como parte de la guerra psicológica contra la URS y el comunismo.

Porque si algo entendieron los servicios de inteligencia del imperialismo es que para derrotar realmente a la Unión Soviética y al movimiento comunista internacional, lo que había que hacer era una operación psicológica, una guerra psicológica.

Y parte de esa operación son las mentiras anticomunistas.

Yo lo he dicho muchas veces, las mentiras anticomunistas y en el caso de este vídeo, las mentiras contra Stalin o sobre Stalin forman parte del método de dominación no violento, porque al propagarlas permiten tergiversar, falsear y criminalizar la historia del movimiento comunista de la Unión Soviética y de esta manera alejar a los trabajadores de la causa revolucionaria, de la causa comunista.

Porque evitar la creación de un partido comunista revolucionario no solamente se hace mediante la represión y el uso de la fuerza, sino que también mediante estas falsificaciones, esta propaganda anticomunista, esta manipulación anticomunista se evita que los trabajadores se acerquen a los comunistas porque acaban generando un una idea equivocada sobre lo que fue la Unión Soviética y sobre lo que es el comunismo.

Y en el centro de muchas de las mentiras anticomunistas están las mentiras sobre Stalin.

Las mentiras sobre Stalin también han existido siempre y además son transversales porque van desde la derecha hasta la izquierda e incluso hay muchas mentiras sobre Stalin que vienen desde el campo comunista.

Por parte de los comunistas he de mencionar a tres Trosky, Krusev y Gorbachov.

Ellos fueron los que más mentiras sobre Stalin difundieron durante décadas.

Es más, hoy muchos historiadores anticomunistas recogen esas mentiras para criticar a Stalin, pero hoy tenemos muchas pruebas que demuestran cómo las mentiras propagadas por Trosky, Krusev y Gorbachov son precisamente mentiras y que no tienen evidencia empírica.

Entonces, esto hay que dejarlo muy claro y dejar de repetir como un loro las mentiras anticomunistas, porque las mentiras anticomunistas se pueden entender en un contexto muy concreto en el que todavía no se tiene la información suficiente y se habla por ignorancia.

Pero hoy que tenemos información y muchos archivos se han desclasificado, se tienen que desechar completamente muchas de las mentiras anticomunistas difundidas durante décadas.

Tal vez la disputa la disputa Trosky Stalin es una de las disputas más importantes dentro de la historia de la Unión Soviética.

Fue Trosky quien lanzó los primeros ataques contra Stalin y también las primeras mentiras sobre Stalin.

Y esto hay que dejarlo muy claro porque es que muchas de las críticas que lanzó Trosk en su momento están condicionadas por la derrota política y organizativa que sufrió la Unión Soviética en aquellos años.

Esto es que dejarlo muy claro y además muchos trosquistas las han propagado haciéndole el juego sucio al imperialismo.

Y yo puedo entender que al ser Stalin el máximo rival de Trosky se utilicen muchos ataques con Stalin.

Pero claro, lo que no se puede hacer es teniendo hoy pruebas continuar difundiendo las mismas mentiras anticomunistas.

Eso es lo que no se puede hacer.

No se puede hacer.

Después de Trosky, el que más atacó a Stalin fue Nikita Krusev.

Él recuperó el espíritu anti Stalin, es más, lo convirtió en política de estado con la desestalinización que inauguró con el discurso secreto que leyó en el 20 congreso del Pecus en 1956.

Y los últimos comunistas que pusieron el colofón a la propagación de las mentiras sobre Stalin fue el dúo Gorbachov y Akoflev, los cuales emprendieron una segunda desestalinización con la Glasnost para crear las bases ideológicas y políticas necesarias para democratizar en términos burgueses, la URS, implantar la perz troica y acabar con lo poco que quedaba de soviético.

En la URS, muchos historiadores, ya digo, se han valido de las mentiras antialin difundidas por Trsky, Krusev, Gorbachov, etcétera, porque supuestamente para los historiadores anticomunistas utilizar fuentes comunistas les da mayor objetividad y veracidad.

Sin embargo, lo que comiten es que estas fuentes en las que se basan están claramente viciadas por los intereses políticos que tenían ellos.

Troski atacar a Stalin para reivindicar su figura.

Krusev emprender la desestalinización y Gorbachov y Jacovlev emprender una segunda desestalinización para poder implantar la perestroica y la Glasnost, lógicamente para democratizar el país.

Pero si algo positivo tuvo el desmantelamiento de la Unión Soviética, fue la desclasificación progresiva de los documentos oficiales de la URSS, que ha permitido a los historiadores objetivos, aunque sean anticomunistas, desmentir muchas de las mentiras, falacias y mitos propagados sobre Stalin.

Y precisamente toda esa información que ha salido a la luz obliga a reevaluar y a reescribir la figura y el legado político de Stalin.

Pero, ¿qué es lo que hace la historiografía oficial? no difunde todas estas nuevas cuestiones, toda esta nueva información, todos estos nuevos descubrimientos no los difunde porque estaría obligado la historiografía oficial a reevaluar la figura de Stalin.

Y una reevaluación equivaldría a aceptar que una gran parte del abecedario anticomunista difundido durante décadas está basado en la mentira, la falsedad y la manipulación.

Y eso los anticomunistas no lo pueden permitir, no pueden permitir admitir abiertamente que han estado mintiendo durante décadas con el único objetivo de instigar una contrarrevolución en la Unión Soviética y hoy de evitar que el movimiento comunista vuelva a fuerza.

No, Stalin no fue un dictador sanguinario como lo venden los anticomunistas y el relato oficial anticomunista.

No es que los anticomunistas caen en el error de crear a un Stalin imaginario.

Se crean su propio Stalin, lo descontextualizan de las condiciones nacionales de la URS y de las condiciones geopolíticas de ese momento y sobre todo omiten la existencia y la agudización de la lucha de clases en el interior de la URS, puesto que la lucha de clases no desaparece después de la toma del poder, sino que continúa.

Pero claro, no tener en cuenta la lucha de clases permite seguir difundiendo la idea de que Stalin se volvió paranoico, que veía enemigos por todas partes o que estaba habido de poder.

Y esto es falso porque se agudizó enormemente la lucha de clases en la URS, pero esto no lo quieren aceptar.

Además, el desmantelamiento de la URS creo creo que es una buena prueba de que la lucha de clases existía en la URS, porque esa lucha de clases no la acabó ganando la clase trabajadora soviética, sino la nueva burguesía.

Y son los que hoy gobiernan Rusia y muchas exrepúblicas soviéticas.

Y se ha revertido muchas de las políticas revolucionarias que se implantaron en la Unión Soviética.

a raíz del proceso iniciado en octubre de 1917.

Voy a dejar unas cuestiones muy claras para que al menos os replanteéis la demonización de la figura histórica de Stalin y os aventuréis a entender tanto a él como su legado de manera mínimamente objetiva.

Mínimamente objetiva.

Pues bien, Stalin no era ningún desconocido en el movimiento comunista del Imperio Ruso.

Es que no lo era.

Él era uno de los cuadros más importantes del Cáucaso y su primera etapa como bolchevique se basó en consolidar el movimiento bolchevique en el Cáucaso.

La idea de que era un desconocido viene del hecho de que Stalin fue un cuadro que estuvo muchos años en la clandestinidad.

No fue un teórico.

Nadie dice que nadie defiende que Stalin fuera un teórico.

Es que nadie tampoco era una figura pública destacada al estilo Lenin, Trosky y muchos otros.

no lo era.

Él en su primera etapa como Coba destacó por ser un hombre de acción, un hombre de organización, de ahí muchos de sus encarcelamientos y sus numerosos destierros a Siberia, de los cuales escapó en muchas ocasiones.

Claro, esta etapa de Stalin como Coba es bastante desconocida.

Es bastante desconocida porque es la etapa de Stalin como revolucionario y no tanto como estadista.

Stalin, a diferencia de otros cuadros, no dio bandazos.

Desde el momento en que el Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia se dividió, él apoyó a Lenin y a los bolcheviques.

En primer momento no dudó y los apoyó.

Stalin es verdad que comenzó a importancia en la el movimiento comunista del imperio ruso, no solamente en el Cáucaso, sino en el Imperio Ruso tras su regreso del destierro después de la revolución de febrero.

Y todo hay que decirlo, junto a CENF no adoptó una postura correcta sobre el gobierno provisional porque defendieron la defensa crítica del gobierno provisional.

Yo eso lo critico, no fue una estrategia y un un análisis de las condiciones materiales correctas.

O sea, yo admito, yo digo los las críticas a Stalin y las hago y las hago, pero de manera evaluada y objetiva.

Bien, también hay que decir que cuando Lenin publicó las tesis de abril y hubo una discusión política y teórica bastante importante dentro de los bolcheviques, Stalin corrigió su postura.

Camenev siguió terco, pero Stalin corrigió su postura.

y corregir está muy bien, hacer autocrítica y corregir está bien, pero claro, muchos muchos anticomunistas o comunistas enemigos de Stalin, ¿qué es lo que hacen? No, pero Stalin dijo que había que apoyar de manera crítica al gobierno provisional y ya está, parece que no puede cambiar de postura.

cometió un error y fue un error muy grave analíticamente hablando y fue Lenin que claramente como cuadro más teórico y principal líder bolchevique fue quien le corrigió y corrigió muchos otros cuadros, por cierto, porque la opinión de Stalin era la opinión de la mayoría de Pafta.

A partir de ahí está el informo parte del comité militar revolucionario que fue el encargado de lanzar el asalto al poder en octubre de 1917.

También destacó en la guerra civil y más concretamente en la ciudad de Charichin, que después se llamó Stalingrado.

Porque Stalingrado no se llamó Stalingrado después de la Segunda Guerra Mundial, no, se llamó después de la guerra civil por el gran papel desempeñado por Stalin en Charichin.

Stalingrado hoy Volgogrado y también en la guerra civil llegó a ser un cuadro bastante recurrente por parte de Lenin, porque Lenin solía mandar a Stalin a los frentes en los que había desorden y las tropas estaban desmoralizadas.

Y este papel de Stalin en la guerra civil se suele omitir para maximizar el papel de Trosky.

Esto tampoco es porque nosotros no escondemos que eh o no omitimos que Trosky desempeñó un papel importante en la revolución de octubre, en la guerra civil, con el ejército rojo.

Nosotros no lo desmentimos.

Los que desmienten y omiten el papel de Stalin en la guerra civil son los enemigos de Stalin.

Eso no es una evaluación objetiva.

Y lo mismo digo de la figura de Trosky.

Ojo, eh, también defiendo que la figura de Trosk hay que evaluarla de manera objetiva y si hay que hacer las críticas, se hacen, pero de manera objetiva.

Bien.

Y el papel desempeñado por parte de Stalin antes de que Lenin muriera fue un papel muy importante porque Stalin no llega a disputarse el poder con otros bolcheviques muy importantes de manera casual, o sea, por casualidad.

no disputa el poder porque todo el trabajo que hizo le precede, le precede era un cuadro importante a esas alturas en 1921 22 Stalin era un cuadro destacado en todo el partido bolchevique y todo el trabajo militante que había hecho Lenin lo sabía y era consciente de ello.

Pues bien, Stalin acabó siendo el secretario general del partido adelantando a Trosky en la disputa del poder.

Y aquí obviamente se dice que Stalin se valió de tretas políticas y de juego sucio para ascender.

Hoy tenemos material suficiente para desmentir esta falacia.

Es que tenemos las pruebas.

Y tal vez, en mi opinión uno de los mejores documentos y bueno y libro que desmiente el hecho del ascenso al poder de Stalin como algo maquiabélico es la obra de James Harris titulado Stalin como secretario general.

Es una obra muy buena.

que evalúa objetivamente el ascenso al poder de Stalin, lejos de la caricaturización que hizo Troski en su momento.

La candidatura de Stalin como secretario general fue propuesta por Sinobiev y Kenev y tuvo la aprobación inicial de Lenin.

Es más, el propio Stalin pasó los últimos años de vida de Lenin como encargado de la atención médica de Lenin, lo que demuestra que había cercanía entre ellos, había una relación estrecha entre ellos, porque a Stalin no se le nombra encargado de la atención y supervisión médica de Lenin por casualidad.

Bien, y debo dejar claro que la Secretaría General del Partido no se sucedía en la URS.

La URS no era una monarquía, por lo que ni Trosky ni Stalin podían suceder a Lenin.

Tenían que ser elegidos.

Eso de que los trosquistas dicen, "No, Trosk era el verdadero sucesor de Lenin, pero que la URS no se sucedían los cargos, se elegían." Esto hay que dejarlo muy claro.

Y Stalin ganó la batalla política al ser elegido por la mayoría del partido.

Esto es así.

Esto es así.

Pero claro, aquí es donde entra el famoso testamento de Lenin, el mal llamado testamento de Lenin, en el que Lenin muestra su preocupación por la disputa entre Stalin y Trosky.

En su momento se discutió el propio testamento de Lenin.

Stalin puso su cargo a disposición del partido por el testamento de Lenin, por las críticas de Lenin.

Pero, ¿sabéis qué? El partido no aceptó que renunciara.

No aceptó su dimisión y esto pasó varias veces en la Unión Soviética.

Fue mantenido en el poder.

Stalin.

Esto es así.

Y además es que el testamento no es ningún testamento, simplemente son cartas dictadas por Lenin porque ya no podía escribir y en el que muestra su preocupación por la disputa entre Stalin y Trosky.

También muestra cierto recelo al poder que había concentrado Stalin y tenía ciertas dudas si Stalin podía manejar el poder realmente.

Ya está, ya está.

Hay anexos, hay anexos en el que sí critica más duramente a Stalin por lo que pasó con Nasha Cruskaya, eso es cierto, pero también critica a Trosky.

Además, a Trosky lo llama burócrata y Stark mismo anexo lo es utilizado muchas veces por los propios trosquistas, pero por Comitis que también ataca a Trosky.

O sea, nosotros aceptamos que criticó a Stalin también decimos que atacó a Trosky.

Nuestros cristos no hacen esto.

Es que no, la verdad que no entiendo porque critican a los marxistas leinistas en los que reivindicamos a Stalin de que hacemos culto a la personalidad de Stalin y el culto a la personalidad de Trosky que hacen muchos trosquistas es increíble, la verdad es increíble y yo nunca lo voy a entender.

Hay que hacer una evaluación objetiva objetiva de las cintas figuras históricas que hubo en la Unión Soviética, porque si no no vamos a entenderlos.

Y además hoy hay fuertes sospechas de que los anexos de ese mal llamado testamento de Lenin pueden ser falsos.

pueden ser falsos porque muchos de ellos, al menos los anexos, salieron en la época de Krusev y con cosas que no encajan, con documentos, bueno, no me voy a extender porque tenéis un vídeo en el canal hablando sobre el testamento de Lenin y ahí saco a la luz todas las incongruencias que rodean al testamento de Lenin.

Cuando Stalin se convirtió en secretario general del partido, no terminó la disputa política dentro del partido porque las distintas oposiciones que existían se unieron para crear la oposición unificada.

Y esta oposición también fue derrotada, obtuvo un apoyo mínimo, escaso dentro del partido y los opositores pasaron de la batalla política legal partidista a la batalla clandestina.

Aquí la clave de la represión que se desató los años 30 fueron los bloques clandestinos.

Por eso es tan importante demostrar la existencia de los bloques clandestinos que atentaron contra altos cargos del partido y complotaron y conspiraron contra Stalin.

Muchos anticomunistas, incluso muchos trosquistas, niegan la existencia de los bloques clandestinos.

¿Por qué los niegan? Porque al negar que existieran bloques clandestinos en la Unión Soviética, se puede aceptar y difundir la mentira de que Stalin se volvió loco, de que Stalin veía enemigos por todas partes y que Stalin quiso matar a todo el mundo.

Eso no es verdad, porque hubo una base material que desató la represión.

Esos fueron los bloques clandestinos.

Porque los bloques clandestinos sí existieron en la Unión Soviética.

y actuaron de manera clandestina en contra del partido y del Estado soviético.

Más, el propio historiador trosquista Pierre Bruet al examinar los archivos de la Universidad Harvard sobre Trsky, no tuvo otra que aceptar que precisamente existieron los bloques clandestinos y que Trosky sabía de la existencia de estos bloques clandestinos y ni qué decir del historiador Arch Getti, que tiene unos cuantos libros y obras sobre la existencia de los bloques clandestinos, cómo funcionaron estos bloques clandestinos y el la represión que se desató en los años 30 consecuencia de las acciones clandestinas, boicoteadoras y de sabotaje de los miembros de estos bloques clandestinos.

Otro aspecto desconocido de Stalin es la lucha por la reforma democrática que trató de implantar en la URS y que fue la base de muchas de las represiones que se acabaron desatando en la Unión Soviética.

Esta lucha por la reforma democrática de Stalin, su máximo objetivo era separar el estado del partido, porque es verdad que unas de las deficiencias de la Unión Soviética es que el partido y el estado eran uno.

Entonces, el partido realmente no funcionaba como vanguardia del proletariado.

Literalmente el partido controlaba el Estado y ahí había eh se solapaban muchas acciones cuando realmente debía ser el Estado el que debía regir la vida política.

y partido tenía que cumplir con una función social e ideológica y sobre todo separar el partido del Estado podría permitir un proceso de desburocratización y todo eso lo defendió Stalin.

Eso de que Stalin era un burócrata, a la información que con la información que tenemos hoy, tenemos que ir desechándolo.

y sobre todo el hecho de la lucha por la reforma democrática y el proceso de desburocratización que quería llevar a cabo con las elecciones, desmiente completamente eh la filia de Stalin para con la burocracia.

Entonces, aquí en la lucha por la reforma democrática es donde se generó un enfrentamiento abierto y directo entre los líderes regionales y el partido.

se creó una lucha enorme porque claro, la reforma democrática que intentó implantar Stalin a través de unas elecciones alteraba totalmente los privilegios de los líderes regionales, porque los líderes regionales estaban en esas posiciones por trayectoria militante, no porque valieran como gestores, no por sus capacidades intelectuales, económicas, de dirección, no, sino por su trayectoria militante.

y sabían perfectamente que con unas elecciones el pueblo trabajador podría elegir a otros más capacitados para esos puestos, para para la dirección económica, para la gestión de una municipalía, de un consejo, etc., etc.

Claro, hay muchos líderes regionales iban a perder su estatus y no lo permitieron.

No lo permitieron.

Generaron tal ambiente dentro de la Unión Soviética.

sobre todo las distintas regiones que hicieron creer a la plana mayor del partido de que había sabotajes, acciones criminales por doquier.

La máxima de luchar contra los enemigos del pueblo se convirtió en la máxima más importante en aquellos años.

Y no hay nada más que ver.

las luchas internas que había en el partido para darnos cuenta de que Stanov, Stalin y Molotov al principio no creían en que existiera semejante conspiración en la Unión Soviética, de que era exagerado la cuestión de los enemigos del pueblo y que había que llevar a cabo la lucha por la reforma democrática.

que había que implantar realmente la reforma democrática porque si no la Unión Soviética iba a arrastrar una deformación política muy grande.

¿Qué es lo que ocurrió? Que salieron a la luz los bloques clandestinos.

Se dieron cuenta de que no solamente eran bloques clandestinos, sino que la NKVD de Yagoda y después de Yesov estaban implicados de que había una conspiración militar.

Y lógicamente ahí Stalin perdió la lucha por la reforma democrática y además se creó un caldo de cultivo muy grande, muy potente para desatar las represiones.

Os he hablado de los bloques clandestinos, de la conspiración dentro de la NKVD, de la conspiración dentro del ejército, la amenaza del cerco imperialista, el proceso de fascistización que se estaba dando en Europa, los privilegios de los líderes regionales, todo eso generaron la situación perfecta, idónea para desechar completamente la reforma democrática que quería emprender Stalin en la Unión Soviética.

Así de claro.

Y se produjeron verdaderos desmanes, eso es verdad, desmanes por parte de la troica.

Y estas troicas sirvieron para afianzar el poder de los líderes regionales y de la NKVD ante unas hipotéticas elecciones.

Porque realmente estas troicas en la práctica no eliminaron a enemigos del pueblo, eliminaron a competidores de los líderes regionales.

Esto hay que dejarlo muy claro y no hay nada más que ver que cuando ya comenzaron a entender lo que estaba pasando, se desmantelaron las troicas y se juzgaron a muchos de los responsables de estos desmanes, como por ejemplo Yesov.

Esto hay que dejarlo muy claro.

Y hoy tenemos disponibles muchas investigaciones y obras importantes que dan veracidad a todo lo que estoy diciendo y obligan a hacer una reevaluación de las represiones estalinistas, del gran terror y de todas estas cuestiones.

Yo os voy a mencionar algunas obras, las muchos muchas de las investigaciones de Arch Getti, recomiendo todas, todas.

Juli Zukov y su obra Otro Stalin.

James Harris y su obra La anatomía del terror, la violencia política bajo Stalin.

Wendy Goldmand y su obra Terror y democracia en la era de Stalin.

David Priestland, El estalinismo y la política de movilización, ideas, poder y terror en la Rusia de Entre guerras.

La obra tan importante de Groverfur, Stalin y la lucha por la reforma democrática.

Y hay muchas obras más, pero yo recomiendo esas para entender todo lo que estoy diciendo.

Entonces, hay que tener en cuenta que ya poco a poco ese relato oficial sobre Stalin se tambalea, se cae y tenemos que desechar completamente de que Stalin se volvió loco y que vio enemigos del pueblo por todos los lados y que quito y que quiso quitarse a sus rivales políticos del medio.

Y además lo más importante todo, que los juicios de Moscú fueron genuinos, están fundamentalos, fundamentados.

Esto significa que Stalin no tuvo ninguna responsabilidad.

No, no significa eso, porque Stalin tuvo responsabilidad, aprobó las troicas, no estuvo constantemente encima de los desmanes que se estaban cometiendo, no era consciente de la verdadera magnitud, del terror que se estaba propagando por la Unión Soviética.

Y voy a dejar muy claro, la ignorancia no exime del delito.

Con esto creo que lo estoy diciendo todo.

Stalin fue derrotado políticamente en la lucha por la reforma democrática.

Está tiene responsabilidad en todas estas cuestiones y porque era el el principal líder de la Unión Soviética.

Claro que tiene responsabilidad, pero lo que estoy diciendo es que su figura tiene que ser reevaluada, reescrita y tienen que ser desechadas muchas de las falacias y mentiras anticomunistas sobre Stalin, porque así no vamos a entender realmente en qué consistió la URS de Stalin.

Después, una de las pruebas más claras para los anticomunistas de que muestran que Stalin fue un dictador y un tirano es el pacto riventromotov.

Pero claro, este pacto, ¿qué significó? ¿Se repartieron realmente Polonia? ¿Qué territorios invadió la Unión Soviética? Porque claro, los territorios con los que se hizo la Unión Soviética en septiembre de 1939 fueron territorios del Imperio Ruso.

Fueron los territorios que Polonia arrebató a la Rusia soviética en la guerra polaoviética y que se oficializaron en el tratado de Riga.

¿Por qué el Tratado de Riga está bien y el pacto Riventromolotof está mal? ¿Por qué? ¿Por qué? Además, eh los anticomunistas omiten completamente los distintos llamados de Stalin a los países considerados democráticos para llegar a acuerdos en contra de Alemania.

Reino Unido, Francia, no quisieron saber absolutamente nada de la Unión Soviética.

No querían formar una alianza antifascista, no la querían.

después en la guerra, pero demasiado tarde.

¿Por qué no se habla de las agresiones cometidas por Alemania, Italia y Japón antes de que comenzara la Segunda Guerra Mundial? ¿Por qué? ¿Por qué no se habla del pacto de Monis de 1938 cuando literalmente le entregaron Checoslovaquia a los alemanes? ¿Por qué omite todo eso? ¿Por qué incluso la propia Unión Europea? La propia Unión Europea considera el pacto Riventromolotov como el comienzo de la Segunda Guerra Mundial.

Esto es falso.

Esto es falso.

Y es que además el propio pacto no contempla ninguna repartición de Polonia, sino la creación de esferas de influencia, que es muy distinto.

Lo mismo sucede con el liderazgo de Stalin durante la guerra.

Con tal de atacar a Stalin, se se desacredita su papel en la guerra.

Y es muy común incluso escuchar a comunistas anti Stalin decir que la URS ganó la guerra a pesar de Stalin.

No, señores, no.

El liderazgo de Stalin en la guerra fue clave y los historiadores consecuentes y objetivos que han estudiado el trabajo del Estado Mayor durante la guerra y el papel de Stalin se dan cuenta de que el papel de Stalin durante la guerra fue indispensable.

La Pero claro, ellos acogen a la las depuraciones que hubo en el Ejército Rojo, a las primeras derrotas que sufrió el Ejército Rojo y toda la reestructuración del Ejército Rojo, las importantes batallas que se consiguieron después.

¿Por qué omite todo eso? Historiadores como Benjamin Sart en su libro El regalo de Stalin, Joffrey Roberts en su libro Las guerras de Stalin, que es un libro enorme y maravilloso, o Alfred Rieber en su libro Stalin como comandante desmiente completamente que Stalin no tuviera ninguna importancia a la victoria soviética.

Al contrario, destacan enormemente el papel de Stalin en la guerra.

Entonces, no nos damos cuenta que se ha creado una caricaturización de Stalin que no es la correcta.

Se pueden y se deben hacer las críticas pertinentes a Stalin porque sin hacer un balance objetivo del trabajo de la Unión Soviética, mientras que está línea al secretario general del partido, solamente podemos caer en la romantización y la nostalgia prosoviética que realmente nos sirve absolutamente de nada.

de cara trabajar para el futuro.

Pero las críticas no pueden basarse en aceptar completamente el relato oficial anticomunista, porque a mí a veces me da la sensación de que al leer a comunistas antialin leyendo a anticomunistas.

Y esto tiene que hacer pensar a más de uno.

Esto tiene que hacer pensar a más de uno, porque repetir el ABC de las mentiras anticomunistas sobre Stalin demuestra que no se han tenido en cuenta ninguno de los factores que os acabo de mencionar y explicar, que no se tien en cuenta las nuevas evidencias históricas y documentales y que simplemente se está repitiendo lo que el mundo académico anticomunista ha difundido durante años.

Incluso se utiliza el epíteto de estalinista como insulto, como algo peyorativo, como algo negativo, tratando de demostrar que es una degradación del pensamiento marxista y esto lo hacen extensible al marxismo leninismo.

Ese estalinismo no es más que el marxismo leninismo puesto en práctica en condiciones de derrota de la revolución internacional con la imposición del cerco imperialista con un país que debía recuperarse y desarrollar las fuerzas productivas y con la agudización de la lucha de clases en el interior del país.

Eso es en realidad estalinismo, marxismo, leinismo puesto en la práctica en esas condiciones concretas.

No se puede como si fuera un dogma, pero hay que tenerlo muy en cuenta.

Algunos huyen de entender las contradicciones que surgen del de ejercer el poder y para ellos es mucho más bonito romantizar las experiencias y procesos revolucionarios que fueron derrotados.

¿Por qué? porque no son mancillados, no incurren en contradicciones y pasan a la historia como procesos puros.

Y esto en verdad es un complejo de derrota o de fetichismo de la derrota en toda regla, porque hay que hacer esfuerzos para entender las contradicciones que surgen de ejercer el poder tras la toma del poder.

Porque las contradicciones que le surgieron a la URS y concretamente a Stalin seguramente serán similares a las contradicciones que surgirán a las futuras repúblicas socialistas que se puedan llegar a crear.

Y no hay que pasar por alto de estas contradicciones, no.

Hay que sacarlas a la luz, ver cómo se manejaron, hacer las críticas pertinentes y mejorar, porque nuestra tarea es superar el trabajo que realizaron los soviéticos y además consolidarlo de cara a que se pueda dar una revolución en distintos países que se propague y de esta manera conquistar un mundo comunista.

Esa es realmente nuestra misión y no quedarnos simplemente en idealizaciones abstractas de revoluciones que fueron derrotadas por x o y razones.




Defensa de Stalin: Argumentos contra las Críticas
A continuación, te presento algunos extractos que defienden el actuar de Stalin frente a las críticas:
  • La Lucha por la Reforma Democrática: Stalin intentó implementar una reforma democrática para separar el Estado del partido y promover la desburocratización. Sin embargo, esta reforma fue obstaculizada por los líderes regionales que no querían perder sus privilegios.
"La lucha por la reforma democrática de Stalin, su máximo objetivo era separar el estado del partido, porque es verdad que unas de las deficiencias de la Unión Soviética es que el partido y el estado eran uno."
  • La Represión y los Bloques Clandestinos: La represión en la Unión Soviética se debió en parte a la existencia de bloques clandestinos que atentaron contra el partido y el Estado soviético. Stalin y otros líderes soviéticos creyeron que estos bloques representaban una amenaza real para la seguridad del Estado.
"La clave de la represión que se desató los años 30 fueron los bloques clandestinos. Por eso es tan importante demostrar la existencia de los bloques clandestinos que atentaron contra altos cargos del partido y complotaron y conspiraron contra Stalin."
  • El Pacto Riventromolotov: El pacto no fue una repartición de Polonia, sino una creación de esferas de influencia. La Unión Soviética estaba tratando de protegerse de la amenaza nazi y buscaba acuerdos con otros países para contrarrestar esta amenaza.
"El pacto no contempla ninguna repartición de Polonia, sino la creación de esferas de influencia, que es muy distinto."
  • El Liderazgo en la Guerra: Stalin desempeñó un papel importante en la victoria soviética en la Segunda Guerra Mundial. Su liderazgo y decisiones estratégicas fueron clave para la derrota del nazismo.
"El liderazgo de Stalin en la guerra fue clave y los historiadores consecuentes y objetivos que han estudiado el trabajo del Estado Mayor durante la guerra y el papel de Stalin se dan cuenta de que el papel de Stalin durante la guerra fue indispensable."
  • La Industrialización y la Modernización: Stalin lideró la industrialización y modernización de la Unión Soviética, lo que transformó el país en una potencia económica y militar.
"Stalin lideró la industrialización y modernización de la Unión Soviética, lo que transformó el país en una potencia económica y militar."
  • La Defensa de la Revolución: Stalin y el partido comunista soviético estaban comprometidos con la defensa de la revolución y la construcción del socialismo en la Unión Soviética. Las críticas a Stalin deben entenderse en el contexto de la lucha de clases y la amenaza imperialista .

Resumen de los argumentos de defensa contra las críticas a Stalin
1. El relato oficial anticomunista es simplista y manipulador
  • Personaliza en Stalin los errores del gobierno soviético y omite la contextualización histórica.
  • Se basa en mentiras y falac, y se ha creado un Stalin imaginario.
  • Los anticomunistas repiten como loros las mismas mentiras y críticas.
2. Stalin no era un desconocido en el movimiento comunista
  • Era un cuadro importante del Cáucaso y consolidó el movimiento bolchevique en la región.
  • No fue un teórico, pero sí un hombre de acción y organización.
  • Su papel en la guerra civil y en la Revolución de Octubre fue crucial.
3. El ascenso al poder de Stalin fue legítimo
  • Fue elegido por la mayoría del partido y no se valió de tretas políticas.
  • El testamento de Lenin es cuestionado y se destaca que Stalin puso su cargo a disposición del partido.
4. La lucha por la reforma democrática
  • Stalin buscaba separar el Estado del partido y desburocratizar la Unión Soviética.
  • La oposición de los líderes regionales y la NKVD impidió la implementación de estas reformas.
5. La represión y el terror
  • Fueron consecuencia de la lucha de clases y la conspiración de los bloques clandestinos.
  • Stalin tuvo responsabilidad, pero no fue el único culpable.
  • Se destacan las obras de historiadores que reevaluán la figura de Stalin y el terror.
6. El pacto Ribbentrop-Molotov
  • No fue un pacto de reparto de Polonia, sino de esferas de influencia.
  • La Unión Soviética buscaba evitar la guerra y se destaca la falta de apoyo de los países occidentales.
7. El liderazgo de Stalin en la guerra
  • Fue clave para la victoria soviética y se destacan las obras de historiadores que lo reconocen.
  • La caricaturización de Stalin ha llevado a una visión distorsionada de su papel en la guerra.


Obras de historiadores que reevaluaron la figura de Stalin y el terror
  1. Arch Getti: Ha escrito varias obras sobre la historia de la Unión Soviética y la figura de Stalin, incluyendo "Stalin y el terror soviético" y "La revolución rusa y el ascenso de Stalin".
  2. James Harris: Autor de "La anatomía del terror: la violencia política bajo Stalin" y "Stalin como secretario general".
  3. Wendy Goldmand: Ha escrito "Terror y democracia en la era de Stalin" y "La mujer, el Estado y la revolución en la Unión Soviética".
  4. David Priestland: Autor de "El estalinismo y la política de movilización: ideas, poder y terror en la Rusia de Entre guerras".
  5. Groverfur: Ha escrito "Stalin y la lucha por la reforma democrática".
  6. Benjamin Sart: Autor de "El regalo de Stalin".
  7. Joffrey Roberts: Ha escrito "Las guerras de Stalin".
  8. Alfred Rieber: Autor de "Stalin como comandante".
  9. Juli Zukov: Ha escrito "Otro Stalin".
Estas obras ofrecen una visión más objetiva y crítica de la figura de Stalin y el terror soviético, y son citadas en el video como ejemplos de investigaciones que reevaluán la historia de la Unión Soviética.



Adiós a Stalin

Por Eduardo Sartelli

Cuando era «chico», es decir, allá por los 20 y tantos, salía de Filosofía y Letras convertido en «marxista». Años 87-88. Recuerdo esa tarde en que salí de la sede de Clacso, donde le había entregado a Waldo Ansaldi mi último trabajo de seminario, ese con el que me recibía, escrito en mi Olivetti 45. Meticuloso con la información, terminé la redacción en el tren San Martín, con la máquina apoyada sobre mis rodillas, con cárbónico, para que me quedara una copia. Setenta páginas, interlínea simple, tamaño oficio. Salí caminando creo que por Callao, camino del departamento de quien, entonces, era mi novia, la mamá de mi primera hija, Laura: «erano i capei d’oro a l’aura sparsi». En el camino repasé todo, como si fuera la historia de otro, como si yo no la hubiera protagonizado. Tardé poco más de cuatro años en recibirme de profesor de Historia. Empecé la carrera de filosofía cuando ya estaba en tercero de Historia y por dos años cursé las dos en simultáneo: Lógica, Historia de la filosofía antigua, Pensamiento latinoamericano, Moderna, Ética. Medieval me la salteé. Cuando le entregué el trabajo a Ansaldi dije: «Basta de exámenes para mí, ya soy adulto».

Fue duro. Caminar veinte cuadras hasta la estación Muñiz, tomar el tren esquivando al guarda para no pagar (era eso o las fotocopias), bajar en Palermo, escalera, vereda, escalera, subte, Facultad de Medicina, Plaza Houssey, Marcelo T, esperar la ola que subía por las escaleras. Cursar solo los prácticos. Creo que usé el mismo pantalón negro y la misma camisa negra dos o tres años seguidos, al punto que un compañero me preguntó una vez, de buena fe, si era «músico de Piazzola». Volver a casa muy tarde, una o dos de la mañana, dormir en el tren. Caminar. Trabajos varios: con mi viejo, de albañil; vendedor de medicina prepaga para perros; cobrador de enciclopedias a domicilio; profesor de clases particulares de lo que fuera. Siempre sin un peso.

No fue eso lo que me hizo «marxista». No fueron mis «condiciones de existencia». Tampoco fue la Facultad, que propiciaba un marxismo «tramposo». En realidad, todos mis profesores, apodados «los modernos» (Hilda Sabato, Enrique Tandeter, Chiaramonte y otros por el estilo) eran gente que sabía poco de marxismo, del cual renegaban inútilmente, porque nunca lo habían sido. Junto con Sarlo y los modernos de Letras, importaron una serie de lecturas de marxistas prestigiosos, sobre todo ingleses (ellos inauguraron la ruptura con el marxismo francés, completamente dominante en Argentina hasta el Proceso): Thompson, Williams, Hogart, Hill, Hobsbawn, a los que instrumentaban a fin de avalar una apuesta «democrática». Es decir, la conversión en intelectualidad burguesa, el apoyo a Alfonsín y a la democracia capitalista como forma de dominación aceptable. Eso era «lo posible».

Había otra gente, en general, «dinosaurios», en la jerga «moderna». Nombro tres: Alberto Pla, Pablo Pozzi y David Viñas. Esa era «nuestra banda», aunque no nos identificáramos necesariamente con su forma de ver las cosas, yo en particular. Había otros, que uno leía/consultaba: Eduardo Gruner, Horacio Tarcus, Atilio Borón. Obviamente, había otras referencias, pero estaban fuera del mundo académico, referencias que sonaban «realistas» para quienes, como yo, tenían una insatisfacción creciente con el modelo de intelectual universitario. Gente que te miraba a los ojos y te decía: «largá esa paja mental y militá». Algunos aceptamos esa interpelación, aunque no estuviéramos del todo de acuerdo con la caracterización de aquello que había que «largar». Pablo tenía razón: había que salir de ahí para encontrarse con el mundo real. A partir de allí mantuve una persistente confrontación con su perspectiva del mundo intelectual, reconociendo que, en el fondo, su posición era correcta, aunque mal orientada. Pablo Rieznik, a él me refiero, me ayudó a entender «las cosas de este mundo». Pero no fue por eso que me hice marxista.

En esos años en que me fui poniendo colorado (yo venía de una familia radical y me identificaba con el radicalismo alfonsinista), la cuestión, en ese pequeño campo marxista de los ’90, era Thompson contra Althusser. Anderson era una excusa. Thompson tenía la clave para salir del gran cáncer del marxismo, Stalin. Ser thompsoniano en el mundo intelectual era como ser «trosko», es decir, estar en contra de Stalin. Yo quería ser «thompsoniano». En historia todos lo eran. Pero no me salía. Creo que solo José Sazbón, otro nombre importante para los que queríamos ser marxistas de verdad, y yo, éramos «andersonianos». Me pongo «colorado» ahora en otro sentido, más cotidiano, cuando descubro que me estoy poniendo a la altura («y yo») de alguien cuya estatura intelectual todavía me obliga hoy a mirarlo desde abajo, más aun en aquel entonces. Trampas de la redacción. Cursé con él un seminario sobre la famosa polémica y, con su erudición asombrosa, fue repasando pilas de bibliografía, hasta que llegó a Ellen Meiksins Wood y ese texto fantástico en el que inventa un Thompson más interesante que el real: «El concepto de clase en Thompson». Sazbón se mostró molesto porque nadie leyera a Meiksins y solo hubiera traducción en revistas españolas. «No. Hay una edición argentina de ese texto», le dije. Me miró con una expresión de sorpresa casi gatuna: «no puede ser, ¿cuál?» Y saqué el primer número de Contra la corriente, una revista inventada por mí, la antecesora de Razón y Revolución. Ojos como el dos de oro… Se la regalé. A la clase siguiente vino triunfante, sacó la revista de su maletín (donde guardaba galochas, un vaso y un pañuelo, entre otras cosas) y me dijo: «le falta un renglón». Había comparado la edición española con la nuestra y había detectado el error… A mí, que no puedo leer dos veces la misma cosa, me pareció el punto de no retorno de la obsesión intelectual. A partir de ahí, podía estar de acuerdo o no con lo que dijera, pero nunca iba a dudar de que era verdad. Aprendí mucho en ese seminario en el fondo, completamente inútil. Porque Thompson versus Anderson era una excusa para hacer cuentas con el Stalinismo. Era un problema serio en los años ’90. Había que ser guapo para ser marxista. Esa era una mochila que quebraba cualquier espalda. Pero tenía mucho de efecto de fachada, de trampantojo. Thompson escondía mal que entendía el problema pero no podía resolverlo. Y todos nosotros, en aquel momento, los que no queríamos que nos llevara la corriente burguesa que se imponía con el posibilismo, el posmodernismo, el posmarxismo, etc., etc., crecimos con el estigma del stalinismo, aunque más no sea por la negación. Incluso los que caminaban en paralelo al PC, ya sea por cuenta propia o bajo la máscara del guevarismo y Cuba, estaban en la misma posición incómoda. Creo que solo los maoístas se sentían felices en la suya.

Este cuento, ya demasiado largo, simplemente ilustra un momento de un pequeño sector de la intelectualidad marxista hacia mitad de los ’90, que no tendría importancia si no fuera porque reproduce por undécima vez una situación del mismo tipo, que se arrastra a nivel mundial desde por lo menos 1953: el fantasma Stalin. Stalin sigue ganando batallas después de muerto, como el Cid. Porque en términos estrictos, buena parte de las taras de la izquierda, en particular de esta izquierda tan trotskista que es la argentina, se encuentran en su persistente batalla con alguien que ya está muerto. Siguen batallando contra Stalin los que quieren ver en Lenin un «distinto», un Riquelme entre diez más. Siguen batallando contra Stalin los que buscan sustitutos en Lukacs, olvidando que era stalinista, en el Che, olvidando que era stalinista, en Gramsci, que no era mucho más que un buen bolchevique, en Mariátegui, que no era mucho mejor que los otros porque fuera peruano, etc., etc. Incluso los que quieren «volver a Marx», un lugar vacío. O a Hegel, un lugar inútil. A todos ellos, Stalin les gana porque es la revolución real contra un cúmulo de ilusiones, de «si hubiera pasado que…»

No me hice marxista por mis «condiciones de existencia», mis orígenes de clase, las lecturas universitarias ni la influencia de ese notable militante que fue Pablo Rieznik, el mejor de todos nosotros. No. Me hice marxista porque me hice adulto.

Hacerse adulto es aceptar las cosas tal cual son. Es dejar de pensar en opciones que no fueron. Es encarar la realidad con la angustia de no saber, de avanzar a oscuras en una habitación cerrada. Es mirar la vida como apuesta. La vida es una apuesta que puede salir mal. Es una película cuyo final no puede adivinarse.

Ser adulto es escaparle a la creencia absurda de que podemos anticiparnos al futuro, que si leemos lo suficiente, que si estudiamos, que si, que si, que sí. La infancia es avidez, es llevarse la vida por delante, por inconsciencia. La adolescencia (que no es sinónimo de «juventud») es un retroceso al «que si», un momento en que la realidad aparece como peligro, como algo que no puede, sencillamente, llevarse por delante. En ese momento, el sujeto se asusta y pide garantías. Pero en la vida no hay garantías. Atreverse a pensar sin padres, sin retaguardia y pagar las consecuencias, eso es ser adulto.

Buena parte de la izquierda argentina invita a los obreros argentinos a una masacre, a una crisis descomunal, a un cataclismo gigantesco. Es el precio a pagar por el socialismo. ¿Pero qué es el socialismo? Algo tan puro, tan inalcanzable, tan perfecto, que no tiene fecha de concreción. Tan universal, tan planetario, que resulta inabarcable aún por el obrero de imaginación más voluntariosa. Lo único que sabemos es que no habrá capitalistas ni estará Stalin. Es decir, esa izquierda invita a entregar la vida en nombre de un sueño vago, general, sin sustancia. Se entiende que para quien tiene problemas muy concretos, esta propuesta resulte una abstracción muy poco atractiva.

Ser adulto significa aceptar que o el socialismo es algo bastante más pedestre o, sinceramente, no vale la pena. Pedestre quiere decir: «aquí y ahora». Si el socialismo no puede pensarse «aquí y ahora», no vale la pena. Aquí y ahora, significa «en Argentina, hoy». Si no creemos que el socialismo es posible en la Argentina hoy, no mintamos más, no digamos lo que no es, atrevámonos a parecer lo que somos: o bien mesiánicos que mejor estarían en un siquiátrico que arrastrando gente a la muerte inútil, o bien, buenos reformistas a la Juan B. Justo. Y aquí aparece de nuevo Stalin y su fantasma: «¡¿estás hablando del socialismo en un solo país?! Sí, de eso estoy hablando. A mí Stalin no me va ni me viene. No me interpela. No le tengo miedo, duermo con la luz apagada porque no creo en fantasmas. La construcción de un programa lo más detallado posible sobre lo que haríamos con este país incluso en ausencia de la revolución mundial, es una deuda que tenemos con la clase obrera. Lo contrario es hipocresía reformista o delirio milenarista. ¿Pero vos creés que es posible el socialismo en un solo país? Sí, claro. ¿Pero se puede mantener algo así por mucho tiempo? No lo sé, es una apuesta. Pero si pasa el tren, hay que tomarlo. Pero, pero, pero, las fuerzas productivas, la necesidad necesaria necesitada, el capital como sujeto, la revolución permanente… Pavadas. Pavadas anti-estalinistas. Stalin murió y esas pavadas murieron con él. El tren pasa. Uno se sube o no.

Tarada por la tara del anti-estalinismo, la izquierda no solo argentina tiene un discurso milenarista y una práctica reformista. Una nueva crisis está a punto de estallar y no estalla. Una novela de Joseph Conrad, La línea de sombra, relata la historia de un momento: el barco se encuentra en medio del mar, sometido a una calma chicha, inmóvil en la nada. La acción pasa dentro de los personajes, que deben tomar decisiones. Estamos en un momento así. Es hora de tomar decisiones, de abandonar las taras del pasado y atrevernos a pensar una propuesta real, realista, explicarla a la clase obrera y batallar por ella. De darle a nuestro movimiento una esperanza cierta. Es hora de madurar.


https://razonyrevolucion.org/adios-a-stalin/



Aquí te dejo algunos extractos:
  • "Me hice marxista porque me hice adulto." - Me parece que esta frase resume muy bien la idea central del texto: que ser marxista no es solo una cuestión de ideología, sino de madurez y de aceptar la realidad tal como es.
  • "La vida es una apuesta que puede salir mal." - Esta frase me parece muy profunda y realista. La vida es incierta y no hay garantías, pero eso es lo que la hace emocionante.
  • "Ser adulto es escaparle a la creencia absurda de que podemos anticiparnos al futuro." - Me parece que esta frase es muy cierta. A menudo nos obsesionamos con el futuro y nos olvidamos de vivir el presente.
  • "La izquierda argentina invita a los obreros argentinos a una masacre, a una crisis descomunal, a un cataclismo gigantesco." - Esta frase me parece muy crítica y realista. La izquierda a menudo se enfoca en la lucha y la revolución, pero se olvida de ofrecer soluciones concretas y realistas.
  • "Stalin murió y esas pavadas murieron con él." - Me parece que esta frase es muy liberadora. El autor está diciendo que es hora de dejar atrás las viejas ideologías y dogmas y empezar a pensar de manera más realista y pragmática.

El autor está buscando una forma de hacer que el socialismo sea más realista y alcanzable, y me parece que es un objetivo muy loable.

“Consumerismo”, la enfermedad infantil del comunismo (Eduardo Sartelli)

La idea de que un consumo elevado va acompañado de conservadurismo político es propia, no sólo de ciertos sectores de la izquierda norteamericana, sino del sentido común. Ese sentido común superficial y pre-científico puede definirse como “pobrismo” y tiene más de cristiano que de socialista. Si fuera cierta la proposición inversa, cuanto más pobre más revolucionario, en Haití habría doce octubres por año.

En la mitología cristiana de la expulsión del paraíso, el consumo de la manzana resulta en un castigo. De hecho, la gula, una forma de consumo, es uno de los pecados capitales. El deseo que proveyó tal acto, también es penalizado, aunque se restrinja a la “mujer del prójimo”. El consumo del tiempo personal para beneficio propio (la pereza) también. El voto de castidad y el de pobreza coronan esta apología de la miseria.

La izquierda tiene su propia versión de la “opción por los pobres”. Así, un militante consecuente debe hacer profesión de pobre, adoptar las pautas de consumo de los pobres, si es posible, vivir con los pobres. De allí a identificar el socialismo con la escasez y todo consumo por encima del nivel de pobreza como “burgués”, hay un solo paso: “¡Ah! Muy zurdito pero ahora tenés auto...”. La conclusión lógica es obvia: el militante de izquierda, el socialista, como el cristiano, ha venido al mundo para sufrir. La imagen del Che, muerto como Cristo, resulta la iconografía perfecta.

Esta identificación de consumo con capitalismo y de pobreza con socialismo, no sólo resulta en un flaco favor a la propaganda revolucionaria, sino en una incomprensión absoluta del objetivo de la lucha por nuevas relaciones sociales. Implica desconocer por completo qué tipo de sociedad es eso que llamamos comunismo.

¿Por qué luchamos?

Con una candidata a presidente por una coalición de izquierda debatimos, en un colegio del conurbano y hace una década, sobre varios temas, en particular sobre uno que la dejó perpleja, porque pensó que en ese, seguro íbamos a coincidir. La candidata dijo: “Porque, y en esto seguro vamos a estar de acuerdo con Eduardo, ¿qué es el socialismo? Que todo el mundo tenga trabajo.” Respondí que no, que la esencia del socialismo era no trabajar. Que el socialismo se construye sobre la abolición del trabajo y la superación de la necesidad, es decir en el reino de la abundancia. No hay libertad sin abundancia. La libertad es, antes que el resultado de una forma de gobierno, así sean los soviets, la consecuencia de un grado elevado de desarrollo de las fuerzas productivas. La mayor y mejor de las democracias (que sigue siendo una dictadura, como bien lo explicó Lenin) no puede sino hundirse en el reino de la necesidad: es ésa, y no otra, la razón por la que Lenin y Trotsky se transmutan en Stalin. Esa es la razón por la que toda sociedad antes del capitalismo y el capitalismo mismo inmolan sus promesas iniciales en aras de nuevas dictaduras de clase. El comunismo primitivo se salvó de tal destino por incapacidad. Los “hombres de las cavernas” (y las mujeres, no hay que olvidarse de la Raquel Welch de Un millón de años antes de Cristo) no eran mejores que nosotros, simplemente no tenían la posibilidad de ser peores. La expansión de esa posibilidad significó un salto cualitativo en el desarrollo humano: las sociedades de clase son un avance notable y su éxito consiste en la capacidad de gestionar la necesidad. La especialización exitosa de las funciones sociales derivó, invariablemente, en el ejercicio concentrado del poder. El ejercicio concentrado del poder, a su vez, se expresó y permitió un acceso diferenciado al consumo: para que todos sobrevivieran era necesario que unos pocos alcanzaran las más elevadas posibilidades de consumo social. La riqueza, concentrada en pocas manos, fue, hasta hoy, hasta el capitalismo, la precondición necesaria del dominio humano acrecentado sobre la naturaleza. La expansión de las potencias humanas se valió de la desigualdad. Lo que distingue al capitalismo es la creación de las condiciones materiales para la libertad humana generalizada. Es, en este sentido, el fin de la prehistoria humana. Su gran logro es la abolición del trabajo. Cuando decimos que luchamos por el socialismo, decimos que lo hacemos por un mundo en el cual el trabajo sea abolido. No luchamos para trabajar (para eso está el capitalismo). Luchamos para no trabajar…

El fin del trabajo

“Yo”, me dijo una alumna en mi curso de economía en la Universidad de La Plata, “cuando escucho socialismo, me imagino a la gente lavando la ropa en el río”. Efectivamente, la propaganda capitalista identifica al reino burgués con la “sociedad de la abundancia” y al socialismo con el atraso. Como toda ideología, en ello hay parte de verdad y parte de mentira. Si no hubiera verdad en la mentira, no podría ser mentira. Efectivamente, el capitalismo ha desarrollado como ninguna otra sociedad las fuerzas productivas. Es lo más parecido a la “abundancia”. Como en toda sociedad de clases, la “abundancia” se distribuye muy desigualmente: medios increíbles en manos de unos pocos que pueden darse el lujo de pasar sus vacaciones en el espacio; miseria generalizada para las grandes mayorías. Del otro lado también hay verdad en la mentira: las experiencias socialistas se construyeron a partir de sociedades atrasadas, muy alejadas de la productividad media del capital mundial. El problema de la pobreza extrema fue, para Rusia, China y casi todos los socialismos “reales”, el principal legado pre-revolucionario. El socialismo fue, entonces, más un reparto más o menos equitativo de la miseria apenas mitigado por la promesa del desarrollo acelerado, que el disfrute de una cornucopia inexistente.

Sin embargo, el futuro se nos acerca a gran velocidad. La abundancia para pocos, en el capitalismo, se construye sobre un piso de fuerzas productivas infinitamente más elevadas que cualquier cosa antes vista. Hace ya casi medio siglo que Marcuse proclamó el fin de la utopía. Se apoyaba en la constatación evidente de que la posibilidad del socialismo, del mundo de la abundancia, ya existía entre nosotros. Que el trabajo se extinguía ante nuestros propios ojos. “Eso es imposible, siempre habrá que trabajar”, me contestó esta alumna tan obsesionada con el statu quo. Y sin embargo, es así.

En el mundo capitalista, ningún burgués tiene asegurada su supervivencia, a menos que vaya al mercado y venda. Realizada la plusvalía, volverá contento a su casa sólo para constatar que los amenazados por su éxito ya han tomado medidas para enfrentar al insolente. Es la actividad que se llama competencia. Los capitalistas se agreden unos a otros, porque es la única forma de asegurarse el futuro individual. El principal instrumento de esta guerra de todos contra todos, es la tecnología. Esta es la razón de la fabulosa capacidad expansiva del capitalismo. La tecnología permite caídas sistemáticas y prolongadas de precios por la vía de reemplazar trabajo humano por implementos mecánicos. Dicho de otra manera: la revolución de la ciencia y la técnica tienen por consecuencia la multiplicación de la productividad del trabajo. En criollo y simplificando en extremo: más máquinas, menos obreros. Pero es el trabajo humano el que crea la plusvalía, el corazón de la ganancia capitalista. Si hay menos trabajo humano, hay menos plusvalía. Para el capitalista individual será un negocio: ahorrará en salarios y multiplicará sus ventas, de modo que compensará la menor producción de plusvalía por la vía de amputársela a sus competidores. El conjunto de los capitalistas deberá imitar al atrevido, innovando ellos también. En ese momento, la tasa de ganancia caerá para todos sin posibilidad de compensación alguna. Si no hay ganancia no hay inversión porque los capitalistas no producen para el consumo sino para la ganancia. Lo que era maravilloso para el capitalista individual, resultará desastroso para el sistema en su conjunto, que entrará en una crisis sistémica de largo plazo. La expansión de la productividad y la consiguiente liberación del tiempo, en lugar de resultar en más libertad, culmina en crisis, guerras, hambre, devastación. En una sociedad no capitalista, donde se produzca para el consumo y se planifique conscientemente, cada ganancia de productividad daría por resultado tiempo libre.

Efectivamente: dado que el trabajo humano, junto con la naturaleza, son las fuentes de la riqueza humana, todo avance de productividad elimina tiempo de trabajo necesario en la producción. Este fenómeno sucede todo el tiempo delante de nuestras narices, porque el propio capitalismo procede a eliminar, a abolir, el trabajo. Dicho de otra manera, el capitalismo crea las bases materiales de la libertad humana. Su realización requiere, sin embargo, de la abolición de estas mismas relaciones.

La revolución y el consumo

Finalmente, el consumo no es otra cosa que la realización de las potencias humanas. La negación del consumo para las masas es la negación de sus potencias. El goce, el deseo y su realización, se identifican con la libertad. La revolución no es más que la imposición de las relaciones humanas que hacen posible la realización del deseo. Probablemente, el resultado inmediato de una revolución triunfante en condiciones de abundancia material sea un consumo desmedido y sin tino. Probablemente, milenios de restricciones de masas humanas a dieta forzosa resulten difíciles de contener, expresándose en derroche y anarquía del deseo. La educación del consumo será, entonces, una necesidad inmediata. El combate al “consumerismo” se volverá, en ese momento, una necesidad de la civilización libre, una vacuna contra esa enfermedad infantil de la humanidad no acostumbrada de disfrutar de sus potencias. Mientras tanto, más que luchar contra el consumo, debemos tratar de expandirlo. Aunque la simpática Susan se enoje...


https://www.topia.com.ar/articulos/%E2%80%9Cconsumerismo%E2%80%9D-la-enfermedad-infantil-del-comunismo



Extractos interesantes del texto:

  1. "La idea de que un consumo elevado va acompañado de conservadurismo político es propia, no sólo de ciertos sectores de la izquierda norteamericana, sino del sentido común." - Una crítica a la idea de que el consumo es algo malo.
  2. "La esencia del socialismo era no trabajar. Que el socialismo se construye sobre la abolición del trabajo y la superación de la necesidad, es decir en el reino de la abundancia." - Una definición alternativa del socialismo.
  3. "No hay libertad sin abundancia. La libertad es, antes que el resultado de una forma de gobierno, la consecuencia de un grado elevado de desarrollo de las fuerzas productivas." - La relación entre libertad y abundancia.
  4. "El capitalismo crea las bases materiales de la libertad humana. Su realización requiere, sin embargo, de la abolición de estas mismas relaciones." - Una crítica al capitalismo y su potencial para la libertad.
  5. "El consumo no es otra cosa que la realización de las potencias humanas. La negación del consumo para las masas es la negación de sus potencias." - La importancia del consumo en la realización humana.
  6. "La revolución no es más que la imposición de las relaciones humanas que hacen posible la realización del deseo." - Una definición de la revolución.
  7. "Más que luchar contra el consumo, debemos tratar de expandirlo." - Un llamado a expandir el consumo en lugar de restringirlo.



Los judíos no tiene su origen en Israel, sino en el Cáucaso

 


Los judíos no tiene su origen en Israel, sino en el Cáucaso

Su material genético muestra que proceden del viejo imperio jázaro, según el estudio de un reputado científico

El 90% de los judíos del mundo no proceden del Israel bíblico sino de las tierras del Cáucaso. Es más, ni siquiera son del todo judíos. Su material genético es un mosaico de genes donde predominan los antiguos pueblos caucásicos, de Mesopotamia, ancestros europeos y hasta chipriotas, además de los semíticos. Según una investigación publicada en Genome Biology and Evolution , grupos de israelíes fueron llegando a aquellas tierras entre el mar Negro y el mar Caspio hasta que el imperio que los acogió se convirtió al judaísmo. Fueron estos conversos los que protagonizaron una nueva diáspora hacia Europa. "Diario El Comercio. Todos los derechos reservados."

La historia, envuelta en numerosos mitos, venía sosteniendo que los actuales judíos europeos (aquel 90% y que en realidad, tras el Holocausto, no viven en este continente sino en América y el moderno Israel) son descendientes de tribus israelitas y cananeas. Tras la conquista musulmana de Palestina en el siglo VII, la abandonaron para asentarse en Alemania (Ashkenaz, en hebreo). Posteriormente, en el siglo XV, un pequeño grupo de unos 50.000 individuos emigrarían hacia el este (Polonia, Ucrania Rusia…) y en un sorprendente baby boom se multiplicarían hasta suponer el grueso de la población judía. Estos son los elementos básicos de la hipótesis Rhineland (o tierras del Rin, un río alemán) sobre el origen de los judíos europeos.

Sin embargo, el genetista de la Universidad Johns Hopkins (EEUU) y de origen judío Eran Elhaik ha realizado una investigación cuyos provocadores resultados desmontan varios mitos. La genética, según sugiere su estudio, sostendría que no hubo esa emigración seminal a Alemania o, al menos, el factor alemán no explicaría el origen de la mayoría de los judíos europeos. En realidad, estos procederían del Cáucaso. Allí, desde finales de la Edad del Hierro, emergió el imperio jázaro. Formado por una amalgama de tribus eslavas, escitas, iranias, turcas y hasta hunos y alanos, asistió durante siglos a sucesivas llegadas de judíos tanto de Palestina como de Mesopotamia, donde vivían los descendientes del pueblo hebreo que el babilonio Nabucodonosor II se llevó consigo tras destruir Jerusalén, en el 587 antes de nuestra era. Siglos después, los jázaros se convirtieron al judaísmo.

“La conversión en sí no está en duda”, dice Elhaik. “Documentos encontrados en Egipto lo confirman”, añade. Aunque la extensión de la conversión aún es discutida, se cree que todo el Imperio jázaro, incluyendo sus tribus subordinadas y esclavos, mantuvo el judaísmo en los siguientes 440 años hasta la invasión de los mongoles, en el siglo XIII”, añade. En un proceso que recuerda a la expansión de los cristianos en el Imperio romano, los gobernantes y la aristocracia jázaro se pasaron en bloque al judaísmo cuando ya una buena parte de su población se había convertido a la fe hebrea. La invasión mongola y la gran epidemia de peste de 1347 empujaron a los ahora judeo-jázaros hacia el oeste. Esta versión alternativa del origen de los judíos europeos se conoce como la hipótesis de los jázaros y no había podido ser confirmada hasta ahora, que empieza a haber suficiente material genético de los pueblos del Cáucaso disponible para su estudio.

Con los datos genéticos de 1.287 individuos de ocho poblaciones judías y otras 74 de gentiles, Elhaik realizó cinco diferentes análisis y todos le llevaron al origen judeo-jázaro de la mayor parte de los alrededor de 13 millones de judíos del mundo. Usó la frecuencia de alelos (alternativas de un mismo gen) diferentes entre distintos grupos poblacionales y, tomando a judíos palestinos y caucásicos (armenios, georgianos o azeríes) actuales como base para determinar el linaje, comprobó que el 70% de los judíos procedentes de Europa central y occidental y todos los orientales compartían más con los segundos que con los primeros.

También, en una especie de triangulación geográfica, donde los vértices eran los vascos, los pigmeos y la etnia china Han, la investigación sitúa los ancestros de los judíos europeos en el sur del Cáucaso. En otro análisis, basado en el grado de mezcla genética de segmentos de cromosomas volvieron a comprobar que el linaje caucásico domina, con un 38%, por delante de los genes europeos occidentales (30%) y de los mesopotámicos. “En conjunto, nuestros resultados dibujan el genoma de los judíos europeos como un mosaico de ancestros caucásicos y de Oriente Próximo, europeos occidentales, Oriente Medio y europeos orientales en proporción decreciente”, dicen en las conclusiones del estudio.

En suma, además de no haber llegado a Europa directamente de Palestina, los judíos se mezclaron con los gentiles mucho más de lo que cuenta la historia. Incluso, buena parte de ellos lo son por religión, no por origen. "Diario El Comercio. Todos los derechos reservados."

https://elcomercio.pe/mundo/actualidad/judios-no-tiene-su-origen-israel-sino-caucaso-noticia-1524327/

lunes, 4 de febrero de 2019

Glosario Feminista

Feminismo
“La lucha por la igualdad entre mujeres y hombres, en tanto que ambos son seres humanos”. Celia Amorós
ANDROCENTRISMO: Enfoque o perspectiva de un estudio, trabajo o investigación donde se parte de la perspectiva masculina únicamente, pero generalizando los resultados a toda la población. Supone una visión del mundo que sitúa al hombre (varón) como centro de todas las cosas. Esta concepción de la realidad parte de la idea de que la mirada masculina es la única posible y universal, por lo que se generaliza para toda la humanidad, sean hombres o mujeres. Se identifica así lo universal y neutro con lo que en realidad es exclusivamente masculino. Conlleva la invisibilización de las mujeres y de su mundo, la negación de una mirada femenina y la ocultación de las aportaciones realizadas por las mujeres. El androcentrismo está presente en todas las ramas del saber y por lo tanto se transmite a través de toda la producción cultural de una sociedad, desde la tradición oral, los refranes hasta los más sesudos tratados científicos, históricos, artísticos o religiosos. En nuestro entorno educativo esto se refleja en los contenidos de los libros de texto, en la actitud del profesorado respecto a las expectativas, el rendimiento escolar, las preferencias y decisiones vocacionales y patrones de conducta de niños y niñas y adolescentes. Esto nos debe llevar a una reflexión acerca del papel de la escuela como agente de cambio social para construir una sociedad más plural, tolerante e igualitaria y no simplemente dedicada a la instrucción y a la reproducción de lo ya existente.
SEXISMO: Serían aquellas actitudes que favorecen y perpetúan la desigualdad y la jerarquización en el trato que reciben las personas y que se hace sobre la base de la diferenciación sexual. El sexismo no es tan evidente como el machismo (actitud de prepotencia con respecto a las mujeres). Es un comportamiento individual o colectivo que desprecia un sexo en virtud de su biología, perpetua la dominación de los varones y la subordinación de las mujeres.
MACHISMO: El diccionario de la Real Academia Española (RAE) lo define como ‘actitud de prepotencia de los varones respecto a las mujeres’. El origen del término “machismo” es latino (de “macho”, en latín “mascŭlus”). El término “machismo” ha experimentado mayor evolución en su significado. No es en modo alguno contrario al término ‘feminismo’. Este es un error muy frecuente. El machismo consiste en un conjunto de ideas, actitudes y comportamientos sexistas que tienen por objeto establecer o mantener el predominio de los hombres sobre las mujeres, tanto en el ámbito público como en el privado. Se da tanto en hombres como en mujeres ya que tiene un fuerte componente cultural y educativo, muy arraigado socialmente e incluso bien visto en diferentes sociedades y épocas. De ahí la necesidad de que la familia y la escuela eduquen y socialicen a niños y niñas en valores y comportamientos no sexistas.
MISOGINIA: el término procede del griego (‘miseo’: ‘odiar’ y ‘gyne’: mujer’). En los mitos de la antigüedad y en las religiones ya se asociaba a las mujeres con el mal y se las consideraba como ‘hombres’ incompletos. La misoginia se ha construido a través de los siglos como una ideología reforzada por las posiciones extremas de un gran número de intelectuales, artistas, legisladores etc. y conlleva actitudes de odio y desprecio hacia las mujeres, a las que se considera claramente inferiores y portadoras de negatividad. Un ejemplo son las palabras de Aristóteles: “La hembra es hembra en virtud de cierta falta de cualidades”.
HEMBRISMO: Sería el antónimo de machismo y no feminismo, como normalmente se utiliza tanto en el lenguaje coloquial como en los medios de comunicación. No existe realmente.
PATRIARCADO: La antropología ha definido el patriarcado como un sistema de organización social en el que los puestos clave de poder (político, económico, religioso y militar) se encuentran, exclusiva o mayoritariamente, en manos de varones. Ateniéndose a esta caracterización, se ha concluido que todas las sociedades humanas conocidas, del pasado y del presente, son patriarcales. Se trata de una organización histórica de gran antigüedad que llega hasta nuestros días. Patriarcados de coerción y patriarcados de consentimiento o patriarcados ‘duros’ o ‘blandos’ (según Alicia Puleo): • Los ‘patriarcados de coerción’ serían aquellos que mantienen normas muy rígidas respecto a los papeles que deben desempeñar hombres y mujeres y cuya desobediencia puede ser castigada incluso con la muerte (el caso de Afganistán por ejemplo). • Los ‘patriarcados de consentimiento’ se dan en sociedades más avanzadas (ver IDG: Índice de desigualdad de Género). En este caso no se encarcelará ni matará a quienes no cumplan con el rol sexual asignado, sino que será la propia persona quien busque cumplir con el ‘mandato de género’. Este ‘deseo’, asumido como libre y propio, se conformará en nuestros días a través del modelo de feminidad normativa que circula en los medios de comunicación y cuyo papel en la nueva configuración del patriarcado es fundamental (estrictos cánones de belleza, sobrevaloración de la juventud, mujeres que no se agotan con la doble y triple jornada laboral…).
SEXO: En oposición al término género, hace referencia a los aspectos exclusivamente biológicos, a las diferencias entre mujeres y hombres en relación a sus órganos genitales y a su función en la reproducción. Se nace con unas características sexuales.
GÉNERO: Hace referencia a las características que cada grupo social asigna a lo masculino y lo femenino. El género se aprende, puede ser educado, cambiado y manipulado. Se entiende por género la construcción social y cultural que define las diferentes características emocionales, afectivas, intelectuales, así como los comportamientos que cada sociedad asigna como propios y naturales de hombres o de mujeres. Ejemplos de esta adscripción de características en nuestra sociedad es pensar que las mujeres son habladoras, cariñosas y organizadas y los hombres son activos, fuertes y emprendedores. Podemos decir, usando las palabras de Victoria Sau, que el género es la construcción psicosocial del sexo. Una primera función implícita en el género es la de hacer patente que hombres y mujeres son más diferentes que similares, y éste es el motivo de que la sociedad humana haya establecido la existencia de estos dos géneros, fenómeno que tiene una dimensión universal.
INVISIBILIDAD SOCIAL: Fenómeno por el cual las aportaciones de determinados grupos sociales como las mujeres (androcentrismo), las culturas no occidentales (etnocentrismo), las minorías sociales (racismo) o sexuales  (homofobia) pasan completamente desapercibidas, dando la sensación de que nunca se han producido.
PERSONA: Se emplea para designar a alguien, hombre o mujer. Su utilización es más aconsejable que el término de hombre, que se ha empleado aparentemente con un sentido universal y genérico, pero que ocultaba el protagonismo de las mujeres.
‘TECHO DE CRISTAL’: Es una barrera invisible, difícil de traspasar, que describe un momento concreto en la carrera profesional de una mujer, en la que, en vez de crecer por su preparación y experiencia, se estanca dentro de una estructura laboral, oficio o sector. No se trata de un obstáculo legal sino de prejuicios extendidos para confiar en las mujeres puestos de responsabilidad, pagar un salario y otorgar una categoría similar por las mismas funciones al considerar que se conformará con menos, así como sutiles prácticas patriarcales del mundo profesional, como el tipo de reuniones, el corporativismo masculino o el amiguismo.
‘TECHO DE DIAMANTE’: El techo de diamante es un término acuñado por Amelia Valcárcel en su libro La política de las mujeres (1997, Ediciones Cátedra). Se refiere al hecho de que, en la sociedad patriarcal, el hombre sea un “objeto de aprecio” y la mujer un “objeto de deseo”, subordinándola así a una situación en la que el hombre perpetúa su poder. El ‘techo de diamante’ impide que se valore a las mujeres por criterios estrictamente profesionales.
‘SUELO PEGAJOSO’: Se refiere a las tareas de cuidado y vida familiar a las que tradicionalmente se ha relegado a las mujeres. Salir de este “espacio natural” que según el patriarcado les corresponde es un obstáculo para su desarrollo profesional. Este concepto está relacionado con el famoso “equilibrio” de trabajo en y fuera de casa, tan complicado de mantener para muchas mujeres.
COEDUCACIÓN: Intervención educativa por la que se pretende que niñas y niños desarrollen su personalidad en igualdad de oportunidades, eliminando los estereotipos y sesgos sexistas. No es lo mismo que hablar de escuela mixta.
CORRESPONSABILIDAD Y CONCILIACIÓN: entre la vida profesional, personal y familiar, es decir entre el tiempo dedicado al trabajo no remunerado (doméstico y de cuidados) y el remunerado. El reparto del trabajo no remunerado -llamado también de reproducción de la vida- entre mujeres y hombres es un factor clave para que exista una verdadera igualdad en los ámbitos públicos: el laboral, económico, cultural y social.
DEMOCRACIA PARITARIA: Es la forma de organización social y política en la que existe igualdad de número y derechos de los distintos colectivos que componen la sociedad y que deben formar parte de los órganos decisorios y de gobierno. Históricamente las mujeres han sido apartadas de la participación social y política ya que no se las ha considerado ciudadanas de pleno derecho. En la actualidad, la mayoría de las democracias adolecen de una escasa presencia de mujeres en los poderes y órganos del Estado, por lo que dicha equiparación es considerada por determinados colectivos de mujeres un principio fundamental para la consecución de la igualdad entre mujeres y hombres.
ECONOMÍA FEMINISTA: Llamada así desde los años 90, defienda que los indicadores económicos, como el Producto Interior Bruto (PIB) no tengan en cuenta solo el trabajo mercantil, sino también el trabajo doméstico y de cuidados, fundamental para sostener la vida de las personas aunque no tenga una contrapartida económica. “La economía feminista se caracteriza por abrir reflexión, al menos, en torno a tres aspectos: los límites de lo que es economía, el papel del género en ella, y el compromiso de la teoría con la transformación de las situaciones de desigualdad”, explica Amaia Pérez Orozco, economista, en el libro La economía feminista en América Latina (ONU Mujeres).
EMPODERAMIENTO (Empowerment): Se trata de un término acuñado en la Conferencia Mundial de las Mujeres en Beijing (Pekin) en 1995 para referirse al aumento de la participación de las mujeres en los procesos de toma de decisiones y acceso al poder. Actualmente esta expresión conlleva también otra dimensión: la toma de conciencia del poder que individual y colectivamente ostentan las mujeres y que tiene que ver con la recuperación de la propia dignidad de las mujeres como personas.
PERSPECTIVA DE GÉNERO: La perspectiva de género es un método para analizar de una forma más equitativa y no androcéntrica la sociedad en la que vivimos y asegurar que mujeres y hombres influyan, participen y se beneficien de igual manera en todos los ámbitos de la política, la sociedad y la cultura. También se denomina enfoque o dimensión de género así como ‘mainstreaming’ o transversalidad de género.

Fuente: Glosario sobre igualdad en la web de Mujeres en red, http://www.mujeresenred.net/spip.php?article1301

https://revistaemancipa.org/glosario-feminista/

viernes, 5 de enero de 2018

"LA VILLA IMPERIAL DE POTOSI MANTUVO ECONOMICAMENTE DURANTE SIGLOS TANTO A BUENOS AIRES COMO A CHILE"



"Felipe II instruyó que a partir de 1580, año de la segunda fundación de Buenos Aires, la Caja Real de Potosí entregara anualmente en lo sucesivo y sin necesidad de que se repitiera la orden, 280.000 pesos para Buenos Aires y 212.000 pesos para la Capitanía General de Chile, suma con la que se cubrían también los gastos de guerra contra los araucanos. Bartolomé Arzans de Orsúa y Vela, dice en una parte de su Historia: «He querido, aunque alargándome un poco más, referir los sucesos del reino de Chile aunque en suma por lo mucho que esta Imperial Villa le ha ayudado siempre con gente y millones de plata en la guerra y en la paz». Las cifras de soporte a Santiago y Buenos Aires, hasta las postrimerías del régimen colonial, nunca dejaron de enviarse y por el contrario, se incrementaron en el caso de Buenos Aires, cuando arreciaban los conflictos en la frontera brasileña al norte (Potosí envió 900.000 pesos para la ejecución del tratado de límites con el Portugal en 1750) o con franceses e ingleses en Las Malvinas, a quienes se expulsó con plata potosina, pues la 
expedición de reconquista armada en 1770 demandó 1.328.834 pesos pagados íntegramente por las Cajas Reales de Potosí. En alguna ocasión tambien se atendieron con recursos potosinos los gastos de la Corona en Filipinas".