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viernes, 25 de septiembre de 2015

La influencia de Agustín Edwards 2º que generó la Guerra del Pacífico y el bloquéo de Bolivia al mar

bolivia-mar

El libro Biografía de Agustín Edwards, escrita por el periodista Victor Herrero A. es un texto fundamental para entender la historia de Chile y la forma de como han actuado los grandes empresarios para manejar a los políticos y funcionarios estatales en favor de sus propios intereses. Una de las secciones de este libro devela el rol que tuvo Agustín Edwards Ross en la explotación del salitre, en Chile y en territorios que en ese entonces eran parte de Bolivia. Edwards Ross, luego de no querer pagar los impuestos por la extracción de estos productos desde Bolivia, comenzó a presionar a La Moneda para mover a los militares hacia el norte e invadir las costas bolivianas. En ese entonces el propio presidente de la República, Anibal Pinto, era deudor del banco de Edwards y varios ministros eran socios de sus negocios salitreros.

Aquí la parte clave de este libro donde aparece el segundo Agustín, Edwards Ross, y sus intereses en el salitre.

El negocio de las guerras

La forma cómo Agustín Edwards Ross contribuyó a desencadenar la Guerra del Pacífico comienza en 1873, cuando su padre le pidió que asumiera la presidencia de la Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta, una sociedad anónima donde los Edwards tenían 42 por ciento de las acciones. En febrero de ese año, el joven Agustín Edwards de 21 años envió a un emisario suyo a La Paz para gestionar con el gobierno de Bolivia el reconocimiento de los derechos y concesiones de esa compañía para explotar y exportar salitre en amplias zonas de la región de Antofagasta, que entonces pertenecía al país vecino. Estas concesiones habían sido adquiridas cinco años antes al gobierno paceño por la firma Melbourne Clark & Compañía, conformada por capitales chilenos proporcionados por Francisco Puelma, Jorge Smith, la Casa Antony Gibbs & Sons, Agustín Edwards Ossandón (padre de Agustín Edwards Ross) y su protegido José Santos Ossa. El emisario enviado por el empresario chileno obtuvo del gobierno boliviano un contrato que autorizaba a la Compañía de Salitres y Ferrocarril la explotación del salitre por un período de 15 años, libre de derechos e impuestos.
Ese contrato favorable para los intereses salitreros chilenos nunca fue ratificado por el Congreso de Bolivia. Cinco años después, en febrero de 1878, la Asamblea Constituyente de ese país aprobó la ratificación del contrato con la Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta «a condición de hacer efectivo, como mínimo, un impuesto de diez centavos en quintal de salitre exportado». Los capitalistas chilenos estaban indignados. Consideraban que se trataba de una abierta violación de su tratado firmado en 1873. Reclamaron airosamente ante el gobierno boliviano y ante su propio gobierno en Santiago para revertir la decisión.
El problema era que ninguno de los dos gobiernos consideraba en esos momentos que fuera un asunto tan grave.
Entonces, la estrategia de la compañía salitrera chilena fue aumentar la presión sobre el gobierno en Santiago. Francisco Puelma y Agustín Edwards Ross «visitaban periódicamente La Moneda demandando apoyo oficial» del gobierno de Aníbal Pinto, quien, por cierto, era deudor del Banco Edwards. Pese a su lobby, el gobierno chileno seguía sin interesarse mucho por la situación. Después de todo, unos años antes, en 1875, el gobierno de Perú había expropiado a los dueños de las salitreras en la región de Tarapacá, entre ellos varios chilenos, y la situación no había pasado a mayores. Ahora sólo se trataba de unos impuestos. Además, en esos meses, el gobierno chileno estaba lidiando con un problema fronterizo mucho más grave con Argentina en el sur del país.
Ante la tibia respuesta del gobierno, la compañía salitrera presidida por Agustín Edwards Ross decidió adoptar una táctica más dura: simplemente se negó a pagar los impuestos decretados por Bolivia. Y así, la situación comenzó a escalar.
Transcurridos nueves meses sin que la compañía pagara el tributo, al tiempo que continuaba operando normalmente sus minas en la región boliviana, finalmente al gobierno de La Paz se le agotó la paciencia. El 11 de noviembre de 1878 el prefecto de Antofagasta ordenó la detención y encarcelamiento de George Hicks, el británico que era el gerente general de la Compañía de Salitres y Ferrocarril, por ser «deudor al fisco de la cantidad de 98.848 bolivianos y 13 centavos». Sin embargo, la compañía continuaba negándose a pagar los impuestos y a los pocos días los bolivianos dejaron en libertad a Hicks.
Dos meses después, los acontecimientos se precipitaron. El 5 de enero de 1879, La Paz aprobó un decreto para confiscar los bienes de la compañía chilena, y anunció que remataría sus activos el 14 de febrero con el fin de recuperar los impuestos que adeudaba al fisco boliviano. Con ello, las operaciones de la Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta quedaron efectivamente paralizadas y más de 2.000 mineros se quedaron sin trabajo.
Entre tanto, el gobierno de Pinto había cedido un poco a las presiones de los empresarios salitreros y había despachado al Blanco Encalada, su buque de guerra más poderoso, a Caldera, el último gran puerto y también el punto terminal de las líneas de telégrafo en territorio chileno. Era una primera señal de Santiago que estaba prestando más atención al pleito entre la compañía chilena con el gobierno del país vecino. Cuatro días después del decreto de confiscación, el buque de guerra ancló frente a la bahía de Antofagasta. Era una acción seria pero todavía fanfarrona del gobierno chileno que, en esos días, aún creía en una solución diplomática al conflicto.
Animados por esta movida de su gobierno, aunque decepcionados por no lograr acciones concretas para revertir la paralización de sus minas, la compañía redobló sus apuestas. El 14 de enero, bajo la presidencia de Agustín Edwards Ross, se reunió en Valparaíso el directorio de la empresa salitrera. En una carta que el representante de la firma Gibbs & Sons en el directorio de la compañía envió a sus superiores en Londres, resumía de la siguiente manera la nueva táctica de la empresa:
El señor Puelma recomendó gastar algún dinero para estimular a periodistas en los diarios para que publiquen artículos de naturaleza patriótica, es decir, de nuestro lado en este problema, y así fue acordado, de manera que podemos esperar la inmediata aparición de una serie de esos artículos en un diario de Santiago, probablemente El Ferrocarril, y en uno de Valparaíso, tal vez La Patria.
Efectivamente, en los días y semanas siguientes, ambos periódicos comenzaron a abandonar su línea periodística que se limitaba a informar del impasse en Antofagasta como parte de una serie de problemas en la política exterior chilena, para adoptar una postura más beligerante. Otros medios se sumaron a este nuevo tono. El 5 de febrero, por ejemplo, el diario Los Tiempos le hacía la siguiente pregunta a sus lectores respecto de Antofagasta:
¿Quién descubrió el cobre ahí? ¿Quién la plata? ¿Quién el guano? ¿Quién el salitre? Nosotros. Estamos ciertos de que vendrá de Bolivia la reacción del buen sentido. Mientras tanto, tengamos seca nuestra pólvora.
Justo el día en que la Compañía de Salitres y Ferrocarril iba salir a remate, el 14 de febrero de 1879, las tropas chilenas desembarcaron en el puerto de Antofagasta. Con ello, se evitaba que la empresa fuese adquirida por una firma de otro país, por ejemplo de Estados Unidos, con lo cual Chile ya no tendría oficialmente un interés en el conflicto. Ese mismo día, la empresa chilena pudo reanudar su producción salitrera. Dos semanas después de la ocupación de Antofagasta, Bolivia le declaró la guerra a Chile, y en virtud de un pacto secreto de asistencia mutua con Perú, este país también entró al conflicto. Un mes después, en abril de 1879, Chile les declaró oficialmente la guerra a ambos países. El conflicto bélico duraría poco más de cuatro años y causaría unos 14 mil muertos, según estimaciones conservadoras.
Llama la atención que tres de los cinco ministro que conformaron el primer gabinete de guerra chileno eran accionistas minoritarios de la Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta. Ellos eran Antonio Varas, ministro del Interior; Domingo Santa María, ministro de Relaciones Exteriores, y Jorge Huneeus , ministro de Justicia.
Agustín Edwards Ross sacó dos lecciones valiosas del conflicto de 1879. La primera era que las guerras victoriosas son un negocio muy rentable. La segunda fue que la prensa es un factor clave en formar una opinión pública favorable a los intereses propios. De hecho, su compañía de salitres había logrado transformar un problema contractual entre una empresa y un Estado extranjero en una causa patriótica.
Respecto a la primera lección, los datos avalaban la intuición de Edwards. En 1879 la economía chilena creció 15,2 por ciento y en 1880 se expandió en 12,4 por ciento, los niveles más elevados en toda la segunda mitad del siglo XIX. Además, los negocios personales de Edwards Ross florecieron durante la guerra. Los siguientes acontecimientos ilustran este punto.
Pocas semanas después del comienzo de la guerra, el 31 de julio, apareció ante el notario de Antofagasta el estadounidense Charles C. Greene, el nuevo gerente general de la Compañía de Salitres y Ferrocarril. Greene, quien años después sería el cónsul de Estados Unidos en Antofagasta, pidió a nombre de 21 empleados de la empresa un permiso notarial para explorar yacimientos salitreros y de otros minerales en la región recién ocupada por Chile. Poco después, el 19 de agosto, Greene se presentó ante el nuevo gobernador chileno de Antofagasta e inscribió formalmente 51 estacas de salitre a nombre de este grupo de empleados. Los solicitantes no tuvieron que pagar nada por registrar estos yacimientos. Pues bien, el 29 de enero de 1880 los veintiún empleados que habían obtenido las concesiones comparecieron ante el notario de Antofagasta Benjamín Molina para ceder gratuitamente sus pertenencias a la Compañía de Salitres y Ferrocarril, que pasó así a ser dueño exclusivo de estas minas. El directorio que intervino en esta maniobra estaba compuesto por Agustín Edwards Ross, Francisco Puelma, Miguel Saldías, que era el abogado de la empresa, y Ricardo Escobar, que era el representante de las acciones de Gibbs & Sons.
La operación se mantuvo en secreto por más de 30 años. Pero en 1911 salió a la luz pública cuando Alberto Valenzuela de la Vega, una ciudadano común y corriente que se había enterado de las concesiones, entabló una querella en contra de la compañía con la esperanza de obtener una recompensa por denunciar «bienes fiscales indebidamente poseídos por terceros». Pero el fisco no se hizo parte de la demanda y cuando el conflicto judicial escaló hasta la Corte Suprema, la Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta contrató a un abogado de primer nivel: Luis Barros Borgoño, un ex relator de esa misma corte y futuro vicepresidente de Chile. El juicio recibió bastante publicidad y en algunos diarios, en especial los de mancomunales obreras, era descrito como un ejemplo de cómo la oligarquía y el Estado se confabulaban para favorecer los intereses de los grandes empresarios.
Para cuando sucedieron estos hechos, Edwards Ross ya había fallecido y era su hijo, Agustín Edwards Mac Clure (fundador de El Mercurio de Santiago), quien resguardaba los intereses patrimoniales de la familia en esa compañía que, precisamente a partir de la Guerra del Pacífico, llegó a ser una de las más grandes en el negocio mundial del salitre. Por cierto, la compañía ganó la demanda.
Con el término de la Guerra del Pacífico, Agustín Edwards Ross emergía como una de las figuras más poderosas de Chile. No sólo había logrado expandir la vasta fortuna familiar, sino que ejercía también una enorme influencia empresarial y política. Los Edwards, que habían hecho fortuna en las inhóspitas y polvorientas ciudades y pueblos del norte chico, se instalaban ahora cada vez más cerca del centro mismo del poder.

La transcripción de esta sección del Libro “Agustín Edwards Eastman: una biografía desclasificada del dueño de El Mercurio” (Debate, 2014), del periodista Víctor Herrero, fue obtenida del sitio web de Radio Universidad de Chile:
http://radio.uchile.cl/2015/05/04/la-huella-de-los-edwards-en-la-guerra-del-pacifico
http://www.radiodelmar.cl/rdm/la-influencia-de-agustin-edwards-2o-que-genero-la-guerra-del-pacifico-y-el-bloqueo-de-bolivia-al-mar/#

Afrochilenos, los invisibles de la nación

Antes que Chile fuera Chile, antes que comenzara a formarse la identidad dominante modelada por la imaginación de unas oligarquías extranjerizantes y racistas que gustan disfrazarse de dueños de fundo para el 18, antes incluso que se formaran los modos de la discriminación moderna, en Chile ya había negros. Eran esclavos.

Se dice que el 5 de julio de 1536 Diego de Almagro descubrió Chile. Si seguimos por un momento la torcida idea del descubrimiento, habría que añadir entonces que además del conquistador europeo, blanco, hombre, militar, Chile fue descubierto también por una mujer, negra, africana, esclava. Se llamaba Margarita y era parte de la expedición de Almagro.
Fue así que llegaron los negros a Chile. Antes que Chile fuera Chile, antes que comenzara a formarse la identidad dominante modelada por la imaginación de unas oligarquías extranjerizantes y racistas que gustan disfrazarse de dueños de fundo para el 18, antes incluso que se formaran los modos de la discriminación moderna, en Chile ya había negros. Eran esclavos.
Esclavitud y trata negrera
Según informa una cronología del sitio memoriachilena.cl, en 1558 negros, mulatos y zambos constituían el 20% de la población chilena. En torno a 1600, la crisis de la mano de obra indígena estimuló el ingreso masivo de esclavos africanos. En1702 se estableció la Real Compañía de Guinea, empresa de origen francés dedicada al comercio de esclavos. En 1713 se firmó el tratado entre España e Inglaterra que permitió el ingreso de 400 esclavos anuales desde Buenos Aires a Santiago y Lima. En 1777, el censo del Obispado de Santiago daba cuenta de 38.240 habitantes en la ciudad: 15,2% mulatos y 3,6% son negros; en 1804 la Corona española extendió la libre importación de esclavos al puerto de Valparaíso. Por iniciativa de Manuel de Salas se aprobó en 1811 la ley de libertad de vientres, según la cual ningún esclavo nacería en Chile y en 1823 fue abolida legalmente la esclavitud en Chile. La cronología sobre la esclavitud negra concluye allí. El sufrimiento de los afrochilenos no.
A partir de allí vendría una forma de negación diferente. Si la presencia indígena no podría ser negada por una nación que nacería reclamándose “blanca”, despreciándolos y sometiéndolos, la población afrodescendiente sería, simplemente, invisibilizada. Por generaciones, los niños serían educados en la idea que en Chile, simplemente, no había negros. La retórica patriótica podría enorgullecerse de los triunfos militares en las guerras contra Perú y Bolivia, pero dejaría rigurosamente al margen la masa de población de ascendencia africana que se incorporaría al país expandido.
Mauricio Rugendas - Transporte de un convoy de negros
Transporte de un convoy de negros, pintura de Mauricio Rugendas.
Y es que los negros han formado parte de la nación en unos modos que la cultura del poder no desea recordar. Desde la esclavitud, ellos han ingresado en la historia de Chile vinculados de forma profunda al desarrollo del capitalismo: como mano de obra esclava, como parte de un proceso de trata que hizo de este país un territorio de reproducción y traslado hacia otros puntos del planeta, como pueblos conquistados tras el proceso de expansión capitalista que involucró la Guerra del Guano y del Salitre de 1879 (eufemísticamente llamada “del Pacífico”) y hoy principalmente como población inmigrante desde países de nuestro continente.
Ello fue especialmente claro en un par de regiones del país, donde tuvieron fuerte incidencia en la economía colonial. Se sabe que desde la segunda mitad del siglo XVIII Valparaíso se perfiló como un importante enclave militar y urbano de creciente tráfico mercantil. Como establece la investigadora Teresa Contreras, “además de otras mercancías, se vendían hombres y mujeres que sufrían la esclavización. Unos eran “bozales” traídos de África y otros fueron considerados “criollos-ladinos” pues habían nacido en Hispanoamérica. Para llegar al puerto desde Buenos Aires, la travesía por mar duraba semanas rodeando el Cabo de Hornos y por tierra era aún más largo pues se caminaba hasta Santiago para, luego del duro cruce cordillerano, enfilar hacia la costa.”
La historiadora Montserrat Arré, por su parte, muestra que la élite de Coquimbo, “terrateniente, minera y comerciante, fue el grupo social que detentó mayormente la utilización de esclavos. En base a ello, se puede rastrear la esclavitud de origen africano en los diferentes espacios que utilizó esta clase pudiente: haciendas, estancias, minas e ingenios, villas y en la ciudad de La Serena, en su puerto y comercio. Dentro de este espacio, el tráfico de esclavos, especialmente el de mulatos de “reproducción” local, aparece como un circuito comercial de seres humanos, los cuales salían del seno de las familias de grandes y pequeños comerciantes y terratenientes al mundo de la trata local, y en ocasiones interregional, el cual funcionó hasta la abolición de la esclavitud en Chile, y que mantuvo a los esclavos “atados” principalmente a la élite por la dinámica de venta que operaba”.
Huellas de la guerra
En Arica y Azapa la actual presencia afrodescendientes se relaciona directamente con las consecuencias de la Guerra del Guano y el Salitre. Como se recoge en el documental El Valle de los Negros, en proceso de realización por el Colectivo Rectángulo, tras la guerra el Estado de Chile puso en marcha el proceso de “blanqueamiento” que dio sentido racial y discriminatorio a la llamada “chilenización” del norte.
Llama la atención, especialmente, el testimonio de la abuela Rosa, que narra técnicas como marcar las puertas de los hogares donde vivía un hombre negro, que sitúan en nuestro país, en un pasado dolorosamente cercano, mecánicas que usualmente asociamos a la represión nazi sobre el pueblo judío en la Alemania que se aproximaba a la II Guerra Mundial.
La invisibilidad y la negación del censo
Esos mismos negros, sus hijos, sus nietos, han animado el movimiento por el reconocimiento. La suya ha sido una lucha contra la invisibilización radical, pues a ellos se les ha negado lo más básico: la elemental existencia en la cuenta censal. Como ha dicho el investigador de la CEPAL Martin Hoppenhayn “existe un círculo vicioso con el tema afrodescendiente en Chile, que consiste en que mientras no hayan datos de algún tipo de encuesta de condición socioeconómica, entonces no existe la evidencia cuantitativa que sirva de base y mientras no se cuente con esa evidencia tampoco habrá conciencia y, al no haber conciencia no hay urgencia y mientras no haya urgencia no se incluye.”
Quizás ese olvido mencionado se relacione con la dificultad de sujetar a los afrodescendientes a la idea esencialista de “pueblos originarios” como forma normalizada de inclusión étnica. Si ya es bastante dudoso que la identidad de un pueblo se pueda referir a una situación originaria, en el caso de los negros, la mentalidad nacional está exigida a aceptar su presencia en nuestra historia a partir de aquello que ha eludido más sistemáticamente: la mezcla, la impureza, los incesantes procesos de transculturación que nos han constituido siempre muy lejos de la utopía purista de unas elites que se reclaman parte de la modernidad occidental blanca.
Ellos no pueden reclamar una ubicación originaria, su localización en el contexto americano no puede disfrazarse de ninguna  circunstancia “natural”: no estaban antes, no llegaron espontáneamente, ni siquiera vinieron por su propia voluntad. Su negación es una forma de ocultamiento de todo un proceso de construcción de la riqueza en nuestra historia. Por eso los excluyen, porque reconocerlos implicaría reconocer que la historia de la desigualdad en Chile es, también, la historia de una de las más terribles conductas de la empresa capitalista: el comercio de seres humanos convertidos en “carga” de barcos mercantes, en “bienes” transables, en ganado de reproducción.
Esa negación ha llegado hasta el país “inclusivo” de la posdictadura y apela, ajustada a los tiempos, ya no a la vieja retórica discriminatoria sino a una fría indicación tecnocrática. Como consignó Cristian Báez en el blog Afrochilenos en 2011, después de “un sinfín de reuniones con diversos organismos de Gobierno” como la Presidencia, Mideplan, Secretaria General de Gobierno, Economía (de la que depende el INE), además de representantes del municipio de Arica, la Gobernación Provincial, el Intendente de la región de Arica y Parinacota, el diputado Orlando Vargas y el senador Fluvio Rossi, la posibilidad de incluir a los afrodescendientes en el censo de 2012 fue negada por el INE aludiendo a “temas técnicos”.

http://eldesconcierto.cl/afrochilenos-los-invisibles-de-la-nacion/

martes, 22 de septiembre de 2015

Rasgueo para Rock, Rock & Roll, Rocanrol

Esta basado en los acordes de quintas que pueden verlos en esta sección de mi blog:
Acordes de quintas (5ta)
La diferencia es que solo se usan 2 cuerdas (las 2 superiores del de quinta) en vez de las 3 del acorde.
Intervalo de quinta: desde la Tónica (o 1ra) hasta la quinta (5)
Intervalo de sexta: desde la Tónica (o 1ra) hasta la sexta (6)
Intervalo de séptima menor: desde la Tónica (o 1ra) hasta la séptima menor (7)
Aquí les hice unos gráficos de un intervalo de quinta de un acorde "x" (cualquiera sea este), luego uno de sexta, y por último uno de séptima menor.

Intervalo de quinta

intervalo de quinta

Intervalo de sexta

intervalo de 6ta

Intervalo de séptima menor

intervalo de 7ma



Aquí algunas variantes de como combinamos dichos intervalos:

1) Rasgueo de rock 1

Movemos la púa hacia abajo y hacia arriba en forma continua.
La secuencia es:
   1)  Intervalo de 5ta  (púa hacia abajo)
   2)  Intervalo de 5ta  (púa hacia arriba)
   3)  Intervalo de 6ta  (púa hacia abajo)
   4)  Intervalo de 5ta  (púa hacia arriba)


gráfico de rasgueo o riff de rock, rock & roll, rocanrol en guitarra

2) Rasgueo de rock 2

Movemos la púa hacia abajo y hacia arriba en forma continua.
La secuencia es:
   1)  Intervalo de 5ta  (púa hacia abajo)
   2)  Intervalo de 5ta  (púa hacia arriba)
   3)  Intervalo de 6ta  (púa hacia abajo)
   4)  Intervalo de 6ta  (púa hacia arriba)
Este se usa para el rock del gato de los Ratones Paranóicos

gráfico de rasgueo 2  de rock, rock & roll, rocanrol

3) Rasgueo de rock 3

Movemos la púa hacia abajo y hacia arriba en forma continua pero en algunas veces no se tocan las cuerdas.
La secuencia es:
   1)  Intervalo de 5ta  (púa hacia abajo)
   2)  Intervalo de 5ta  (púa hacia arriba)
   3)  Intervalo de 6ta  (púa hacia abajo)
   4)  sin tocar cuerdas (púa hacia arriba)
   5)  Intervalo de 7ma  (púa hacia abajo)
   6)  sin tocar cuerdas (púa hacia arriba)
   7)  Intervalo de 6ta  (púa hacia abajo)
   8)  Intervalo de 5ta  (púa hacia arriba)
   1)  luego en 1 baja la púa sin tocar cuerdas, repite el ciclo desde 2

O sea se adelanta la primera quinta de la secuencia como se ve en el gráfico:
 Un ejemplo de esto: en la canción "No te portes mal" del grupo GIT 

gráfico de rasgueo 3 de rock, rock & roll, rocanrol en guitarra No te portes mal del grupo GIT

4) Rasgueo de rock 4

Movemos la púa hacia abajo y hacia arriba en forma continua.
La secuencia es:
   1)  Intervalo de 5ta  (púa hacia abajo)
   2)  Intervalo de 5ta  (púa hacia arriba)
   3)  Intervalo de 6ta  (púa hacia abajo)
   4)  Intervalo de 6ta  (púa hacia arriba)
   5)  Intervalo de 7ma  (púa hacia abajo)
   6)  Intervalo de 7ma  (púa hacia arriba)
   7)  Intervalo de 6ta  (púa hacia abajo)
   8)  Intervalo de 6ta  (púa hacia arriba)
Y repite la secuencia.
Se usa (aunque yo no los use) en  Long Tall Sally  y en  versiones de Johnny B Good


gráfico de rasgueo 4 de rock, rock & roll, rocanrol en guitarra

Video tutorial de rock rocanrol guitarra




Aquí los temas que toqué con el link a la letra y los acordes que lleva cada una
Fuente: Acordes D Canciones

Acordes de canciones de rock, rocanrol

La Plaga - Teen Tops 
Juana de Arco - Ratones paranoicos
Rock del Gato - Ratones Paranoicos                    
El Rock de la Carcel - Teen Tops
Jailhouse Rock - Elvis Presley
Zapatos de gamuza azul -Mauricio Moris Birabent
Blue Suede Shoes - Elvis Presley
Presumida - Teen Tops
Ruta 66 - Pappo
No te portes mal - Git
Long Tall Sally -The Beatles
Rock and Roll music - The Beatles
Cowboy - Ratones paranoicos
Un trago para ver mejor - La Missisipi Blues Band
Mi Perro Dinamita - Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota
Johnny B Good - Chuck Berry


Toqué con la guitarra eléctrocriolla que le puse yo el micrófono (vean el video de agregar micrófono a la guitarra)
Algunos temas la usé limpia, otros con la distorsión del equipo y luego terminé tocando con la eléctrica y una distorsión de la pedalera.


http://javi29clases.blogspot.com.ar/2013/03/rasgueo-para-rock-rock-roll-rocanrol.html

Clase de Rasgueo de Zamba

La zamba esta en un compás de 6/8 o sea 2 tiempos subdivididos en 6 corcheas (3 por cada tiempo)
Aquí hice unos gráficos con los distintos rasgueos, ya que varían los dedos que se usan según las personas, sus gustos, etc.

1) Rasgueo de zamba 1


Vamos a contar las seis corcheas del compás.
Dedos hacia abajo 1, luego tocamos entre el 2 y el 3 pulgar hacia arriba, en el 3 pulgar hacia abajo, en el 4 dedos hacia abajo y frenar con palma (chasquido) y 5 pulgar hacia abajo,  en el 6 no se toca

Grafico del Rasgueo de Zamba para guitarra folklore, folclore

2) Rasgueo de zamba 2

En 1 pulgar hacia abajo, en "y" indice hacia arriba, en el 3 pulgar hacia abajo, en el 4 dedos hacia abajo y frenar con palma (chasquido) y 5 pulgar hacia abajo,  en el 6 no se toca

Grafico del Rasgueo de Zamba para guitarra folklore, folclore

3) Repique de rasgueo de zamba 1

En el repique se agrega dedos hacia abajo en el tiempo 2,  y en el 3 lo pueden hacer con pulgar o con dedos a gusto

gráfico de Repique de Rasgueo de Zamba para guitarra folklore, folclore

4) Repique de rasgueo de zamba 2

Al anterior le agregamos otro toque entre el 3 y 4, sería hacia arriba con el pulgar en "y"

gráfico del Repique de Rasgueo de Zamba  para guitarra folklore, folclore

5) Arpegio de zamba 

Aquí les dejo un arpegio para zamba, pero hay muchos mas, hago un ejemplo en Mim

grafico Arpegio para Zamba tablatura para guitarra folklore, folclore


Video tutorial de zamba en guitarra


Aquí las letras y los acordes de las zambas que toqué de Acordes D Canciones 

Acordes de canciones de Zamba (folklore)


1 Luna Tucumana (Atahualpa Yupanqui)
    x Rubén Juárez    
    x Los Chalchaleros 
    x Los Tucu Tucu
    x Mercedes Sosa
    x Axel Fernando-Soledad Pastorutti y Miranda
    x Cristian Castro y Soledad
    x Facundo Cabral    

2  Zamba de mi esperanza  (Luis Profili (Morales)
    x Jorge Cafrune
    x Los Chalchaleros
    x Los Visconti
    x Juanes

Zamba por Vos - Alfredo Zitarrosa
    x Soledad Pastorutti
    x Abel Pintos
    x Leon Gieco

   x Abel Pintos
   x Mercedes Sosa y Soledad Pastorutti
   x Facundo Toro
   x Los Visconti
   x Luciano Pereyra
   x Diego Torres

 5 La cerrillana  (Abel Mónico Saravia - Marcos Tames)


Luna cautiva - Chango Rodriguez
   x Chango Nieto
   x Los Chalchaleros
   x Soledad Pastorutti

8 Paisajes de Catamarca (Polo Giménez)
   x Jorge Cafrune
   x Lucho Gatica

9 La López Pereyra  ( Artidorio Cresseri)
     x Los Fronterizos
     x Los Chalchaleros
     x Los Nocheros

10 Luna de Abril (Christian Romero y Enzo Vicetti)
    x Karlos Roldán  

http://javi29clases.blogspot.com.ar/2013/03/clase-de-rasgueo-de-zamba.html

Rasgueo de Chacarera

Como tocar Chacarera en guitarra


Aquí les muestro como hacer el rasgueo para acompañarse en las chacareras. Primero unos gráficos y luego el video de aprendizaje. Está grabado con el micrófono de la cámara y se pierden los sonidos graves, por eso suena latoso. Pero lo importante es que aprendar el rasgueo y luego lo perfeccionan escuchando Chacareras.
Voy a hacer 3 tipos de rasgueos
La chacarera está en 6/8, que significa compás de 2 tiempos subdivididos en 6 corcheas (3 por cada tiempo) y podemos hacerla:

1) Rasgueo de Chacarera x 6

Tocando en las seis corcheas:

gráfico del rasgueo o razguido de chacarera, 6 toques corcheas

2) Rasgueo de Chacarera x 5

Tocando en 5 corcheas (y un silencio en la segunda corchea):

grafico 2 del rasgueo o rasguido de chacarera, 5 toques

3) Rasgueo de Chacarera x 4

 Tocando en 4 corcheas (y silencio en la segunda y sexta corchea):

grafico 3 del rasgueo o rasguido de chacarera, 4 toques

4) Tocar negras

Hay partes como cuando empieza un estribillo donde tocamos negras, y lo pensamos como un compás de 3 tiempos (3/4)

grafico chacarera base 3/4

Video tutorial de Chacarera en guitarra




Toqué partes de estas famosas chacareras, coloco los links con las letras y acordes deAcordes D Canciones

Acordes de Canciones de Chacareras


Caballo que no galopa (Horacio Guarany) 
Chacarera del rancho (Los hermanos Avalos)
                                     x (Los Nocheros) 
Amor salvaje (Chaqueño Palavecino)
A don Ata (Soledad y Natalia Pastorutti) 
Entre a mi pago sin golpear (Soledad Pastorutti) 
La ley y la trampa (Chaqueño Palavecino)
La yapa (Los Nocheros)

http://javi29clases.blogspot.com.ar/2012/07/rasgueo-de-chacarera.html

Las seis claves del nuevo triunfo de Tsipras

 Juan Manuel Karg

1) Alexis Tsipras volvió al terreno donde mejor sabe moverse: las urnas. Con la elección del domingo, triunfó en tres elecciones consecutivas en el mismo año y se ratificó como el político mejor valorado del país. Podrá decir, a diferencia de Papandreu y Samarás, que es el primer primer ministro griego que sobrevive a la firma de un rescate gracias al voto favorable de su población... con todo lo que ello implica. Este es uno de los datos principales que deja la elección.
2) ¿Qué puede significar el apoyo popular a Tsipras? La reivindicación de su intento por encontrar un camino que no sea el de la mal llamada austeridad y la revalidación de su firme lucha contra la troika —Banco Central Europeo, Comisión Europea y FMI—, aun a pesar de la encerrona que Merkel le preparó meses atrás, que se consumó en una verdadera imposición al país heleno. Con este apoyo, el líder griego logra el oxígeno necesario para continuar con su gobierno, que contó durante estos meses con una virtud cardinal: puso siempre la política por delante, incluso hasta jugarse el pellejo. Sin lugar a dudas, sale fortalecido para volcarse nuevamente de lleno en la cotidianeidad gubernamental.
3) Tras Nueva Democracia, la derecha griega, la gran derrotada en la reciente elección fue Unidad Popular. La escisión “por la izquierda” de Syriza, liderada por Lafazanis, ni siquiera pudo ingresar al Parlamento griego y se mostró como una expresión verdaderamente minoritaria en la disputa de fondo. Si uno de los objetivos de Tsipras era clarificar su liderazgo dentro del partido y ordenar sus propias filas, lo logró.
4) La abstención en la elección fue verdaderamente alta, el 45% del padrón electoral. Indudablemente, si hubo algún tipo de desencanto respecto a la extorsión de la UE se manifestó en este porcentaje y no en los votos cosechados por Tsipras, cuyo partido sólo perdió cuatro escaños —de 149 a 145— y mantuvo un considerable caudal electoral, con un 35,45% de los votos emitidos. Uno de los desafíos de Tsipras en los años venideros será aumentar la participación electoral, aunque el hecho de celebrar tres elecciones en nueves meses también pudo haber jugado un rol destacado.
5) ¿Cuáles serán los principales desafíos para Syriza de acá en adelante? En primer lugar, reordenar las propias filas tras la ruptura de Unidad Popular, a pesar de que este grupo se mostró minoritario en las urnas, algo que no sólo daño a Lafazanis, sino también a Zoi Konstantopoulo y Costas Lapavitsas. En segundo término, encontrar el equilibrio para gobernar de cara a las mayorías populares con los duros términos de la imposición de la UE sobre Atenas en el horizonte. Por último, evitar un aislamiento de Syriza en Europa, como buscan los gobiernos conservadores. En ese sentido, el reciente triunfo de Corbyn en las internas del Partido Laborista, así como la puja que está dando Pablo Iglesias (Podemos) en España, son buenas señales para intentar dirigir a Europa hacia un destino diferente al que ofrecen las diversas variables conservadoras.
6) Con este triunfo, Alexis Tsipras tendrá más legitimidad para avanzar en la reestructuración de la deuda griega. Este es uno de los puntos principales que debe resolver, ya que incluso el propio FMI destacó que resulta necesario para avanzar en una resolución de la crisis. Tras arreglar el tema interno con un apoyo electoral incontestable, el primer ministro heleno podrá seguir pujando en ese sentido y en otro adicional: Grecia sólo podrá hacer frente a la deuda que le fue impuesta tras los sucesivos rescates si su economía crece. Esto no se alcanza únicamente con voluntarismo, tal como se verificó con el “acuerdo”/imposición. Tsipras ha ensanchado sus espaldas para continuar una lucha que, aunque despareja, merece seguir dándose.
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